'Sirat' se hace con 8 premios Gaudí en una gala en la que 'Frontera' y 'Sorda' se reivindican y 'Romería' se va casi de vacío

Jordi Sabaté

9 de febrero de 2026 02:57 h

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La decimoctava gala de los Premios Gaudí, la gran gala del cine catalán, que en esta ocasión ha tenido lugar en el Gran Teatro del Liceo, en plenas Ramblas de Barcelona –a diferencia de otros años que se desarrolló en el Fórum, alejada del centro– terminó confirmando a Sirat, la película dirigida por el gallego Oliver Laxe, como el fenómeno del año y tal vez el filme que dé la campanada en la próxima gala de los Oscar en Los Angeles.

Sin embargo, los ocho galardones obtenidos, a pesar de meritorios, tapan un reparto de premios mucho más equitativo de lo que su valor numérico refleja. Aunque la evidencia más contundente fue el hecho de que Romería, la tercera película de Clara Simón y otra de las favoritas en las nominaciones, se hubiera ido de vacío de no haber sido por el premio a la Mejor interpretación revelación de Llúcia García, su protagonista.

Sirat triunfó en las categorías de Mejor dirección artística, Mejor música original, Mejor sonido, Mejores efectos visuales, Mejor fotografía, Mejor dirección de producción, Mejor maquillaje y Mejor película en lengua no catalana. Pero no en las de Mejor actor masculino, a la que optaba su protagonista Sergi López, no de Mejor dirección, en la que Laxe estaba nominado. Esta y otras categorías fueron a parar cintas como Frontera, el nuevo proyecto de Judith Colell, también directora de la Acadèmia Catalana de Cinema, o Sorda, la película que habla de una maternidad de una persona sorda, por la que Eva Libertad se llevó dos galardones: Mejor guion adaptado y Mejor dirección.

Elenco de premios de la cinta lo culminó Álvaro Cervantes como Mejor actor secundario. Por su parte Frontera, la cinta que tras Sirat logró un mejor resultado, se llevó los premios a Mejor película en lengua catalana, Premio especial del público, Mejor vestuario y Mejor actriz secundaria para Bruna Cusí. Otra cinta destacada fue Furia, que relata el proceso de canalización del trauma de su directora, Emma Blasco, tras sufrir una agresión sexual a los 18 años.

Dos Gaudí para 'Tardes de soledad'

Furia consiguió el Gaudí a la Mejor dirección novel y el de Mejor actriz principal para su protagonista, Ángela Cervantes, que se unió así a su hermano Álvaro (Sorda) en la lista de premiados. También Albert Serra tuvo recompensa en forma de dos estatuillas por su polémico documental sobre el toreo Tardes de soledad, que fue la gran triunfadora de la edición de 2024 del Festival de Cine de San Sebastián, alzándose con la Concha de Oro a la mejor película. Serra logró los Gaudí a Mejor película documental y Mejor Montaje, junto con Albert Tort.

En el apartado de Mejor película de animación, ha triunfado Olivia y el terremoto invisible, de la alicantina Irene Iborra. El Gaudí al Mejor cortometraje ha sido para Sucre, que narra el deseo de ser madre de una mujer con diversidad intelectual. Y el Premio de Honor Miquel Porter a una carrera ha correspondido a la veterana directora y actriz Sílvia Munt, que ha defendido en su discurso de agradecimiento la condición humana del cine frente a un mundo cada vez más tecnológico y artificial.

El premio al Mejor guion original lo consiguieron Cesc Gay y Eduard Sola –que repitió tras obtenerlo el pasado año por Casa en flames– por la cinta Mi amiga Eva, que protagoniza Nora Navas. Finalmente, la cinta Molt lluny (Muy lejos), debut autobiográfico detrás de la cámara de Gerard Oms en el que narra su lucha por salir del armario y reconocer su homosexualidad, su protagonista Mario Casas ha conseguido el Gaudí a Mejor actor principal.

Una gala discreta y con discursos cronometrados

Frente a la explosiva Gala del pasado año, plagado de películas con gran impacto en la cartelera y de discursos potentes y polémicos, este año ha podido verse una gala más discreta, incluso sosa y soporífera en los tramos finales, con poco humor y muy medido por parte de presentadoras y presentadores, así como con discursos bastante neutros y cronometrados por orden de la organización.

Si el pasado año se llamó a la acción frente a la crisis de la vivienda por parte de los actores Enric Auquer y Pep Ambrós, este año solo Gemma Blasco, Eduard Sola, Ángela Cervantes e Irene Iborra han dedicado para de sus discursos a las personas desahuciadas y a los migrantes en Catalunya. También Judith Collel, que ha subido hasta en cuatro ocasiones al escenario del Liceo, tres para recoger premios y en calidad de presidenta de la organización del evento, se ha referido en uno de sus discursos a la situación en Gaza y en otro a las personas que buscan refugio en otro país, tema principal de su película, Frontera.

En cuanto a Eduard Sola, que el pasado año conquistó a los asistentes con su reivindicación de sus orígenes andaluces y de su integración para defender la acogida en Catalunya de las personas migrantes, este año al recoger el premio al mejor guión adaptado ha reivindicado un mundo “sin genocidios, sin armas y sin putos fascistas de mierda gobernando el mundo”.

Por su parte la directora Gemma Blasco, ganadora de la Mejor dirección novel por Furia, película que relata su superación de una agresión sexual sucedida en 2011, cuando tenía 18 años, ha querido mandar un mensaje a su yo de aquellos momentos terribles: “Sé que ahora te duele el cuerpo y el alma, y todo está muy oscuro, pero créeme, pasarán los años. Algún día podrás ejecutar a través del cine una venganza poética y respetuosa”.