Castilla-La Mancha baraja ofrecer jaulas homologadas contra los conejos después de que Asaja amagase con la Fiscalía
La Consejería de Desarrollo Sostenible trabaja en ofrecer a agricultores de Castilla-La Mancha la posibilidad de que cuenten con jaulas homologadas para capturar conejos en sus explotaciones como medida para paliar la sobrepoblación de esta especie.
Así lo ha adelantado la consejera del ramo, Mercedes Gómez, en una entrevista con Europa Press, donde ha señalado que para realizar esta captura en cualquier espacio se necesita que estas jaulas sean homologadas.
Las jaulas como método de captura en vivo de los conejos ya se han utilizado por parte del Gobierno regional en alguna ocasión, sobre todo en zonas lagunares.
Por ello, la Consejería evalúa estos sistemas homologados, que se utilizan en Cataluña, y confía en que “a lo largo del mes de febrero y de marzo” se pueda articular una regulación normativa del uso de estas jaulas que permitirá la homologación.
Estas jaulas se instalan en las explotaciones agrarias, para que, a través de un cebo, el conejo entre en ellas y no pueda salir. La homologación es el elemento indispensable en este sistema, porque en estas jaulas no puede entrar otro animal.
Denuncia de Asaja
Respecto a la denuncia de Asaja ante la Fiscalía de Castilla-La Mancha para “terminar con los graves daños provocados por la sobrepoblación de conejos en el campo”, la consejera ha respetado esta decisión, pero ha defendido las medidas del Gobierno regional en esta problemática.
A la declaración de Comarca de Emergencia Cinegética con 364 municipios, con la incorporación de 56 municipios más que en el año 2025, se une una convocatoria de ayudas directas a los agricultores para la eliminación de majanos o ayudas para la compra y la adquisición de los protectores que protegen sobre todo a los cultivos leñosos.
También se colocarán mallas conejeras, se contratarán huroneros --medida que se materializará a finales de este mes de febrero-- para capturar en vivo a estos animales o se traslocarán conejos “a otros sitios”. Además de poder capturarlos y ser utilizados como carne de caza de excelente calidad, ya que “no tiene ningún tipo de estrés ni munición de plomo”.
Una vez que estas medidas se queden rematadas entre febrero y marzo, el objetivo es reducir el número de ejemplares en primavera, época en la que los conejos empiezan a salir de sus madrigueras y empiezan a provocar esos daños.
Con las medidas tomadas el pasado año se capturaron más de 3 millones de conejos, ha recordado la consejera.