La participación de Kutxa en Ayesa tensa las relaciones entre PNV y PSE-EE: los socialistas votan con EH Bildu y PP en Gipuzkoa
Los socialistas guipuzcoanos han dejado solo a su socio de Gobierno, el PNV, y han votado con EH Bildu y PP en las Juntas Generales de Gipuzkoa a favor de que la fundación Kutxa entre en el capital de Ayesa, cuya compra se ha formalizado recientemente con capital del Gobierno vasco, Kutxabank y BBK, mientras que la Vital ya ha anunciado que se sumará en breve al proyecto. La fundación guipuzcoana decidió no sumarse a la operación con el voto en contra del PNV de Gipuzkoa en el patronato, al igual que el de Podemos.
Los socialistas vascos han transaccionado una moción con EH Bildu que ha salido adelante con el voto también del PP y el voto en contra del PNV y de Podemos. En ella, se insta a la Diputación Foral de Gipuzkoa y al Gobierno vasco a “trabajar para que Gipuzkoa tenga capacidad de decisión en Ayesa IT, impulsando la participación de la Fundación Kutxa en la compra de Ayesa, como garantía de que siga arraigada en el Territorio Histórico de Gipuzkoa”; “a trabajar para que la sede central de Ayesa se mantenga en el parque tecnológico de Miramón en Donostia”, y “a promover el arraigo de las empresas en el Territorio Histórico de Gipuzkoa y a reforzar su importancia estratégica”.
Más allá de la aprobación de la moción, el pleno de este miércoles en las Juntas guipuzcoanas ha dejado en evidencia la tensión entre los socios, con unas intervenciones cargadas de reproches, y en las que ha salido en el debate también otro de los temas que enfrenta a PNV y PSE-EE: el puerto de Pasaia y la pretensión de los nacionalistas de que deje de ser considerado de interés general para que pase a ser de competencia autonómica, algo a los que los socialistas se oponen.
El portavoz socialista en las Juntas, Alberto Albistegi, se ha mostrado “sorprendido” porque el PNV no haya sido “capaz de ver la oportunidad” que supone estar en la operación de Ayesa para mantener la sede en Gipuzkoa, que es la sede de Ibermática, ahora integrada en Ayesa. “Parece que algunos están más preocupados en cuestiones identitarias que en lo que realmente es importante para el territorio”, ha afirmado. “Los socialistas estamos por la conservación de los puestos de trabajo”, y por “garantizar la viabilidad de uno de los motores económicos de Gipuzkoa, como es el puerto de Pasajes”, ha señalado.
Albistegi ha considerado que la operación de Ayesa pone relevancia la “importancia del arraigo de las empresas y su compromiso con el territorio y su entorno” y ha opinado que es “difícilmente entendible” que Kutxa Fundazioa “haya decidido quedarse al margen de un proyecto de esta envergadura”. En este sentido, ha considerado “preocupante” que Kutxa Fundazioa haya justificado su decisión de no participar en la operación de Ayesa “amparándose en informes técnicos internos que no han sido hechos públicos ni sometidos a contraste institucional, lo que evidencia una clara falta de transparencia”. “Gipuzkoa pierde competitividad, se debilita y se incrementa el riesgo de pérdida de empleo cualificado”, ha insistido.
Sin embargo, desde el PNV, la portavoz María Eugenia Arrizabalaga, que es además la presidenta de la formación en Gipuzkoa, ha criticado que se pretenda “convertir la fundación bancaria Kutxa, propietaria del 32% de Kutxabank, en un instrumento de confrontación partidista”. “La discusión política puede y debe existir; lo que no procede es trasladar esa lógica a una fundación que toma decisiones conforme a su propia naturaleza como institución independiente, a su Plan Estratégico, a su ámbito de decisión, a su misión y a las responsabilidades que le son propias”, ha sostenido.
Ha señalado que en el patronato de Kutxa Fundazioa “es un espacio plural donde conviven sensibilidades distintas”. “Instrumentalizar por intereses partidistas la labor de Kutxa sólo contribuye a erosionar la confianza institucional y a distorsionar el debate público, llegando a poner en riesgo la labor de una entidad sometida por ley a continuas supervisiones externas”. Ha querido dejar claro que el PNV “defiende el fortalecimiento del tejido industrial y tecnológico de Gipuzkoa y el arraigo de proyectos estratégicos, pero ese objetivo debe abordarse con herramientas propias de las políticas públicas y mediante la cooperación público-privada y con otros agentes activos”, ha resaltado. Arrizabalaga ha acusado al PSE-EE de “cinismo político” por decir que quiere defender los intereses de Gipuzkoa cuando los puertos de interés general se consideran “estructuras para vertebrar España”, ha señalado citando palabras del socialista Josep Borrell.
El tema ha llegado al parlamento foral a través de una enmienda de EH Bildu, que finalmente se ha pactado con el PSE-EE. La portavoz de la coalición abertzale, Maddalen Iriarte, ha incidido en que Gipuzkoa “no puede quedarse al margen de la operación estratégica de compra de Ayesa-IT” y ha considerado una “irresponsabilidad” que Gipuzkoa “se quede sin voz ni control en las decisiones futuras de la empresa”. Ha considerado “incomprensible” la actitud del PNV de Gipuzkoa, al oponerse a la operación y les ha preguntado: “si la operación es tan mala, ¿por qué no se pidió responsabilidades al consejero de Industria? ¿por qué es malo en San Sebastián y bueno en Vitoria? Y si la operación es tan contraproducente, la Fundación Kutxa también debería haber alzado la voz cuando Kutxabank decidió participar. ¿Qué es, malo en Donostia y bueno en Bilbao?”
Aunque ha reconocido que “la información que los compradores han facilitado en torno a la operación tampoco ha sido un ejercicio de transparencia, menos aún teniendo en cuenta que se trata de dinero público”, ha insistido en que “es fundamental estar con voz propia en los lugares de decisión para que Gipuzkoa pueda tener control sobre el futuro”.
Mikel Lezama, portavoz del PP, que ha apoyado la enmienda transaccional junto a PSE-EE y EH Bildu ha criticado que la respuesta política del PNV de Gipuzkoa a esta operación haya sido “el portazo y el desaire a la propia estrategia industrial del propio Gobierno vasco”. “Lo que es bueno, según ustedes mismos, para el conjunto del país, no lo es para el territorio”, ha añadido. “Ni tiene color político ni ideológico el hecho de defender que Gipuzkoa siga siendo un territorio de oportunidades. Mantengamos el arraigo de nuestras empresas, asentemos la recaudación fiscal de una empresa puntera para nuestra hacienda y protejamos a los trabajadores”.
Por su parte, la portavoz de la coalición Elkarrekin, Miren Echeveste, ha rechazado la “injerencia política” de EH Bildu y el PSE-EE “ sobre las decisiones de una entidad independiente que ya ha tomado una decisión sustentada sobre informes técnicos”, ha señalado refriéndose a Kutxa y ha calificado de “lamentable” que “prioricen los intereses financieros de unos pocos señoritos a los intereses de Gipuzkoa”.
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