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Ortodoncia para adultos, ¿hasta qué edad podemos recurrir a ella? 

Ortodoncia invisible.

Marta Chavarrías

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¿Llevar un aparato dental pasados los 30 años? “Ya soy mayor”, “no es el momento” o “no servirá de nada” son frases que pueden venirnos a la mente cuando nos planteamos solucionar un problema bucodental que arrastramos desde hace años. Sin embargo, la edad no debe ser un factor limitante para iniciar un tratamiento de ortodoncia.

Gracias a la ortodoncia es posible estudiar, prevenir y corregir las alteraciones del desarrollo, las formas de las arcadas dentarias y la posición de los maxilares para conseguir el equilibrio morfológico y funcional de la boca y la cara.

Aunque solemos asociar los tratamientos de ortodoncia con la adolescencia por aquello de la importancia de la prevención, lo cierto es que cada vez se tratan con más éxito las irregularidades de adultos.

Según la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO), en los últimos años han aumentado de manera destacada los tratamientos de ortodoncia, sobre todo en adultos. Los expertos lo asocian al hecho de que cada vez hay más alternativas y al aumento de la preocupación por la estética y por la salud oral en general. Aunque también es cierto que los tratamientos de ortodoncia pueden tener ciertas limitaciones.

Ortodoncia: la edad no importa

Los dientes se mueven hasta la edad adulta, lo que puede resultar en dientes torcidos, una mordida desalineada u otros efectos que pueden ser dolorosos. Tanto si no estamos satisfechos con nuestros dientes por motivos estéticos como de salud, nunca es demasiado tarde para mejorar nuestra salud bucal.

Los avances en este campo han hecho que los tratamientos sean más cómodos y menos notorios. Muchas de las opciones están diseñadas para minimizar la apariencia del aparato y adaptarse mejor a nuestro estilo de vida. El ortodoncista es el experto que considerará las distintas variables para desarrollar un plan personalizado: la edad pocas veces es un factor decisivo.

Como nos explica la ortodoncista Teresa Lorente, “no existe un límite de edad para ponerse ortodoncia”, y reconoce que la mayoría de los pacientes adultos, “al finalizar el tratamiento, coinciden en que ha sido una decisión acertada”. Para la experta, “lo prioritario es la salud periodontal previa a comenzar el tratamiento de ortodoncia”. Hay pacientes que han perdido hueso y encía de soporte pero están controlados por su dentista o periodoncista y se consideran estables. Incluso en casos más severos, en los que la pérdida ósea es razonable, “es posible hacer un tratamiento de ortodoncia, aunque es fundamental que el problema periodontal esté controlado previamente”, advierte Lorente.

¿Qué cambios se producen en los dientes y mandíbula con los años?

Los problemas dentales más comunes en los adultos suelen ser, según la Asociación Americana de Ortodontistas (AAO), el apiñamiento dental (cuando el tamaño y la cantidad de dientes es mayor que el hueso de soporte); la sobremordida (cuando los dientes superiores se superponen excesivamente a los inferiores frontales cuando están cerrados); la submordida (cuando la mordida inferior se ubica por delante de los dientes frontales superiores); dientes que sobresalen; maloclusión dental en la que los dientes frontales no se tocan al cerrar la boca; dolor de mandíbula por maloclusión, rechinamiento de dientes, estrés o traumatismo; desgaste o caries dental; o enfermedad de las encías.

Para Lorente, la ortodoncia puede favorecer tanto una mejora funcional como estética. “La ortodoncia les va a ayudar no solo a llevar una mejor higiene, sino a conseguir una oclusión balanceada, repartiendo las fuerzas masticatorias entre todos los dientes. Es mucho más probable, por tanto, que la salud bucodental sea favorable durante mucho más tiempo y se puedan conservar los dientes toda la vida”.

Para conseguir buenos resultados, la clave está en “hacer un buen diagnóstico para tener claro el plan de tratamiento y poder llegar a cumplir al máximo de objetivos planteados”, dice Lorente. Este estudio previo es el que indicará hacia dónde debe ir el tratamiento más adecuado: brackets metálicos, transparentes o alineadores invisibles.

“Con el aumento de pacientes adultos, también se ha incrementado la demanda de estética en la aparatología de ortodoncia y cada día realizamos más tratamientos con alineadores y brackets de zafiro, que son las opciones más discretas”, afirma la experta.

¿Dura lo mismo un tratamiento de ortodoncia en adultos que en adolescentes?

Un tratamiento de ortodoncia dura lo mismo tanto si hablamos de niños como de adultos: el tiempo suele ser de “unos 18 meses”, aclara Lorente. Este periodo depende más de la complejidad del caso que de la edad del paciente. Aunque es verdad, reconoce la experta, que “en los niños tenemos más capacidad ortopédica porque los huesos maxilares están más moldeables y esto puede facilitar algunos movimientos ortodóncicos”.

Esta particularidad hace que “en adultos tengamos que recurrir a usar técnicas auxiliares como los microtornillos con mayor frecuencia, pero ello no implica que los tratamientos sean más largos”, corrobora Lorente.

Limitaciones de la ortodoncia en adultos

Como hemos visto, la edad no es una causa excluyente para empezar un tratamiento de ortodoncia. Pero sí hay un requisito indispensable que determina la viabilidad de la ortodoncia en adultos. Y no es la edad, sino la salud bucodental. “Es fundamental que, si hay un problema de encías de base, esté controlado antes de empezar con la ortodoncia porque si no se pueden producir graves pérdidas de inserción de los dientes, llegando incluso a perder alguna pieza”, advierte Lorente.

Otra posible limitación a la hora de hablar de ortodoncia en adultos es la “presencia de implantes”. En este caso, afirma la experta, no es que no se pueda hacer ortodoncia, pero sí que “condicionará los movimientos que podamos hacer ya que los implantes no pueden moverse”. En los casos en los que el paciente requiera un implante, lo más recomendable es “preparar los espacios con ortodoncia primero para que la rehabilitación con el implante sea más sencilla”, puntualiza Lorente.

Por todo ello, y para conseguir mejores resultados, la experta aconseja “ponerse en manos de especialistas para que nos informen de las limitaciones de cada caso antes de comenzar y tengan claros los objetivos que podemos llegar a conseguir con el tratamiento de ortodoncia”. 

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