TOLEDO
Alberto, bisnieto de una víctima del franquismo: “Pienso a menudo en lo ajenos que nos creemos los jóvenes”
Los restos de Agustín Felipe Labrado y Timoteo Higuera Ocaña ya descansan en la localidad toledana de Mesegar de Tajo. Ambos fueron asesinados hace casi 90 años, un 16 de octubre de 1936, por “una centuria de falangistas procedente de Las Palmas”, según la Asociación Manuel Azaña.
Habían pasado tan solo unos meses desde el inicio de la guerra civil, tras el golpe de Estado el 18 de julio de 1936. Hoy se ha recordado en este pueblo toledano cómo muchas personas sufrieron las consecuencias. “Se desplegó una represión sistemática contra los republicanos, contra militantes o simpatizantes de partidos de izquierda, contra maestros, concejales o personas que fueron identificadas como tales” y que en pueblos pequeños como Mesegar de Tajo adoptó “formas muy concretas”.
Hubo “detenciones, paseos o encarcelamientos” en las zonas rurales. En Talavera de la Reina o en Toledo también hubo “consejos de guerra y apertura de expedientes de responsabilidades políticas”, se recordaba al inicio de un acto que ha querido ser de “reparación, justicia y memoria democrática”.
Este martes se ha hecho efectiva la entrega de los restos de estas dos personas a sus familiares. “No es una cuestión del pasado, sino un compromiso con la justicia, el respeto y la humanidad”, decía la conductora del acto.
Timoteo Higuera Ocaña era un joven de 17 años, hijo de un sindicalista de UGT y miembro del PSOE. Agustín Felipe Labrado había nacido en el pueblo de Domingo Pérez y se asentó en Mesegar de Tajo, donde se casó y tuvo dos hijos. Su padre también era afiliado a UGT y había sido teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Carriches.
“No hay mejor antídoto contra la intolerancia y el totalitarismo que la memoria”
A la mujer de Agustín Felipe, Sinforosa Ovejero, también se le ha rendido hoy homenaje “Crió a sus hijos cerca de la fosa de su marido. Señalada por ser la mujer de un represaliado, una vez que sacó adelante a sus hijos, se suicidó”, aseguraba sin paliativos Isabelo Herreros, presidente de la Asociación Manuel Azaña. Ella fue “una víctima silenciosa” de aquella España “en un luto constante”.
“No hay mejor antídoto contra la intolerancia y el totalitarismo que la memoria, el deber de la memoria”, añadía Isabelo Herreros, quien agradecía el apoyo de las instituciones y de las personas que han colaborado y también destacaba “el ahínco” de los familiares por recuperar la memoria de sus allegados.
“No tenían afiliación política, eran hijos de militantes de partidos de izquierdas. Ese fue su delito ser hijos de demócratas, que defendían la legalidad constitucional y al gobierno elegido en las urnas en febrero de 1936”.
No tenían afiliación política, eran hijos de militantes de partidos de izquierdas. Ese fue su delito ser hijos de demócratas, que defendían la legalidad constitucional y al gobierno elegido en las urnas en febrero de 1936
Ha recordado cómo “la llamada columna de África, conocida también como la columna de la muerte que mandaba el teniente coronel Yagüe masacró Talavera de la Reina o Badajoz avanzó por la hoy Nacional V hacia Madrid, con una represión brutal a su paso”, y una “superioridad” en efectivos, entre los que se encontraban miembros falangistas canarios. “En muchos pueblos toledanos como Maqueda, Torrijos o Santa Olalla quedaron vacíos ante las noticias que llegaban de asesinatos, saqueos o las violaciones de mujeres por parte de los mercenarios marroquíes. Miles de vecinos salieron con lo puesto en una mula o andando”.
El rastro de muerte, el silencio impuesto e incluso el olvido no han hecho fácil la tarea. En 2023 la inició en Mesegar de Tajo el investigador Francisco González. Lo hizo entrevistando a los mayores del pueblo. Todos coincidieron en comentar que sabían que a las afueras del pueblo había una fosa común. Allí comenzó la investigación que hoy ha culminado y tras la que ha pedido que se impulse ante la Fiscalía de Toledo la inscripción de la defunción de Timoteo Higuera. A día de hoy todavía sigue constando como desaparecido.
Los familiares han valorado el apoyo en el largo camino recorrido hasta este 17 de febrero de 2026. “Nos sentimos muy agradecidos y orgullosos de poder haber podido cerrar el círculo. Para nosotros es importante porque, comentaban, en breves intervenciones, ”hemos podido darle descanso y no que esté tirado“.
Supongo que las generaciones que nos separan, la ligereza con la que se trata en el instituto o el individualismo que nos consume, nos han anestesiado, hasta ignorar las barbaridades que sucedieron
Alberto, bisnieto de Agustín Felipe Labrado cree que “ha sido una suerte, un cúmulo de casualidades y buenas voluntades para cerrar una herida que no sabíamos que estaba abierta”. Y es que en su caso pensaban que el bisabuelo había muerto, uno de los miles, durante la guerra. “Me ha hecho reflexionar sobre cómo habrían sido nuestras vidas si las cosas hubieran sido distintas, cómo habría sido si Felipe hubiera huido del pueblo. Si la tragedia se hubiera evitado en un contexto tan hostil”, decía.
Después reconocía el desconocimiento por parte de su generación. “Pienso a menudo en lo ajenos que nos creemos los jóvenes al periodo tan oscuro que se vivió en este país. Supongo que las generaciones que nos separan, la ligereza con la que se trata en el instituto o el individualismo que nos consume, nos han anestesiado, hasta ignorar las barbaridades que sucedieron”.
El joven apelaba “a seguir hablando, a seguir contándonos las vivencias y rechazando cualquier forma de violencia de forma tajante. Siendo sensibles con la realidad de cada persona y manteniendo la humanidad”.
Zoraida Hijosa, directora general de Atención a las Víctimas del Gobierno de España recordaba a “todas las personas asesinadas por los sublevados en España por el hecho de defender la libertad y la democracia”. Fue, ha dicho, “una sinrazón”.
Tras escuchar a Alberto, el joven bisnieto de un represaliado por el franquismo ha asegurado que “la sociedad española no ha olvidado” pero ha reconocido que “falta pedagogía entre los jóvenes, aunque muchos no piensen igual”. Ha elogiado la capacidad de las familias de “resistencia” en un camino largo y todavía inacabado para muchas.
“Esperamos haber podido reparar en parte la injusticia y el odio sobre sus personas”, comentaba Isabelo Herreros. Un mensaje similar al del alcalde de Mesegar de Tajo José Luis Arrogante quien, visiblemente emocionado, ha agradecido la dilatada labor de recuperación de la memoria de las víctimas. “Al final hemos hecho lo que se tenía que haber hecho hace tiempo. Hemos cumplido”.