Stop Biometano Socuéllamos critica el “silencio cómplice” de las DO de Castilla-La Mancha ante las macroplantas
La plataforma Stop Biometano Socuéllamos ha criticado el “absoluto silencio” que, asegura, mantienen los consejos reguladores de las denominaciones de origen de Castilla-La Mancha ante la “amenaza” de las macroplantas de biometano y las macro granjas que hay proyectadas en diferentes puntos de la región.
La plataforma, que está integrada por vecinos y vecinas de este municipio ciudadrealeño, “muchos de ellos agricultores y viticultores, socios de cooperativas integradas en la Denominación de Origen la Mancha”, se refiere a la ausencia de respuesta por parte de las DO castellanomanchegas tras hacerles llegar un manifiesto, promovido por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero.
Dicho documento alertaba sobre la concentración de macroplantas de biometano y otros proyectos industriales en el entorno de las zonas vitivinícolas, y que advertía de los riesgos para el viñedo, el paisaje, el enoturismo y la reputación de los vinos amparados por las denominaciones de origen.
Transcurridos más de 50 días desde dicho envío sin que haya habido respuesta por parte de los consejos reguladores de Castilla-La Mancha, la Plataforma Stop Biometano Socuéllamos se muestra “indignada” por el silencio.
“Este silencio es inaceptable”, ha declarado la plataforma. “Mientras otras regiones vitivinícolas están dando la voz de alarma y movilizando a sus territorios para frenar este tipo de modelo industrial, las denominaciones de origen de Castilla-La Mancha a las que nos hemos dirigido permanecen impasibles. Su silencio no es neutralidad; es complicidad con un modelo de desarrollo que las desprecia”.
Biometano en comarcas vitivinícolas
Desde la Plataforma aseguran que varias denominaciones de origen de la región, como La Mancha, Valdepeñas, Méntrida, Almansa, Jumilla, Manchuela, Mondéjar, Campo de Calatrava, Ribera del Júcar y Uclés, están viendo cómo se proyectan “decenas de plantas de biometano en pleno corazón de sus comarcas vitivinícolas” —Socuéllamos, Campo de Criptana, Tomelloso, Arenales de San Gregorio, Pedro Muñoz, Manzanares, Valdepeñas, Daimiel, Villarrobledo, Villa de Don Fadrique y muchos otros— “sin que exista un estudio que evalúe el impacto conjunto sobre los viñedos, la imagen de marca y el turismo enológico”.
Por ello, piden a estos consejos reguladores que se posicionen y se pronuncien “sobre la amenaza que suponen las macroplantas de biometano y las macro granjas para el viñedo, el paisaje y la reputación de los vinos de la región”, que se adhieran al manifiesto de la DO Ribera del Duero e insten a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a una planificación territorial rigurosa que proteja el patrimonio vitivinícola.
“Las denominaciones de origen no son un obstáculo para el desarrollo, sino su principal garantía”, señala el comunicado de Stop Biometano Socuéllamos. “Su silencio en esta hora decisiva es inaceptable. El futuro de Castilla-La Mancha no se juega en los despachos, sino en el viñedo”.
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