Varias instituciones académicas vinculadas en la Universidad de Alicante han expresado su firme rechazo a la declaración institucional aprobada por el PP y Vox en solitario en el Pleno Municipal del Ayuntamiento de Alicante el pasado 26 de junio, que reclama modificar la Llei d'Ús i Ensenayment del Valencià (LUEV) para adscribir la ciudad a la zona de predominio lingüístico castellano.
Los firmantes –el Departamento de Filología Catalana, la Unidad para la Educación Multilingüe y el Servicio de Lenguas de la Universidad de Alicante– alertan de las graves consecuencias culturales, sociales, educativas y legales que comportaría esta medida, que consideran “un retroceso injustificable e incomprensible”.
La LUEV, conocida también como la 'Ley de Alicante' por haberse aprobado en la ciudad el 1983, establece una división territorial basada en criterios históricos y no en el uso social actual de la lengua. En este sentido, las entidades recuerdan que Alicante ha sido, históricamente, una ciudad mayoritariamente valencianohablante: “La sustitución lingüística [...] se ha producido durante el siglo XX, y no ha sido un proceso ni espontáneo ni inevitable, sino el resultado de políticas lingüísticas represoras y de una diglosia estructural ejercida sobre los alicantinos y, en general, sobre las minorías lingüísticas en España en favor del castellano”.
Señalan así que “el caso de Alicante, por lo tanto, no es el de las localidades del Baix Segura o del Vinalopó Mitjà, en que el valenciano dejó de ser lengua de uso familiar en los siglos XVII o XVIII. Ni es tampoco el caso de localidades como Villena o Sax, históricamente pertenecientes al Reino de Castilla. No le corresponde, pues, formar parte de la zona de predominio lingüístico castellano que establece la LUEV”
Los representantes universitarios señalan que cambiar la adscripción lingüística de Alicante “traiciona el espíritu de la ley” y niega los derechos de los valencianohablantes que todavía hoy hacen uso de la lengua. También alertan que el impacto sería especialmente grave en el ámbito educativo, puesto que podría reducir la presencia del valenciano en los centros escolares y vulnerar el derecho del alumnado a recibir formación en las dos lenguas oficiales.
Además, denuncian que la medida desconectaría la ciudad de su entorno comarcal y provincial, donde el valenciano conserva una fuerte vitalidad, y supondría una renuncia simbólica a la capitalidad de Alicante respecto a su traspaís lingüístico y cultural. Recuerdan que el valenciano está arraigado en las tradiciones, la toponimia, la gastronomía e incluso en el himno de la ciudad.
Finalmente, las instituciones universitarias reclaman respeto por la diversidad lingüística y la convivencia, y reiteran su compromiso con la protección del valenciano en Alicante. Consideran que aplicar el cambio propuesto desprendido de más de cuatro décadas de vigencia de la LUEV “sería un ataque directo a la identidad y a la cohesión social de la ciudad”.