El Ayuntamiento asumirá 400.000 euros adicionales del pabellón de Benicalap y el Valencia CF 700.000 del jardín arqueológico
La Fundación Deportiva Municipal (FDM) dio el visto bueno el proyecto básico de ejecución del pabellón deportivo de Benicalap presentado el pasado mes de julio por el Valencia CF, y redactado por el despacho de Mark Fenwick y Javier Iribarren con un coste de 11,67 millones de euros.
Esta cuantía excede en 400.000 euros el pago abonado por el club al Ayuntamiento en noviembre del pasado año que ascendió a 11,27 millones. Al respecto, a preguntas de elDiario.es, desde el equipo de Gobierno municipal que preside María José Catalá dieron la callada por respuesta, pero fuentes de la entidad valencianista han confirmado que con aquel pago se dio por saldado el compromiso del Valencia CF. De esta forma, se entiende que los 400.000 euros deberán ser cubiertos por la corporación municipal.
Como informó este diario, la FDM analizó el proyecto presentado y concluyó en un informe firmado el pasado 23 de julio que cumple los contenidos y requisitos exigibles, por lo que propuso su aprobación. Al mismo tiempo indica que la documentación debe pasar a la Sección de Supervisión de Proyectos del Servicio de Arquitectura y Servicios Centrales Técnicos del Ayuntamiento de València, que deben emitir su propio informe. Una vez estén realizados, se aprobará definitivamente el proyecto y se sacará a licitación. El plazo de ejecución de las obras una vez se pongan en marcha será de 18 meses.
La nueva instalación deportiva para los vecinos y vecinas de Benicalap contará con dos pabellones para uso deportivo, cada uno con graderío para un aforo previsto de 120 personas. Además, el polideportivo dispondrá de un módulo de piscinas climatizadas formado por dos vasos, el principal de 25x10 m para natación en calle y otro menor de 10x6m más enfocado a grupos pequeños de actividades dirigidas y matronatación. Asimismo, la instalación deportiva contará con una sala polivalente destinada a la realización de diversas actividades grupales en seco.
Jardín arqueológico por cuenta del club
Por otra parte, el Valencia CF trasladó el pasado mes de julio a la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana un dosier exclusivo de 41 páginas con la memoria museológica y museográfica del denominado Jardín Arqueológico del Molino de la Marquesa y de la Acequia de Mestalla que también está ya recabando los últimos informes preceptivos del Ayuntamiento de València.
Se trata de un proyecto arqueológico al aire libre integrado en una zona verde que se habilitará junto al pabellón deportivo de Benicalap y tiene también su relevancia por la importancia histórica de los vestigios que se pondrán en valor.
La actuación museográfica y de restauración tiene un presupuesto total de 1,28 millones de euros IVA incluido, de los que 678.000 corresponden directamente a la recuperación de los elementos patrimoniales. En noviembre de 2025, el Valencia CF ingresó en las arcas del Ayuntamiento de València medio millón de euros como garantía por los restos arqueológicos que aparecieron en su día cuando se excavó el solar donde está ubicado el nuevo estadio. Este fue otro de los compromisos incluido en los acuerdos entre el club y el Ayuntamiento para hacer efectiva la operación. En este sentido, fuentes del Valencia CF han confirmado que será el club el que costee los 700.000 euros que faltarían por abonar hasta llegar a los 1,2 millones del proyecto.
La propuesta, a la que ha tenido acceso elDiario.es, consiste en la puesta en valor de unos restos arqueológicos que fueron hallados en las excavaciones realizadas entre 2007 y 2008 mediante un jardín arqueológico de unos 1.500 metros cuadrados junto al nuevo estadio, integrado en el exterior del nuevo polideportivo, pero con acceso independiente.
La gran modificación respecto al planteamiento original es que se descarta construir un pequeño edificio-museo y se opta por un espacio abierto en el que los restos se combinan con recreaciones, vegetación, señalética y tecnología.
Los elementos centrales serán la chimenea industrial de 21 metros, el puente medieval, las cárcavas, las muelas de molino y las turbinas. El relato permitirá recorrer la historia del enclave desde la época romana hasta la industrialización y su transformación actual.
Tal y como constató la arqueología, “el Molí de la Marquesa fue durante siglos una encrucijada geográfica, económica y social desde la época romana (presencia de un camino), continuado en época medieval con el cauce hídrico o Acequia de Mestalla que irrigaba los campos aguas abajo, y generaba la fuerza motriz del molino batanero, o el enclave industrial construido ya en el siglo XIX y XX”.