OPINIÓN | La paz se firma siempre con el enemigo
“No se puede dialogar ni negociar nada con quien está fuera de la ley”, aseguran desde el PP, desde Ciudadanos, desde la inmensa mayoría de los medios y desde algunos sectores del PSOE. Es falso, por mucho que se repita o se añadan epítetos aún más gruesos (“golpistas”, “delincuentes”, “traidores”…). Es falso porque la inmensa mayoría de los conflictos políticos se han arreglado siempre por la política: con la negociación y el diálogo, entre partes aún más irreconciliables.
Colombia negoció con las FARC, e hizo bien. Reino Unido negoció con el IRA, y también hizo bien. Todos los partidos de gobierno negociaron con ETA, y también hicieron bien. Y la actual democracia española empezó con un pacto, el de la Transición: con un diálogo donde participaron desde las fuerzas vivas de la dictadura hasta un Partido Comunista al que el régimen franquista tachaba de terrorista.