OPINIÓN | Puigdemont sorpassa a Maza
Un día antes de que el fiscal Maza presentara su querella anunciada, Puigdemont y sus consejeros ya tenían un diagnóstico claro de lo que iba a suceder. Es lo que tiene ir pregonando y amenazando con querellas desde días antes de que se cometan los presuntos hechos delictivos, que las cabezas legales comienzan a pensar.
Es posible, según mis fuentes, que antes de que el Real Madrid y el Girona se midiesen, los ex miembros del Govern ya estuvieran valorando las posibilidades que se abrían ante ellos. La querella se presentará y habrá una llamada inmediata a declarar y una petición de cautelares de prisión que será decretada les debieron explicar. A la vez se les plantearon otros escenarios. Uno de ellos era, claramente, explicarles que si no comparecían sólo se les buscaría mediante Interpol si se hallaban fuera del territorio Schengen. De permanecer en Europa, la Audiencia Nacional se vería obligada a dictar una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) un mecanismo entre judicaturas creado para agilizar los trámites entre las justicias europeas.