Entrevista
Chiara Oliver: “Si eres fan de un artista, no tienes que hacer comparaciones ni tirarle mierda a otro”
Hay muchas formas de labrarse la fidelidad del oyente. Chiara Oliver (Ciutadella de Menorca, 2004) lo hace a través de la composición, y sus canciones la han hecho conectar con una audiencia principalmente joven al aludir a experiencias del pasado. Sobre todo, porque no es frecuente que alguien con tanta exposición aproveche su plataforma para escribir sobre sus relaciones románticas con otras mujeres. O más bien porque tanta exposición no suele estar reservada para una mujer lesbiana que expone su deseo.
Sin embargo, Chiara Oliver no siente demasiada presión ante la idea de ser un referente, pues le hubiera gustado tenerlos cuando era niña. Es algo que, además, le ha llegado de imprevisto. Tras su salida de Operación Triunfo 2023, la cantante ha sabido mantener una base de fans que buscan en sus letras la sinceridad de quien se muestra sin filtros. Todo ello queda reflejado en No fue real, su primer álbum de estudio, en el que la cantante aborda un proceso de ruptura desde diferentes perspectivas y con un sonido pop relajado.
Echando la vista atrás, la artista indaga en el efecto que ha tenido en su trayectoria hacer frente al TDAH, la aceleración de una industria musical que apenas permite calma y el privilegio que supone vivir en Madrid en plena crisis de la vivienda. Pero procura no desenfocarse del futuro que tiene por delante: después de actuar en París, Dublín y Londres, la artista planea pasar el resto del año encima del escenario, con paradas en Ciudad de México (30 de septiembre, Foro Indie Rocks), Buenos Aires (3 de octubre, Teatro Vorterix), Madrid (27 de noviembre, Palacio Vistalegre) y Barcelona (28 de noviembre, Sant Jordi Club).
No fue real se publica tres años después de tu paso por OT. ¿Cómo surge?
El disco surge de mis vivencias, de un momento en el que necesitaba escribir para procesar cosas. Cuando sales de OT, necesitas sacar algo rápido y simplemente te estás encontrando como artista por el camino. No puedes aprender poco a poco, sino que, de la noche a la mañana, sales de la academia y se esperan muchas cosas de ti. Tienes que tener paciencia contigo misma, entenderte y saber que te vas a encontrar poco a poco. Estoy muy contenta porque sí siento que ahora, después de tres años, he empezado a conseguirlo.
La composición es lo que la caracteriza como artista. ¿Cuán importante es escribir sus propias canciones?
Es superimportante, pero no por decir: “Yo he escrito esto”. Es más por el tema de que he escrito una canción porque necesitaba hacerlo, porque necesitaba sacar lo que estoy contando, exteriorizarlo, analizar mi vida y convertirlo en arte. Es una de las cosas que más me gustan en el mundo. Al principio sí que da un poco de vértigo y miedo, sobre todo cuando estás hablando de cosas tan personales, pero al final escribo para disfrutar del proceso de sanar, de enterrar y de quedarme más ligera.
Ha hablado de que tiene TDAH. ¿Qué significa poder hablar de esto normalizándolo?
De pequeña no tenía referentes que tuviesen TDAH. Precisamente por eso, es muy importante que alguien se pueda sentir identificado contigo, sentir que tiene un referente: una persona que está cumpliendo sus sueños, que está haciendo las cosas que le gustan, que está trabajando en la música y que está sacando discos. Que una persona a la que preocupa que tener TDAH le vaya a frenar, o que le afecta en su autoestima, vea un referente que también lo tiene, a lo mejor le ayuda. A mí me hubiese encantado tener un referente en la televisión o como artista que tuviese TDAH, y por eso es importante hablarlo sin tapujos.
¿Cuándo se lo diagnosticaron? ¿Cómo le afecta en su día a día y también en su carrera?
Con nueve años, creo que en cuarto de primaria, pero mis padres no se lo tomaron muy en serio. Entonces estuve muchos años viviendo con TDAH pero sin saberlo realmente y sin que se estuviese haciendo nada al respecto. Cuando ya era adolescente, lo revivimos porque dije: “Oye, creo que me pasa esto”. Y, a raíz de ahí, con calma. Ya lo sé gestionar muy bien, y siento que cuando me afecta más es cuando estoy estresada, agobiada o triste, porque tengo tantas cosas encima que eso me frena.
¿Sigue habiendo tabú respecto a esto?
Hoy en día ya no. Las personas con TDAH tienden a ser personas realmente artísticas, creativas y con mentes muy brillantes. Muchos artistas tenemos TDAH, y eso hace que en la misma comunidad artística y en la industria sea una conversación muy habitual y normal.
En varias canciones del disco se utilizan pronombres femeninos. ¿Era una prioridad poder escribirlas así?
Escribo sobre mi vida y sobre mí, y no iba a escribir de otra manera que no fuera con pronombres femeninos, porque esa es mi verdad. Soy lesbiana y forma parte de mi vida.
¿Por qué cree que es difícil que canciones así lleguen a tener éxito?
No lo sé, a lo mejor por la homofobia interiorizada de la sociedad. Pero siento que poco a poco las cosas van mejorando y es más normal encontrarte videoclips, canciones, piezas, series o libros queer. Que lo sigamos haciendo los artistas que somos queer y que escribimos sobre nosotros es lo natural, porque así la gente se va acostumbrando más a que esté a su alrededor.
¿Considera que esto la aleja del mainstream, que una parte de la sociedad no querrá escuchar este tipo de música?
Espero que no, yo voy a seguir haciéndolo porque no tendría sentido que me pusiese a cantarle a una persona que a la que no le canto.
Y puede ser una ayuda para chicas jóvenes que no han tenido tantos referentes hasta ahora.
Espero poder ser un referente, sería mi sueño y lo que más ilusión me haría. Cuando eres pequeño no sabes lo que te está pasando, no sabes por qué eres diferente, no lo entiendes del todo porque no tienes referentes. En el momento en el que lo ves, dices: “Esto es lo que me pasa, esto es por lo que no me siento del todo encajada ni me siento del todo satisfecha con quien soy, porque aún no lo sé”.
Cuando se forman peleas en redes entre fandoms, ¿cómo hace para no sentirse responsable de lo que diga alguien con una imagen suya como foto de perfil?
Eso da miedo, porque a lo mejor alguna vez dicen algo que está en contra de lo que tú piensas y de tus valores. Intento ignorarlo porque no soy yo, pero sientes una responsabilidad porque, aunque de alguna manera no es tu responsabilidad, sientes como si estuviesen hablando por ti. Pero nunca me he planteado esto ni lo he pensado bien. Interactúo en redes con mis fans, intento hacer mi contenido, pero no me quiero meter en ese mundo. Ese no es mi sitio. Mi recomendación es paz a todo el mundo. La paz es lo más guay. No os escondáis detrás de una foto de perfil ni digáis cosas feas porque no hace falta. Todo el mundo es guay, todo el mundo mola y cada persona está en su carril, que es lo más importante. Si eres fan de alguien, no tienes que comparar ni tirarle mierda a otro artista, porque cada persona está en su carril.
¿Le da la sensación de que antes no se hablaba sobre los sentimientos femeninos porque se podían considerar como “cosas de chicas”, pero ahora sí se les empieza a dar valor?
Esto viene a raíz de que las chicas necesitamos que alguien ponga palabras en nuestra boca. No todas, yo tengo la muy grande suerte de que mi arte es escribir, es crear y es convertir mis sentimientos en música, pero para las personas que no tienen esa capacidad o que no escriben canciones es muy guay que alguien esté contando su historia por ellas y que puedan escucharlo o leerlo, sentir que no están solas.
Con respecto a la precariedad del sector cultural, ¿se siente privilegiada, o incluso para alguien que ha salido de OT es difícil dedicarse a la música?
Ahora mismo la industria está en un punto efímero en el que se tiene que crear música rápido para que la gente no se olvide de ti. Una persona que hoy está de moda, mañana la gente ya no se acuerda de ella. Ese es el problema, que ahora mismo estamos consumiendo tan rápido, porque tenemos acceso a todo con nuestros teléfonos, que la industria está siendo cada vez más fugaz. Eso hace que cada día sea más difícil ser artista. Por suerte, todo el mundo puede sacar una canción y eso es lo guay, porque significa que todos tenemos el acceso a poder subir algo en plataformas, pero la mierda es que no todo el mundo tiene acceso a estudios, a productores... Si sabes producir, cantar y hacer tus cuatro gestiones, puedes subir una canción a Spotify, pero también significa que es más difícil porque hay muchas otras personas que también están haciéndolo.
Yo tengo la suerte de que estuve en Operación Triunfo y de que tuve mucha exposición en un momento dado, pero cada vez es más difícil ser artista. Tenemos todos que hacer una pequeña pausa como sociedad, calmarnos un poco, sentarnos y hacer las cosas con más tiempo. Ojalá hubiera podido hacer este disco en dos o tres años, me hubiese encantado para hacerlo bien y lentamente, pero igualmente haber tenido 13 meses para hacer el disco me ha parecido increíble porque le he podido dedicar el tiempo y hacerlo con calma y con paz. Y siento que ahora mismo eso es un problema, porque a los artistas no se nos permite la paz de hacer las cosas con calma.
¿Siente que esta industria obliga a vivir en Madrid, cuando la crisis de la vivienda hace que no cualquiera pueda permitírselo?
A mí me gusta mucho vivir en Madrid. Siempre ha sido mi sueño vivir aquí, así que fue una perfecta excusa para venir, pero sí que es verdad que estamos en un momento en el que todo el mundo quiere venir a Madrid. La crisis de la vivienda cada vez es más complicada, cada vez es más difícil vivir aquí y crear una vida bien en Madrid. Tengo mucha suerte, soy muy afortunada y lo tengo muy en cuenta.
¿Tiene un compromiso con sus fans de hablar de estos temas?
Sí, porque soy una abanderada de todo lo que me importa y de todo lo que realmente siento. Y, a pesar de que sí que tengo mucha suerte, sigo teniendo 22 años y todas mis amigas de mi alrededor son jóvenes. Siento que ahora mismo los jóvenes tenemos muchas dificultades y se nos ponen las cosas difíciles. Aunque estoy haciendo lo que quiero, tengo mi trabajo soñado y puedo estar viviendo en Madrid, me pilla muy de cerca las vidas de mis amigas: el momento crisis, el momento principios de los 20, el momento de no saber qué quieres hacer con tu vida o el momento de haber estudiado una carrera de cuatro años y no saber exactamente a dónde te está llevando esa carrera porque ves que no hay trabajo en esos ámbitos... Es complicado y tengo mucha suerte de poder verlo con las personas de mi alrededor. Siempre voy a hablar de estos temas.