El mensaje de una concejal en Alicante a PP y Vox: “la gente que hablamos en valenciano continuaremos existiendo. Mala suerte”
“La gente que hablamos valenciano, y aunque no lo hablan lo quieren, continuaremos existiendo. Mala suerte”. De esta forma (y en valenciano) reprochaba la concejala de Compromís, Sara Llobell, la aprobación este jueves por parte de PP y Vox en solitario de la declaración para pedir a las Corts que se cambie la Llei d'Ús i Ensenyament del Valencià (LUEV) para que la ciudad de Alicante se reconozca como castellanohablante.
Llobell consideraba esta propuesta un retroceso señalando que “por más que se den prisa por volver a los tiempos de 'Paquito' Franco y que todo sea 'en cristiano', la gente que hablamos valenciano, y aunque no lo hablan lo quieren, continuaremos existiendo. Mala suerte”.
La concejal se refería también al espectro social que ha ofrecido la consulta sobre la lengua base en la Comunitat Valenciana y en la que ha predominado la elección del Valenciano: “Entendemos que no les guste la realidad. Les recuerdo que ustedes ya han hecho una consulta lingüística para determinar la lengua base de la enseñanza en los centros educativos. Pero parece que no les ha gustado el resultado de la consulta y ahora se lo quieren saltar, porque claro, cuando el pueblo habla pero no dice lo que ustedes quieren, entonces ya no es democracia, es una conspiración 'pancatalanista' o cuanto menos 'filoterrorista' como dicen en la declaración”.
Por otro lado Llobell ha retado a PP y Vox a que, si el valenciano es tan minoritario en la sociedad alicantina, no han de tener miedo a que se enseñe: “Dicen que el valenciano no está arraigado en la ciudad, que solo un 12% lo habla y en casa, entonces ¿qué problema tienen en que se enseñe en la escuela? Si según ustedes es tan minoritario ¿qué peligro tiene? ¿No será que el valenciano no molesta por lo que es sino por lo que representa? Identidad, arraigo, autoestima colectiva y memoria democrática. Esto, amigos y amigas, es lo que realmente quieren arrinconar y eliminar”.
Lamenta la representante de compromís que esta propuesta no defiende la “libertad” que enarbola la derecha en la educación, y que perjudica la pluralidad: “Esta declaración no defiende derechos, no protege la libertad que tanto se llenan la boca pedir. Esta declaración ataca la convivencia y no busca garantizar ninguna pluralidad, sino imponer una única visión de Alicante, la suya. Por tanto nuestro voto será en contra. Por responsabilidad, por respeto a la ley, y porque amar el valenciano no es una opción partidista, es una obligación democrática, y yo continuaré hablando en este pleno en valenciano, y con la cara bien alta”.
Finalmente Sara Llobell no se ha ahorrado una pulla al concejal de Vox, Mario Ortolá: “Yo espero señor Ortolá que cuando acabe este pleno vaya corriendo a modificar su apellido, que no puede ser más valenciano, y que ya no sea Mario Ortolá, sino Mario 'Ortolano'”.