El fracaso de las ayudas de natalidad de Catalá: solo se conceden un tercio de las 3.000 solicitudes
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El Ayuntamiento de València creó en 2025 una suerte de cheque bebé, una ayuda de 300 euros a las familias con hijos -nacidos o adpotados- para “apoyar a las familias ante los gastos derivados del nacimiento o adopción y facilitar la conciliación familiar”. Dotada con un presupuesto de 1,5 millones de euros, la alcaldesa de València, María José Catalá, destacó que la ayuda buscaba aliviar el impacto económico inicial que supone la llegada de un bebé, fomentar la natalidad, la adopción y el acogimiento, y reforzar la conciliación familiar.
La medida fue criticada por la oposición por los requisitos para acceder a ella, considerados discriminatorios, ya que requerían un empadronamiento mínimo de cuatro años en la ciudad para uno de los progenitores o adoptantes.
Culminado el primer año, la medida ha quedado bien lejos de los objetivos. Del millón y medio presupuestado solo se han abonado 286.500 euros gastados. Las solicitudes recibidas han sido 3.050, de las cuales 955 se han concedido y 403 se han denegado por no cumplir los requisitos de la convocatoria, según informó el consistorio a la concejala de Compromís Eva Coscollà. Entre las agraciadas por las ayudas en 2025 estuvieron la concejala de Igualdad, Rocío Gil, y la directora general de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento. En la ciudad de València, según los datos del padrón municipal, se registran unos 5.500 nacimientos al año desde 2020, cuando la población comienza a incrementarse notablemente.
Coscollá denunció que el requisito del empadronamiento “deja fuera a muchas familias jóvenes que, aunque viven actualmente en València, no cumplen con esta condición tan restrictiva. Además, solo se da un plazo de dos meses desde el nacimiento, adopción o acogida para presentar la solicitud, cosa que complica mucho el proceso, especialmente en un momento vital en que las familias tienen otras prioridades urgentes”. La concejala valencianista consideró que los datos muestran una “mala gestión” de las ayudas y la escasa difusión de la convocatoria.
En el presupuesto de 2026, el consistorio que dirige la popular María José Catalá ha incrementado las ayudas a 400 euros por cada menor nacido, adoptado o acogido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2026. Entre los requisitos sigue siendo necesario el empadronamiento de mínimo 4 años en la ciudad, el empadronamiento del o la menor en el municipio de València; y estar al corriente en el cumplimiento de las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social. En los casos de separación, divorcio o familias monoparentales, podrá ser beneficiaria la persona que conviva con la persona menor en la fecha de la solicitud.