Turull fija como prioridad “reparar los daños del 155” sin llamar a la desobediencia
El candidato a la presidencia Jordi Turull prosigue con su discurso, en el que ha fijado como prioridad “reparar los daños del 155” sin llamar, de momento, a la desobediencia ni a la implantación de la república catalana.
Turull, que no logrará los votos necesarios este jueves por la abstención de la CUP, ha desgranado su programa de gobierno sin incurrir en llamadas a la desobediencia, tal y como le reclaman los anticapitalistas. Las propuestas de Turull se enmarcan en las competencias propias de una autonomía como Catalunya.
Así, ha abogado por una nueva ley de salud, aumentar las multas contra el racismo y la homofobia y un plan de vivienda, que a través de la recaudación de la tasa turística luche contra la gentrificación en los barrios. Ninguna referencia a la independencia ni a la república catalana a menos de 24 horas de comparecer ante el Tribunal Supremo.
Asimismo, ha alabado el modelo de la escuela catalana, la inmersión lingüística y ha sostenido que el nuevo Govern trabajará por la “cohesión social” porque “el principal activo de Catalunya son las personas”. Y ha defendido los medios públicos, TV3 y Catalunya Ràdio, una de las “fijaciones del 155”, ha añadido.
Tal y como recoge la oferta de JxCat y ERC a la CUP, Turull ha apostado por recuperar la gestión pública de la empresa Aigües Ter-Llobregat tras la sentencia del Supremo que anuló la concesión a un consorcio encabezado por Acciona.