El PP y Vox contratan como empleado público en Guadalajara al exalcalde de Fontanar inhabilitado por malversación
Víctor San Vidal vuelve a ser objeto de polémica. El que fuera alcalde de Fontanar (Guadalajara) y que dimitió tras hacerse público un vídeo en el que llamaba “retrasada mental”, insultaba y humillaba a una empleada municipal, ha sido contratado como personal laboral en el Ayuntamiento de Guadalajara, gobernado por PP y Vox. La cuestión es que su contratación es como “operario de cultura”, es decir, empleado público, y San Vidal está condenado además por malversación de caudales públicos e inhabilitado para empleo o cargo público.
Según el decreto municipal al que ha tenido acceso este medio, Víctor San Vidal aparece contratado como personal laboral con fecha de 14 de mayo, por un periodo de dos meses, para el Área de Cultura, que dirige el primer teniente de alcalde, Francisco Javier Toquero, de Vox.
Este texto justifica su contratación en la “necesidad” de personal con motivo del “incremento ocasional e imprevisible” de actividad el departamento municipal de Cultura del Ayuntamiento. Se da la circunstancia de que San Vidal fue condenado hace justo un año por la Audiencia Provincial de Guadalajara, por malversación de fondos públicos y prevaricación, junto a otras cuatro personas, a raíz de la denuncia de varias trabajadoras del Ayuntamiento.
Preguntado por este medio por su versión de los hechos, el Ayuntamiento de Guadalajara no ha ofrecido una explicación en el momento de publicación de este artículo. Desde el Área de Cultura derivan la responsabilidad de la contratación y de las acciones a tomar en relación con el caso en la Concejalía de Recursos Humanos; Contratación y Compras, al frente de la cual está la 'popular' Isabel Nogueroles.
Una condena de cinco años después rebajada a dos años
San Vidal declaró en el juicio que se sentaba en el banquillo por “motivaciones políticas”. Así, resaltó que no tenía “constancia de que nadie se hubiera llevado ni un céntimo del Ayuntamiento”. No obstante, la Audiencia Provincial de Guadalajara le condenó a cinco años de prisión por un delito de malversación de caudales públicos junto a otro de falsedad en documento oficial, de forma continuada. La condena incluía el pago de una multa de 3.600 euros y cinco años de inhabilitación para empleo o cargo público. Después, la condena fue rebajada a dos años de prisión.
Este medio ha tenido acceso a un auto de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, con fecha del pasado 1 de diciembre, en el que considera firme la sentencia al no haberse interpuesto recursos de casación. Es decir, sigue inhabilitado.
Es el motivo por el que desde el Grupo Municipal AIKE de Guadalajara han dado la voz de alarma. Han realizado una consulta jurídica y consideran también “verificado” que el exalcalde no puede ocupar ese puesto. Por eso han registrado en el Ayuntamiento una petición en la que solicitan a la alcaldesa, Ana Guarinos (PP), y al mencionado concejal de Cultura, de Vox, que se “depuren responsabilidades ”sobre dicha contratación y se tomen de forma urgente las medidas oportunas que garanticen el cumplimiento de dicha sentencia“.
En este escrito piden evitar que “una persona con inhabilitación especial y con dos sentencias más, una por agresión y otra por delito de acoso laboral a una trabajadora municipal” cuando Víctor San Vidal Martínez ocupaba el cargo de alcalde de Fontanar, forme parte de la plantilla del área de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara.
AIKE hace así referente al hecho de que San Vidal también fue condenado en febrero de 2025 a cuatro meses de prisión por un delito de acoso laboral tras someter a una mencionada empleada municipal a años de “reiterados” actos “hostiles y humillantes”. El entonces alcalde admitió los hechos y dimitió.
En la sentencia se señalaban como hechos probados que desde el año 2022 San Vidal, siendo alcalde del Ayuntamiento de Fontanar bajo las siglas de la agrupación 'Entre todos Fontanar', realizó actos “hostiles y humillantes” hacia la víctima, realizando “numerosas críticas” sobre su trabajo. Entre estos actos se encuentran expresiones como “eres una retrasada mental, eres una inútil, no vales para nada, eres una negligente, todo lo que haces está mal”.
Estas expresiones fueron proferidas a gritos hacia la víctima, en presencia de otros trabajadores del Ayuntamiento de Fontanar; tanto en grupos de WhatsApp compartidos por los trabajadores, como en presencia de residentes de la localidad guadalajareña.
Insultos y gritos también en la vía pública
Además de esto, el documento describía que los gritos no solo se realizaban en dependencias municipales, sino también en la vía pública, en eventos o actividades que organizaba la víctima en ejercicio de sus funciones como trabajadora municipal. “Todas ellas, dentro del ámbito laboral y valiéndose el acusado de su posición de superior jerárquico respecto de la misma”.
Este tipo de situaciones, señalaba la sentencia, fueron sido “reiterados en el tiempo” desde el verano de 2022 hasta el día 3 de marzo de 2024. Fue entonces cuando San Vidal gritó a la víctima “eres una retrasada, eres tonta, te vas a ir a la puta calle” en las dependencias de la Casa de la Juventud municipal. La sentencia señala que el condenado también cogió una silla y la lanzó contra la pared.
Estos hechos fueron grabados por tres residentes de la localidad, que pudieron escuchar las distintas expresiones proferidas por el acusado; la víctima sufrió una crisis de ansiedad y debió recibir tratamiento psicológico después de haber sido insultada. Tras hacerse conocido este vídeo, San Vidal reconoció que era él quien profería los gritos y abandonó la Alcaldía. Tiempo después abandonó también el acta de concejal en el Ayuntamiento.