La Diputación de Valencia avanza en el proceso para blindar la plaza de la pareja de Pérez Llorca que era para seis meses
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Mientras miles de profesores se manifiestan para exigir mejoras en sus condiciones laborales y en general en la educación pública con escasos avances en la negociación con el Gobierno valenciano, sigue en marcha la maquinaria administrativa dispuesta para consolidar la plaza temporal en la Diputación de Valencia de la pareja del presidente de a Generalitat, Juan Francisco Pérez Llorca.
Como informó elDiario.es, la Diputación de Valencia aprobó el pasado 3 de marzo la adjudicación de la plaza en comisión de servicio, es decir, por un plazo de seis meses, a Vanesa Soler, quien hasta ese momento trabajaba en el Ayuntamiento de Finestrat cobrando 38.000 euros. Ahora, en su nuevo cargo como secretaria de dirección del Centro de Asistencia a Municipios de la institución provincial, cobrará un mínimo de 52.070,50 euros brutos al año.
Tan solo dos días después de que se publicara su nombramiento, es decir el 5 de marzo, se aprobaron las bases del proceso para que esa plaza se cubra de forma definitiva y el Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este viernes el anuncio por el cual se comunica la publicación de las bases para presentarse al proceso de provisión de la mencionada plaza, por lo que desde este sábado arranca el plazo de 10 días para que los interesados puedan presentar su candidatura.
Sin embargo, tendrán complicado competir con Soler a tenor de las bases del proceso que se publicaron en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) el pasado 28 de abril.
Y es que, al ser un proceso de libre designación, no hay baremación y tan solo se tiene en cuenta la experiencia y que se garantice el cumplimiento de las funciones de un puesto que ya ocupa Soler desde el pasado mes de marzo. Al respecto, fuentes de la Diputación han asegurado que es algo habitual en las bases de los procedimientos de libre designación de cualquier administración.
Las bases especifican que podrá participar en la convocatoria “el personal funcionario de carrera de la Diputación de Valencia (sector no sanitario), o de otras administraciones públicas”.
En cuanto a los “criterios prioritarios de adjudicación del puesto” se establece que será para “aspirantes que puedan garantizar el adecuado cumplimiento de las funciones” del puesto de trabajo que ya desempeña Soler. Además, para argumentarlo, los aspirantes deberán aportar “su historial profesional en el que harán constar los títulos académicos, los años de servicio, los puestos de trabajo desempeñados en la Administración, los estudios y cursos realizados, así como el resto de méritos que crean necesario poner de manifiesto, haciendo constar las funciones y características del puesto que ocupan actualmente”, lo que da clara ventaja a la pareja del presidente.
En cuanto a los miembros de las comisiones de valoración, “serán nombrados mediante decreto de la persona que ostente la delegación en materia de Recursos Humanos de la Diputación de Valencia” y “se compondrá por seis miembros titulares con sus respectivos suplentes, de los cuales uno ejercerá la presidencia y otro la secretaría de la comisión, atendiendo a criterios de paridad”.
Según fuentes consultadas por elDiario.es, la aprobación del proceso para consolidar esta plaza es habitual cuando se quiere dar continuidad a un puesto provisional de libre designación articulado mediante una comisión de servicio. Cuando esto sucede, se deben aprobar las bases del proceso antes de los seis meses de duración que tiene la comisión. De no aprobarse el proceso para consolidar la plaza, en el caso de Soler, debería regresar al Ayuntamiento de Finestrat a los seis meses.
Como informó este diario, la Diputación ofertó el pasado 28 de enero en comisión de servicios una plaza secretaria de dirección, en este caso para el Centro de Asistencia a Municipios de la institución provincial. La oferta se publicó dos meses después de la toma de posesión de Pérez Llorca como presidente. Una vez presentadas las cinco candidaturas al puesto, la corporación provincial escogió una fórmula de valoración que tan solo tuvo en cuenta los días trabajados en la categoría C1 en funciones específicas propias de puestos de secretaria de dirección y no la experiencia en otros puestos con rango C2, lo que descartó al resto de aspirantes con más años como funcionarias. En la resolución del proceso publicada el 3 de marzo, se especifica que el puesto está caracterizado como C1.
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