El pelotazo de Tabacalera aprobado por el PP costará al menos 30 millones al Ayuntamiento de València

El pelotazo urbanístico de Tabacalera impulsado por el PP de la fallecida alcaldesa Rita Barberá le costará finalmente al Ayuntamiento de València unos 30 millones de euros 17 años después de aprobarse el convenio que dio lugar a la operación.

Fuentes de la concejalía de Desarrollo Urbano que dirige la vicealcaldesa Sandra Gómez han informado de que en el pleno del pasado mes de octubre se aprobó el pago de 6,7 millones de euros a la promotora Guadalmedina en concepto de liquidación del mencionado convenio que corresponde a la edificabilidad de la parcela no construida en la calle de Micer Mascó y que se convertirá en un jardín.

A esta cuantía hay que añadir el coste de la expropiación de la mencionada parcela, que podría rondar los 24 millones de euros según las primeras estimaciones.

Tras el fallo judicial que impidió llevar la edificabilidad que queda por desarrollar a otros terrenos de la ciudad, la constructora Guadalmedina solicitó la ejecución de la sentencia de octubre de 2015 que declaró ilegal todo el plan, lo que incluía la devolución de todo el edificio o en su defecto el pago de una cuantía equivalente al precio del inmueble, valorado en unos 35 millones de euros.

En su recurso, la compañía también exigía una compensación 14,4 millones por la recalificacióna anulada, pero omitía el lucro que obtuvo gracias la obtención del edificio municipal de la plaza América, donde construyó viviendas de lujo, y en una de las dos parcelas obtenidas en la calle de Micer Mascó tras el derribo ilegal de una parte de las naves industriales, donde también edificó pisos de los que obtuvo una rentabilidad.

El Ayuntamiento descartó acceder a las pretensiones de la promotora y finalmente la liquidación del convenio costará los mencionados 6,7 millones más la expropiación de la parcela sin edificar.

Al respecto, la vicealcaldesa Sandra Gómez asegura que los socialistas lo tienen claro: “En València, PP de Partido Popular, se escribe con p de pufo”, quien recuerda que la ciudad “sigue pagando la herencia envenenada de los gobiernos de Rita Barberà, a la que hoy intentan reivindicar para lavar sus conciencias quienes la expulsaron del PP”.

“Defendimos con firmeza que el Ayuntamiento tuviera la menor losa posible de la gran estafa que supuso esta operación del Gobierno Barberá, pero nos hemos encontrado con una sentencia que obliga a pagar a los valencianos y las valencianas a una empresa”, lamenta.

Sandra Gómez advierte al PP que “debería pedir perdón” porque “ese dinero podría destinarse a prestar servicios públicos, a generar centros sociales, ayudas, centros de salud, viviendas sociales, escoletes municipales para los valencianos y las valencianas en lugar de a pagar a una empresa única”.

Pero, asegura, “hay muchas más cuestiones pendientes que se suman a otras que estamos en vías de resolución”. Así, recuerda la “nefasta gestión” sobre el circuito de Fórmula 1 en el PAI del Grao, la construcción del nuevo Mestalla o Benimaclet, “todos ellos en vías de resolución pero que han supuesto la pérdida de recursos para las administraciones o el bloqueo de infraestructuras y dotaciones en los barrios de familias trabajadoras”, puntualiza.

Igualmente recuerda que el PP “dejó hipotecada con más de 300 millones la fachada marítima para pagar su despilfarro y ha sido el PSOE el que ha resuelto un problema que veníamos arrastrando desde hace más de una década”. “Junto la recuperación del Cabanyal-Canyamelar y el desarrollo del Grao, por fin vamos a poder impulsar el proyecto de la fachada marítima para generar un polo de innovación y desarrollo tecnológico”, concluye.

El pelotazo urbanístico de Tabacalera impulsado por el PP de la fallecida alcaldesa Rita Barberá le costará finalmente al Ayuntamiento de València unos 30 millones de euros 17 años después de aprobarse el convenio que dio lugar a la operación.

Fuentes de la concejalía de Desarrollo Urbano que dirige la vicealcaldesa Sandra Gómez han informado de que en el pleno del pasado mes de octubre se aprobó el pago de 6,7 millones de euros a la promotora Guadalmedina en concepto de liquidación del mencionado convenio que corresponde a la edificabilidad de la parcela no construida en la calle de Micer Mascó y que se convertirá en un jardín.

A esta cuantía hay que añadir el coste de la expropiación de la mencionada parcela, que podría rondar los 24 millones de euros según las primeras estimaciones.

Tras el fallo judicial que impidió llevar la edificabilidad que queda por desarrollar a otros terrenos de la ciudad, la constructora Guadalmedina solicitó la ejecución de la sentencia de octubre de 2015 que declaró ilegal todo el plan, lo que incluía la devolución de todo el edificio o en su defecto el pago de una cuantía equivalente al precio del inmueble, valorado en unos 35 millones de euros.

En su recurso, la compañía también exigía una compensación 14,4 millones por la recalificacióna anulada, pero omitía el lucro que obtuvo gracias la obtención del edificio municipal de la plaza América, donde construyó viviendas de lujo, y en una de las dos parcelas obtenidas en la calle de Micer Mascó tras el derribo ilegal de una parte de las naves industriales, donde también edificó pisos de los que obtuvo una rentabilidad.

El Ayuntamiento descartó acceder a las pretensiones de la promotora y finalmente la liquidación del convenio costará los mencionados 6,7 millones más la expropiación de la parcela sin edificar.

Al respecto, la vicealcaldesa Sandra Gómez asegura que los socialistas lo tienen claro: “En València, PP de Partido Popular, se escribe con p de pufo”, quien recuerda que la ciudad “sigue pagando la herencia envenenada de los gobiernos de Rita Barberà, a la que hoy intentan reivindicar para lavar sus conciencias quienes la expulsaron del PP”.

“Defendimos con firmeza que el Ayuntamiento tuviera la menor losa posible de la gran estafa que supuso esta operación del Gobierno Barberá, pero nos hemos encontrado con una sentencia que obliga a pagar a los valencianos y las valencianas a una empresa”, lamenta.

Sandra Gómez advierte al PP que “debería pedir perdón” porque “ese dinero podría destinarse a prestar servicios públicos, a generar centros sociales, ayudas, centros de salud, viviendas sociales, escoletes municipales para los valencianos y las valencianas en lugar de a pagar a una empresa única”.

Pero, asegura, “hay muchas más cuestiones pendientes que se suman a otras que estamos en vías de resolución”. Así, recuerda la “nefasta gestión” sobre el circuito de Fórmula 1 en el PAI del Grao, la construcción del nuevo Mestalla o Benimaclet, “todos ellos en vías de resolución pero que han supuesto la pérdida de recursos para las administraciones o el bloqueo de infraestructuras y dotaciones en los barrios de familias trabajadoras”, puntualiza.

Igualmente recuerda que el PP “dejó hipotecada con más de 300 millones la fachada marítima para pagar su despilfarro y ha sido el PSOE el que ha resuelto un problema que veníamos arrastrando desde hace más de una década”. “Junto la recuperación del Cabanyal-Canyamelar y el desarrollo del Grao, por fin vamos a poder impulsar el proyecto de la fachada marítima para generar un polo de innovación y desarrollo tecnológico”, concluye.

El pelotazo urbanístico de Tabacalera impulsado por el PP de la fallecida alcaldesa Rita Barberá le costará finalmente al Ayuntamiento de València unos 30 millones de euros 17 años después de aprobarse el convenio que dio lugar a la operación.

Fuentes de la concejalía de Desarrollo Urbano que dirige la vicealcaldesa Sandra Gómez han informado de que en el pleno del pasado mes de octubre se aprobó el pago de 6,7 millones de euros a la promotora Guadalmedina en concepto de liquidación del mencionado convenio que corresponde a la edificabilidad de la parcela no construida en la calle de Micer Mascó y que se convertirá en un jardín.