El acusado de asesinar a Sergio Delgado confesó a la madre y a una amiga el puñetazo que mató al joven vallisoletano
El acusado de matar al joven vallisoletano Sergio Delgado en la madrugada del 24 de febrero de 2024 en Burgos confesó primero a su madre y luego a una amiga que había dado un puñetazo a la víctima pero que se había enterado que de había fallecido a la mañana siguiente, por el periódico, y que no se acordaba de lo que había pasado ni por qué le había agredido.
En la tercera sesión del juicio con jurado popular han testificado un camarero del bar en el que estuvieron los grupos de amigos de la víctima y el acusado, antes de la agresión mortal, así como la chica con la que por entonces estaba empezando a salir el acusado y la madre de este, todos testigos de la defensa.
La madre ha explicado que su hijo le llamó sobre las 13:00 del 24 de febrero -la agresión se produjo esa madrugada-, llorando y pidiendo con urgencia hablar con ella, y cuando se vieron le contó que había dado un puñetazo a un chico y que se había enterado de que estaba muerto.
Ha asegurado que el acusado insistía en que no se acordaba de lo que había pasado, ni por qué le había agredido ni siquiera “de cómo había llegado a casa”; también afirmaba que “no quería que pasara eso”, y que estuvieron hablando en casa, mientras ella le insistía en que debía ir a la policía.
Sin embargo, no fue hasta las 19:00 que el acusado volvió a llamar a su madre para que le acompañara a la Comisaría: ya sabía que habían ido a declarar algunos de sus amigos y una de ellas fue la que le llamó para decirle que tenía que ir y contar lo sucedido.
La madre ha explicado que acompañó a los agentes de Policía Nacional a casa del abuelo -donde llevaba un año residiendo el acusado, desde la muerta de su abuela- para recoger la ropa que llevaba en la noche de la agresión, y que voluntariamente había ofrecido a la Policía, según los testimonios de los agentes.
“La ropa olía mucho a alcohol”, ha indicado la madre, quien reconoce que de manera inocente se ofreció a lavarla, pues no sabía para qué la quería la Policía dado que no se lo explicaron; también ha indicado que tras llegar a Comisaría no volvió a ver a su hijo hasta que ya estaba en prisión.
Y ha confirmado que en mayo de 2025 transfirió de la cuenta del acusado todos su ahorros, unos 20.000 euros, para entregar a la familia de Sergio Delgado.
Arrepentido y llorando
El acusado habló también ese día 24 de febrero, justo antes de ir a Comisaría, con la chica con la que había empezado a salir hacía unas tres semanas, a la que escribió para quedar y a la que también confesó que había dado un puñetazo a Sergio Delgado, que este había muerto, pero que no recordaba nada.
La joven ha indicado que el acusado estaba nervioso, llorando y que se mostraba arrepentido; que le dijo que “se había jodido la vida, que había matado a un chaval y que no quería eso”, pero que no sabía qué era lo que había pasado, solo que había golpeado a la víctima y se había ido “asustado”.
Las declaraciones de ambas mujeres coinciden con las de los amigos que han asegurado que supieron que la víctima había fallecido al día siguiente, y por la prensa; mientras, el policía que tomó la primera declaración al acusado -en aquel momento como testigo- explicó ayer que negó que estuviera en el lugar cuando se produjo la agresión.
Incorporación de pruebas testificales
Al inicio de la sesión de este miércoles, el juez ha explicado su decisión de permitir la incorporación de las declaraciones que los testigos realizaron ante la policía o en fase de instrucción, y que se había negado pese a la protesta de la Fiscalía, para “evitar una posible indefensión”.
“No es un cambio de criterio, sino reflejo de la buena disposición y humildad” del magistrado, ha indicado, para garantizar los principios de tutela judicial efectiva y contradicción, pues son las declaraciones de los testigos que, en el juicio, han asegurado no recordar de qué estuvieron hablando la víctima y el acusado.
El juicio continuará este jueves con las declaraciones de los peritos, y el viernes está previsto que declare el acusado, tras lo cual se hará entrega al jurado popular del objeto del veredicto para que delibere.