OPINIÓN | La República Inexistente de Catalunya
No ha habido república independiente de Catalunya. Ni por un momento. Si la primera “duró” los 8 segundos que tardó Puigdemont en decir que tenía el mandato pero lo suspendía, ésta no ha llegado siquiera a nacer. Lo que votaron los diputados no fue una declaración de independencia, fue una propuesta que insta al Gobierno catalán a crear un nuevo estado, pero omitiendo la DUI en el documento. Se declaró sin declarar. El Gobierno catalán escribe su historia como la mística española, de paradoja en paradoja.
Lo que vimos, pues, fue un simulacro, un teatro, la representación que exigía el independentismo más impaciente. No se admitía un paso atrás y Rajoy no estaba dispuesto a dar al enemigo ni agua, así que se optó por ofrecer al público la imagen que pedía, mientras los responsables se cubrían las espaldas. La cara de funeral de Puigdemont mostraba que no era un nacimiento sino un entierro lo que allí se celebraba.