Las obras de la ampliación del Puerto de Valencia derriban un dique financiado con 78 millones de fondos europeos
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La Autoridad Portuaria de Valencia (APV) comenzó las obras de la ampliación norte en noviembre de 2024. Un año y medio después, las obras son bien visibles desde la línea de costa de las playas del Canyamelar-Cabanyal, pero mucho más a vista de pájaro.
De hecho, comparando las imágenes obtenidas a través del satélite 'Copernicus' de este mes de mayo con las previas al inicio de los trabajos, se observa cómo empieza a emerger la explanada de los futuros muelles y también cómo se ha eliminado un enorme contradique ejecutado durante la primera fase junto al dique de abrigo.
Esta actuación generó controversia durante la tramitación de la segunda fase del proyecto de ampliación, puesto que partidos contrarios como Compromís y Podem, junto a colectivos vecinales y ecologistas, se mostraron partidarios de desmantelar todo el dique de abrigo, es decir, el exterior, por la erosión que causa a las playas del sur.
Sin embargo, tanto la APV como los partidos que apoyan el proyecto (PP, PSPV, Ciudadanos y Vox) argumentaron en numerosas ocasiones que no era posible demolerlo, entre otras cosas porque se había financiado con fondos europeos y se podía incurrir en sanciones.
En concreto, tanto el dique de abrigo como el contradique ahora derribado forman parte de la primera fase del proyecto de ampliación que se ejecutó entre los años 2008 y 2012 con un coste de 203 millones de euros, de los que 74 fueron aportados por la Unión Europea.
Ahora, sin embargo, a preguntas de elDiario.es sobre si la demolición de este elemento podía acarrear algún tipo de sanción por parte de Bruselas, la APV ha asegurado ahora que “no hay conflicto” pues los fondos de cohesión “cumplen con la consecución del objetivo marcado en su otorgamiento”.
Otro de los aspectos que levantó polémica una vez se conoció el proyecto fue la necesidad de derribar y reconstruirlo en otro emplazamiento debido a que en su actual ubicación dificultará las maniobras de los barcos. Al respecto, desde la APV han explicado que “se está analizando técnicamente el traslado y en cuanto tengamos todo definido, se informará oportunamente”. Una de las opciones que se manejan es reconstruirlo en algún espacio de la Marina para que sea accesible.
Meses después de hacer público el proyecto, en concreto en noviembre de 2022, el Ayuntamiento de València inició el trámite para incorporar la ficha de protección como Bien de Relevancia Local del faro histórico del Puerto de Valencia al catálogo estructural de bienes y espacios protegidos. Este elemento, que tiene una altura de 22,5 metros sobre el terreno, fue diseñado en el año 1890 por el ingeniero Luis Dicenta Lloret. Tiene una tipología novedosa, debido a que en su origen era una torre metálica desmontable que, posteriormente se ubicó en su posición actual, retranqueada junto al mar.
El faro está incluido en el Catálogo de Faros con Valor Patrimonio de España del Ministerio de Cultura. Se trata de uno de los tres faros de la provincia de València, once en toda la Comunitat Valenciana, que se encuentran catalogados en el inventario realizado en 2017 por la Escuela de Arquitectura de Donostia para el ministerio y dirigido por Santiago Sánchez Beitia.