Reconstrucción, minuto a minuto, del accidente entre el AVE y el Iryo
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Los datos de posición del AVE 2080, los audios a los que ha accedido elDiario.es y la información proporcionada por las autoridades permiten reconstruir los minutos que condujeron al choque con el Iryo 6076. Las ubicaciones que publica el visor de Renfe, recopiladas por Spain Train Radar y analizadas por elDiario.es, apuntan a que la colisión se produjo entre las 8:53 y las 8:54, a la altura del punto kilométrico 118 que ha señalado Adif. En ese momento, el tren AVE embistió por detrás al tren Iryo.
Uno de los momentos clave parece haberse producido alrededor de las 8:48, según las comunicaciones entre el centro de control de Adif y los trenes accidentados. El choque ha causado al menos 68 muertes y más de 100 heridos. Desliza hacia abajo para ver la reconstrucción provisional del accidente, según la información recopilada por elDiario.es.
Según la cronología de posiciones, a las 8:31 el tren se queda parado a la altura del municipio de Mora tras un fallo del LZB, confirmado por el ministro Óscar Puente. Este sistema, que mediante cables en la vía supervisa de forma continua la circulación de los trenes y activa el frenado automático ante determinadas situaciones de riesgo, quedó desconectado. En ese mismo minuto, el AVE comunica al centro de control de Adif la pérdida de transmisión, según los audios a los que ha tenido acceso elDiario.es.
Al final de esa conversación, hacia las 8:36, el centro de control le ordena reanudar “al amparo del BSL con marcha normal”. El Bloqueo de Señalización Lateral (BSL) funciona como capa de respaldo que asume la seguridad cuando falla la supervisión continua del LZB. Unos 11 minutos después de detenerse, a las 8:43, el tren vuelve a reanudar la marcha y acelera.
“En ese momento, ese tren tenía obligatoriamente que detenerse, no podría reanudar la marcha con normalidad porque el circuito de vía estaba ocupado por Iryo”, explicó el ministro de Transportes, Óscar Puente. Sin embargo, “se ordena que reanude la marcha a las 8:36, el tren recorre 25 kilómetros con el tren Iryo detenido y acaba impactando, con el resultado que conocen”.
El Iryo seguía parado ante la señal de entrada de Urda. A las 8:40, su maquinista comunica también la pérdida de transmisión y el centro de control le indica que continúe con normalidad. A las 8:48 vuelve a llamar para avisar de que sigue detenida por los problemas que presenta. Desde Atocha dan por recibido el mensaje y le responden que, si tiene problemas, vuelva a llamar. A esa hora, el AVE estaba a unos 17 kilómetros y circulaba a una media estimada de entre 160 y 180 kilómetros por hora.
En los minutos anteriores a la colisión, el AVE circulaba a una media de entre 150 y 200 kilómetros por hora, según la distancia recorrida por la vía entre cada posición. A las 8:53-8:54 se produce el impacto. Los datos no señalan la velocidad exacta del momento de la colisión sino el promedio de los anteriores minutos. Puente ha asegurado que “un accidente por alcance en la red ferroviaria española es verdaderamente inverosímil”.
En el siguiente gráfico puedes comparar la velocidad media del tren ese día y, como contexto, la velocidad del día anterior.
Según la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, el Iryo 6076 llevaba 146 pasajeros y un bebé, y el AVE 2080, 397 pasajeros. En el siguiente mapa se muestra la línea y las ubicaciones conocidas del AVE 2080 y su trayectoria aproximada.
Hasta el momento, se sabe poco de las causas. Fuentes del Gobierno consultadas por elDiario.es apuntan que el accidente que ha provocado el choque de dos trenes de alta velocidad en la provincia de Toledo pudo deberse a un error humano, precedido de un fallo técnico, de un operario del centro de control de Atocha que habría dado la orden de continuar al maquinista del tren de Renfe a pesar de que el Tren Iryo obstaculizaba la vía y a que la señal era roja. El operario habría permitido así rebasar esa señal roja al maquinista del tren de Renfe, que después habría chocado contra el Iryo que se encontraba paralizado.
Según los últimos datos, el choque ha dejado al menos 68 muertos y más de un centenar de heridos. Se convierte así en el segundo accidente ferroviario más mortífero después del descarrilamiento que ocurrió en Santiago de Compostela en 2013. Unidos a los 46 fallecidos en el accidente de Adamuz este enero, situaría 2026 como el año con más víctimas mortales por accidentes de trenes en las dos últimas décadas.