El independentismo busca blindar los puntos de votación del 1-O para frenar la intervención policial
El Govern insiste en que el 1 de octubre se podrá votar aunque nadie se atreve a explicar cómo. Más allá de las proclamas públicas, el Ejecutivo es plenamente consciente de que el inédito despliegue policial tiene un propósito último: evitar no solo un referéndum, sino cualquier simulacro.
Por eso los grupos de trabajo repartidos por el territorio, conocidos como comités de defensa del referéndum, están estudiando la manera de blindar los puntos de votación para que este domingo las fuerzas de seguridad no puedan intervenir.
Los dirigentes independentistas sospechan que a partir del jueves ya empezará el despliegue policial en los centros elegidos para ser colegios electorales. Será una imagen como mínimo controvertida, puesto que comportaría que en centenares de escuelas e institutos se impartiesen clases con agentes apostados a la salida. La misma situación se produciría a las puertas de los centros de salud que la Generalitat quiere habilitar como puntos de votación.