Nuevos escollos para el consenso en la 'rescatada' ley que quiere regular el mecenazgo cultural

Lo que en la anterior legislatura fue el proyecto de Ley de Mecenazgo, que no salió adelante debido al rechazo de Podemos, se ha convertido en su segunda vida en una proposición de ley impulsada por el Grupo Socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha para acortar plazos. En esta ocasión, el PSOE dispone de mayoría absoluta para sacarla adelante sin más, pero el Gobierno regional manifestó su intención de que se aprobara por consenso y durante su toma en consideración ya surgieron algunos escollos con la oposición de PP y Ciudadanos. No ven con buenos ojos algunas de las medidas, sobre todo las relativas a microdonaciones y a la creación de una Oficina de Mecenazgo Cultural. Y así lo han reflejado en una veintena de enmiendas al texto.

La normativa que actualmente se tramita en el Parlamento castellano-manchego es prácticamente la misma que el proyecto de ley que ‘patinó’ hace dos años, aunque incorpora algunos cambios llamativos. Añade más requisitos y clarifica algunos puntos en cuanto a quiénes pueden o no ser beneficiarios del mecenazgo privado: por ejemplo, agrega que no podrán optar a estas donaciones las personas que desarrollen actividades artísticas en relación con las modalidades de mecenazgo recibidas de su cónyuge, pareja estable, ascendientes, descendientes o colaterales hasta tercer grado. Esta máxima no estaba incluida en el primer proyecto de ley.   Del mismo modo, tampoco podrán acceder al mecenazgo aquellos que ya hayan recibido donaciones del Impuesto sobre Sociedades. 

En cuanto a la compatibilidad y requisitos para la aplicación de beneficios fiscales a los mecenas, el PSOE también ha añadido requisitos. En el texto anterior se les exigía que informaran a la Agencia Tributaria Regional de sus donaciones y créditos fiscales obtenidos por ellas. Ahora también se les pide que acrediten mediante las correspondientes certificaciones la realidad de las donaciones, cesiones de uso o convenios de colaboración empresarial así como su destino a proyectos culturales que sean de interés regional.

Precisamente el crédito fiscal (beneficios de los mecenas por hacer donaciones) era uno de los temas más significativos de la ley. En el nuevo texto se ha incorporado que cuando este crédito se reconozca a una empresa o entidad que forma parte de un grupo de empresas, el mismo podrá ser utilizado por cualquiera de las empresas y entidades integrantes del referido grupo.

La nueva Oficina de Mecenazgo Cultural, cuestionada

Estos cambios no han impedido, sin embargo, que el PP y Ciudadanos rechacen algunos contenidos de la proposición de ley actual. Algunos de sus enmiendas se refieren principalmente a la creación de una futura Oficina de Mecenazgo Cultural. Este nuevo organismo, según el texto, se encargaría de facilitar la colaboración de los ciudadanos con la dinamización cultural de Castilla-La Mancha, a través de análisis y estudios, para facilitar asesoramiento, ejecutar el Plan de Mecenazgo (también contemplado en la ley) o establecer un censo permanente y actualizado para actuaciones, proyectos y personas benefactoras.

Ciudadanos pide que elimine la creación de este nuevo organismo y que el texto tampoco recoja otras medidas como los reconocimientos a la colaboración privada o que se haga una campaña de mecenazgo para “dar a conocer a la ciudadanía” el alcance de la ley.

La formación naranja, en otra de sus enmiendas, pide también que se incluya al patrimonio inmaterial de la región y a la cultura digital en las actividades susceptibles de recibir donaciones. Y además, quieren que en materia de micromecenazgo  gocen de los beneficios de la ley las aportaciones dinerarias hasta los 150 euros, considerándolas “micromecenazgo participativo”.

El PP quiere más ámbito de actuación

El PP también ha presentado un lote de enmiendas en el que, principalmente, pide que se amplíe el ámbito de actuación de la ley, de manera que puedan incluirse la cerámica, la artesanía artística, el coleccionismo colectivo y otras industrias culturales.

También abunda, al igual que Ciudadanos, en la cuestión de las microdonaciones. En su caso quiere que los aportes de hasta 150 euros desgraven un 90% como forma de apoyo a proyectos culturales, así como el 15% del IRPF para el gasto cultural de los ciudadanos sobre un máximo de 300 euros al año. Y también quieren modificar -en su caso no quieren se elimine- la Oficina de Mecenazgo Cultural de forma que “no suponga la creación de una nueva figura directiva o alto cargo de carácter político”.

Por último, en otras de sus enmiendas quiere incorporar a la proposición de ley el fenómeno de la despoblación. Propone que se tengan en cuenta estas situaciones demográficas a la hora de impulsar el fomento de la cultura y sus medidas fiscales: que en las diferentes asignaciones de fondos y en el tratamiento fiscal se aplique una discriminación positiva que los favorezca y haga posible una mayor actividad cultural.