El proyecto Fénix documenta con drones los efectos de los incendios forestales en 123 elementos del patrimonio cultural valenciano
La Generalitat Valenciana ha presentado esta semana el proyecto Fénix, que pretende evaluar los efectos de los violentos incendios que el pasado verano arrasaron miles de hectáreas de las comarcas de La Marina Alta, El Comtat, el Alto Palancia y L’Alcalatén en el patrimonio cultural valenciano por medio de una prospección aérea realizada con drones.
La consellera de Educación, Cultura y Deporte, Raquel Tamarit, comprobó 'in situ' el pasado martes en la localidad de Benirrama como el dron Fènix sobrevolaba el Castell de Gallinera, una fortaleza de origen árabe situada en la entrada del valle del mismo nombre y que formaba parte de los dominios de Al-Azraq. Benirrama se encuentra en el perímetro del incendio que calcinó zonas de este valle y también de La Vall d’Alcalà y La Vall d’Ebo.
Tal y como ha explicado Tamarit, el verano pasado los incendios “se llevaron una parte importante de nuestro patrimonio natural y medioambiental, con consecuencias muy serias para toda la gente que vive en los pueblos, y hay que continuar estando a su lado”, y ha añadido: “Estos puntos de nuestra geografía son también excepcionales desde el punto de vista del patrimonio cultural que atesoran: los vestigios de la historia, las costumbres y las raíces de nuestra gente. Por eso iniciamos las prospecciones con drones, que realizaremos en las comarcas valencianas afectadas del norte y de aquí, del sur”.
El proyecto Fènix facilitará hacer un testeo más cuidadoso del impacto de los incendios en elementos patrimoniales inventariados, en muchos casos con relevancia de BIC (Bien de Interés Cultural) o BRL (Bien de Relevancia Local). Muchos de estos enclaves son de difícil acceso y por eso el uso de drones será muy efectivo: “Pero no solo eso, también nos permitirá detectar e inventariar nuevos elementos que estaban ocultos entre la vegetación, como construcciones en piedra en seco o trincheras de la Guerra Civil”, ha reseñado la responsable de la Conselleria de Cultura.
Con el resultado del análisis de las imágenes aéreas se evaluará si es preciso crear una línea presupuestaria de recuperación del patrimonio cultural y etnológico de estas zonas.
Prospección aérea
En La Marina Alta y El Comtat se ha iniciado la prospección aérea de 56 elementos patrimoniales para determinar el estado de abrigos y cuevas de arte rupestre, así como bienes de interés cultural que son vestigios de castillos, fortines, torres, despoblados moriscos, neveras, alquerías, molinos y ermitas. Todo este rico patrimonio está en los términos municipales de La Vall de Gallinera, La Vall d’Alcalà, La Vall d’Ebo, Benimassot, Fageca, Famorca, Planes y Tollos.
Por lo que respecta al Alto Palancia, se realizará una radiografía aérea de elementos patrimoniales relacionados con yacimientos arqueológicos, arte rupestre, vestigios de la Guerra Civil, estructuras de piedra en seco, puentes, acueductos, ermitas y corrales, entre otros. Son patrimonio cultural situado en los municipios de Altura, Barracas, Bejís, El Toro, Jérica, Sacañet, Teresa, Torás y Viver. Se trata de 57 elementos en total, la mayoría situados en los términos municipales de Bejís y de Torás.
En el caso de L’Alcalatén, se hará un estudio aéreo con drones centrado fundamentalmente en el término municipal de Useras, pero también se hará una exploración por el entorno de Lucena del Cid. En total se evaluarán 10 puntos patrimoniales que condensan la identificación de trincheras de la Guerra Civil, poblados de la Edad del Bronce y refugios y estructuras de piedra en seco.