Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
El juez Aguirre toma la delantera para excluir a Puigdemont de la amnistía
Ayuso, encantada con la destrucción del Estado de Milei. Por Sáenz de Ugarte
Opinión - Ayuso, anfitriona de la cumbre sociópata. Por Rosa María Artal
Sobre este blog

Los seres humanos hacemos la historia en condiciones independientes de nuestra voluntad.

Entre la suelta de terroristas de Aznar y el racismo en el ADN del PNV según Ayuso

La presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata del PP a la reelección el próximo 28M, Isabel Díaz Ayuso, junto con el expresidente del Gobierno de España, José María Aznar.

Javier Pérez Royo

25

El 28M se celebran unas elecciones municipales y también autonómicas excepto en las Comunidades Autónomas del artículo 151, entre las que está el País Vasco, donde solo se celebran las municipales. 

¿Se puede saber dónde encaja en unas municipales la “suelta de terroristas” en el País Vasco que ha anunciado como inminente el que fuera presidente del Gobierno de España entre 1996 y 2004?

¿Se puede saber dónde encaja la acusación de que el racismo figura en el ADN del PNV? 

José María Aznar no participa como candidato en estas elecciones, lo que no quiere decir que no tenga derecho a participar como simple ciudadano que es, además, reconocido como referente por los afiliados y votantes del PP. Nada se puede objetar, desde una perspectiva jurídica, a que haya decidido estar presente en la campaña electoral y transmitir a la ciudadanía el mensaje que le parezca pertinente.

Reitero lo de la perspectiva jurídica. Aznar se ha limitado a ejercer su derecho a la libertad de expresión. También el derecho de participación política lato sensu. No quiero que nadie me malinterprete. 

Isabel Díaz Ayuso sí es candidata. Y por partida doble: es cabeza de lista de la candidatura del PP a la Comunidad de Madrid y figura cerrando la lista del PP en Bilbao. 

Tampoco cabe duda que Isabel Díaz Ayuso ha ejercido su derecho a la libertad de expresión y también el de participación política stricto sensu. Jurídicamente no hay, por tanto, ningún problema. La Constitución ampara tanto al expresidente del Gobierno como a la presidenta de la Comunidad de Madrid. 

Pero, políticamente, sí lo hay. Una vez que se ponen en circulación “juicios de intenciones” sobre conductas que no se han producido, sino que se sospecha que se van a producir o se hacen afirmaciones completamente inverificables, que suponen una acusación de connivencia con el terrorismo o con el racismo, no queda espacio para el debate político.

En democracia no se puede discutir de todo, como se suele decir con frecuencia. Se puede discutir de “casi todo”, pero no de todo. Pues la democracia es, ante todo, acuerdo sobre determinados principios que no pueden ser siquiera sometidos a discusión. Es la indiscutibilidad de esos principios lo que nos permite discutir civilizadamente, esto es, políticamente todo lo demás. 

No se puede discutir políticamente ni con partidos terroristas ni con partidos racistas. Sobre esto no puede existir duda de ningún tipo. Una vez lanzado el mensaje de connivencia con el terrorismo y el racismo, el debate se hace imposible. No hay nada de qué hablar. 

Por eso la “suelta de terroristas” y el “racismo en el ADN del PNV” es un punto sin retorno para la convivencia política. La España que se dibuja con esos mensajes es la España de Franco, la que se impuso una vez terminada la Guerra Civil.

Y si eso ocurre en unas elecciones exclusivamente municipales en el País Vasco, ¿qué cabe esperar que ocurrirá en la campaña de las elecciones generales de diciembre?

Y en lo que venga después. Con esos mensajes el PP avisa, como hizo Donald Trump en 2020, que no contempla, ni siquiera como posibilidad, la derrota. ¿Puede operar la democracia en tales condiciones?

Sobre este blog

Los seres humanos hacemos la historia en condiciones independientes de nuestra voluntad.

Etiquetas
stats