eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Quien calla, otorga

31 Comentarios

Diferentes vertientes de la violencia machista. Imagen de Spanish Revolution.

Hace  unos meses nuestro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y otros muchísimos presidentes y altos cargos gubernamentales se manifestaron en París por el atentado a la revista satirica francesa "Charlie Hebdo". Esta manifestación se llevó a cabo para dar la voz de alarma en toda Europa. A día de hoy, más de 60 personas (mujeres, niños y niñas) han sido asesinadas en lo que va de año. No han sido asesinadas por yihadistas o etarras, sino por el terrorismo machista, en su mayoría por sus parejas o sus exparejas. Los atentados mortales del semanal francés provocaron que se diera la voz de alarma por parte de las instituciones sobre lo peligroso que era el yihadismo en toda Europa. Sin embargo, nadie pone el grito en el cielo por las más de 60 víctimas mortales que corren a cuenta del terrorismo machista tan solo en lo que llevamos de año en España.

No  pretendemos, ni muchísimo menos, decir que unas vidas valgan más que otras, sino todo lo contrario: hacer hincapié en que las vidas de las mujeres, para estas instituciones, parecen valer mucho menos que las de las víctimas mortales de otros movimientos terroristas. Sin embargo, los feminicidios ocurren a diario. ¿Nos imaginamos qué pasaría si, por ejemplo, esa cifra de asesinatos estuviera firmada por el Estado Islámico? Se llenarían las portadas a diario, en los bares no se hablaría de otra cosa, ni en casa, ni en el autobús.

Seguir leyendo »

Derecho a la ciudad

Fachada del bar Noviciado, en la calle San Bernardo de Madrid.

Los cristales del Café Comercial, que desde que se anunció el cierre están cubiertos por dentro de papel continuo marrón, están llenos por fuera de papelitos en forma de corazón con mensajes de cariño, indignación y memoria. Es la reacción de los madrileños ante el cierre del café más antiguo de Madrid, pero no están ahí por puro respeto a la antigüedad, sino por la cantidad de recuerdos que contenía el café, y sobre todo por la cantidad de cosas que podrían haber seguido pasando ahí y que ya no pasarán más. Es bonito, el gesto de los papeles. Una bonita despedida. Te arranca hasta una media sonrisa, que se te pasa cuando piensas que esos papelitos irán a la papelera, como tantas otras cosas, cuando desmonten definitivamente el local del Comercial y lo conviertan en aquello que está por venir. Podemos hasta jugar a adivinar. ¿Qué será? ¿Un Starbucks? No, hay uno unos metros más abajo en la misma calle Fuencarral. También hay ya tiendas de todas las compañías telefónicas, además de tienda de Apple, VIPS, 100 montaditos, Tiger... Podría ser un Bershka, o cualquier tienda de ropa de ese tipo, aunque la mayoría de esas tiendas están más cerca de Gran Vía. No, quizás la mejor apuesta sea un Burger King, que es lo único de ese tipo que falta en la zona, y que así le haría competencia al McDonald que hay enfrente.

Pasan apenas cinco días de la noticia del cierre del Café Comercial y nos llega otra, la del cierre del bar Noviciado, apenas unas calles más allá, que cae víctima de la renta antigua. El Noviciado es mucho menos histórico, romántico y literario que el Comercial, es más bien un bar de batalla, de los de toda la vida. Forma parte de la vida reciente de muchos jóvenes y no tan jóvenes por un motivo muy sencillo: vendía bocadillos a 2,20, y otros muchos platos a precios accesibles. En una época donde el paro y la precariedad definen radicalmente nuestra economía, y en un barrio tan, tan moderno que define su modernidad y su actualidad a base de que todo sea cada vez más caro, esos bocadillos contundentes eran la garantía de que aunque tuvieras poco dinero podías hacer vida en Malasaña, de día o de noche, y comer a un precio decente. Era el refugio válido para todos. Apenas hay un par de sitios más así en Malasaña, excepciones en territorio de precios disparados. Ahora hay uno menos.

Duele el recuerdo e invade la nostalgia. Pero esto va mucho más allá de las historias particulares del Comercial o del Noviciado. Esto va también, y sobre todo, de que se están perdiendo sitios que no solo han definido el carácter y la historia del barrio, sino que además han permitido que éste fuera accesible y vivible para muchas personas que cada vez tienen menos cabida en él, porque no se lo pueden permitir. Con este tipo de pasos avanzamos hacia una ciudad cuyo centro deja de tener barrios para la gente y pasa a tener ambientes de moda para la élite, de forma que si tienes dinero, puedes acceder a todo, pero si no lo tienes, tu sitio está en la periferia, porque aquí ya no puedes acceder a la vivienda, ni al ocio, ni a la comida, ni a nada. Como consecuencia el barrio, Malasaña en este caso pero podrían ser muchos otros en muchas ciudades, se vacía de familias, de jóvenes que empiezan a construir sus vidas o de gente mayor, porque los precios se hacen inaccesibles para la gran mayoría de la sociedad. Acabamos teniendo calles dedicadas meramente al consumo, en las que ya no tienes protagonismo como persona sino solo como consumidor, y convertimos el centro de la ciudad en un escaparate, una fachada continua de tiendas de franquicias o de grandes cadenas, prácticamente iguales a las que encuentras en cualquier otra gran ciudad. A pesar de su resistencia hasta rozar la asfixia, las iniciativas locales y los pequeños comercios pierden su espacio, porque es imposible que compitan económicamente con los alquileres que pagan las grandes empresas que van devorando espacio a su alrededor.

Seguir leyendo »

La ruleta rusa en la educación pública: ¿quién es el siguiente?

Una de las protestas de la Marea Verde en defensa de la educación pública.

Acabo de presentarme por quinta vez a las oposiciones de magisterio en la Comunidad de Madrid. Oposiciones que han jalonado una década en la que mis objetivos y mis derechos como trabajadora en la educación pública han ido mermando y pudriéndose, hasta convertirse en simples elementos víctimas de un juego bastante parecido al de la ruleta rusa. Un juego en el que si no apruebas cada dos convocatorias pierdes tu futuro y tu pasado, porque literalmente desapareces de la lista, ya no sirves, ¡fuera! Así que, de acuerdo con el sistema planteado a día de hoy, cada dos años el interino paraliza su vida, familia, hobbies, formación, etc, para volver a demostrar una vez más lo que ya ha hecho en otras ocasiones.

No solo el proceso selectivo es injusto y aleatorio, sino que, además, debes asumir que, si consigues continuar en el juego, tu contrato empieza una vez haya comenzado el curso y termina inmediatamente en junio. Lo que implica que cada año cambias de centro, de alumnos e incluso de localidad, y los niños y sus familias ven cómo los profesores van variando año tras año en el mejor de los casos, porque en el peor pueden incluso encadenar hasta 4 o 5 en el mismo curso. Todo esto repercute de manera directa en la calidad de la enseñanza, sobre todo en edades tempranas, donde el apego al maestro está bastante relacionado con la estabilidad emocional de los alumnos.

Hay tantas plazas sin cubrir que en la mayoría de los centros la mitad de la plantilla son maestros interinos, por lo que cada año el equipo docente cambia, y con él las decisiones sobre la metodología, las relaciones con los familiares, la disposición de los recursos, etc.  En definitiva, todos los años, tanto los docentes como los alumnos y familiares pasamos por un proceso innecesario, tedioso y contraproducente que hace mella en la calidad de la educación pública, al no convocar las plazas necesarias para cubrir las vacantes que tiene el actual sistema educativo.

Seguir leyendo »

¡Aguanta Grecia!

36 Comentarios

Banderas de países en la página de apoyo everybodyisgreece.com, ilustración de Sergio García Matamoros.

Muchas son las críticas que está recibiendo Alexis Tsipras y el gobierno de Syriza en los últimos días tras el acuerdo alcanzado con los acreedores —también llamados Troika,  y compuesto por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Sin duda las condiciones que se han puesto al préstamo urgente que necesitaba Grecia no se alejan de la austeridad que han caracterizado otros acuerdos previos con este país y que en ese caso firmaron los dos partidos que han llevado al país heleno a esta situación: PASOK y Nueva Democracia. Para muchos, incluso, las condiciones han sido peores que las que lograron estos dos partidos, por lo que se está poniendo en duda desde muchos sectores, tanto a la izquierda como a la derecha de Syriza, la idoneidad de la estrategia seguida por Tsipras e incluso si hay margen para otras políticas que no sean las propugnadas por los acreedores.
                Tras la ilusión que generaron los resultados del referéndum del domingo 5 de junio, hay que reconocer que el acuerdo ha supuesto un jarro de agua fría para todos aquellos que pelearon por el “Oxi” y confiaron que la legitimidad de las urnas sirviera para lograr un acuerdo menos lesivo para una ciudadanía que ya ha sufrido unos recortes durísimos en los últimos años y cuya situación, a través de las políticas de austeridad ya probadas desde 2010, está lejos de haber mejorado. Más allá de la lógica desilusión o frustración que pueda sentirse tras ver como se insiste con la misma receta que ya experimentaran otras regiones en los ochenta y noventa —como Asia o América Latina—  y conscientes de la herida social que suponen, cabe tratar de analizar la situación con algo de perspectiva para ver en qué se ha avanzado y qué falta para dejar a un lado los lamentos y tratar de seguir dando pasos adelante. Para ello, puede resultar práctico rescatar el modelo de las “3P´s” que se emplea en Ciencia Política y Relaciones Internacionales, y que desagrega la puesta en marcha de una política en tres condiciones que deben cumplirse: (i) el problema, (ii) las alternativas políticas (policy) y (iii) la negociación política (politics)

Seguir leyendo »

Crónica de un valiente NO

Vasilis Balos, con el OXI que el pueblo griego responde ante la austeridad

Son las 10 de la noche y el teléfono suena sin parar. Es mi amigo Panagiotis que en un estado entre excitación y lágrimas me dice: Tsipras ha convocado un referéndum. Me siento estupefacto y feliz al mismo tiempo, y acto seguido un sentimiento de miedo a lo que está por venir se apodera de mí. Como un reflejo me viene la respuesta a la cabeza: OXI! 
Esperábamos lo peor de televisiones y periódicos, pero lo que estaba por venir superó las peores expectativas. Los primeros dos días fueron relativamente calmados, los pasamos debatiendo si un NO significaba no a Europa o simplemente no a la austeridad, e incluso nos preguntábamos si un referéndum a una semana vista es siquiera legal. Pero la tormenta estaba a punto de estallar. La Unión Europea rechazó la petición del gobierno de extender el programa de ayudas cuatro días más, con la complicidad de la oposición griega. Y el gobierno de Syriza se vio obligado a aplicar control de capitales. El miedo se empieza a apoderar de la gente y es alimentado por medios privados, que apoyan a la oposición salvajemente desde que Tsipras les pidió que hagan de una vez frente a sus deudas millonarias con el Estado.

Seguir leyendo »

¿Orgullo o derechos? No es cuestión de elegir

jsf_orgullo_2015

Vivimos tiempos en los que la brecha ante el modelo político, económico y social heredado se hace cada vez mayor. La ciudadanía reclama nuevos espacios de participación y democracia. En este camino, no podemos olvidar la necesidad de seguir ampliando las fronteras que hagan efectivos los derechos sociales y civiles de aquellas que han sido discriminadas a lo largo de toda la historia, y que siguen siéndolo a día de hoy. En este camino todos y todas debemos sentirnos acompañados, construyendo nuevas formas de relacionarnos y de expresión. 
Un ejemplo de ello es el 28 de junio, en el que celebramos el Día Internacional del Orgullo LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales). Este día, como todos aquellos que suponen un reconocimiento por la conquista y ampliación de los derechos sociales y civiles, no podría ser entendido si no se librase día a día una batalla cotidiana por denunciar todas aquellas situaciones de discriminación, desigualdad, ausencia de derechos y violencia. 

Seguir leyendo »

El deporte invisible

21 Comentarios

Jugadoras de la selección española de baloncesto en el Eurobasket 2015

La selección está jugando el campeonato europeo. Sí, has oído bien. La selección está jugando y tú no te has enterado. Los bares no sacan pantallas gigantes a las terrazas, no hay anuncios televisivos protagonizados por las estrellas del equipo, los supermercados no ofertan merchandising, y ni siquiera vemos los balcones adornados con banderas. Por si fuera poco, la selección está compitiendo a un muy buen nivel, está ganando, ha pasado a cuartos de final invicta, pero no se oyen petardos ni la gente se baña en las fuentes. ¿Qué es lo que pasa?

"Es baloncesto, no es fútbol".

"Sí, pero 'los chicos de oro' llenaron la plaza de Colón cuando ganaron el mundial en Japón".

Seguir leyendo »

¿De qué me sirve volver a España?

55 Comentarios

Patricia Ceballos, en su lugar de residencia en Reino Unido.

Hola, me llamo Patricia, tengo 25 años y soy una de esas tantas enfermeras españolas que se ha visto forzada a salir de España en busca de un trabajo digno. Actualmente vivo en Reino Unido, lugar que me ha dado el empleo que mi país me negaba. Llevo aquí año y medio y, aunque ha sido uno de los años más divertidos de mi vida también ha sido de los más duros.

Es duro estar lejos de tu familia, perderte todas las reuniones, los eventos y las pequeñas cosas que te unen y te acercan a los tuyos. Ves que tus amigos se mudan a vivir con sus parejas, que tienen hijos, se casan y van organizando su vida poco a poco, pero es algo que tú no puedes hacer porque no tienes estabilidad. Bueno, en realidad, ahora mismo sí tengo estabilidad laboral, pero mi vida se desarrolla entre dos mundos. Aquí tengo el trabajo y la estabilidad económica, pero en España tengo el corazón. Es mi casa y el sitio al que desearía poder volver con unas condiciones laborales similares a las que tengo aquí, pero sinceramente no parece que vaya a ser posible en años. Esto nos provoca a todos frustración, y rabia.

Rabia por saber que aunque quieras volver no puedes porque no hay trabajo, por lo menos de lo mío, y si lo hay las condiciones son paupérrimas: contratos temporales, sueldos ínfimos y ningún beneficio por trabajar en el sistema nacional de salud. Vamos, nada que ver con lo que se tiene aquí. Y, ¿de qué me sirve volver a España, si las condiciones que me ofrece son muchísimo peores que las que ahora tengo? Solo podría aspirar a contratos temporales, en los que el sueldo más alto que podría tener como enfermera es el más bajo que ofrecen aquí. Si vuelvo tendría que sobrevivir en esas condiciones, con las que sería difícil llegar a fin de mes y poder llevar una vida digna.

Seguir leyendo »

Nuestro Exilio

La necesidad de dar a conocer el exilio juvenil de España me llevó a la idea de hacer un corto documental contando esta temática, tanto desde la perspectiva de dentro como desde la de fuera. Después de haber vivido dos años fuera de estas fronteras pude ver de primera mano el problema que creaba la situación política en España. La falta de poder crear perspectivas de vida es siempre el primer aspecto de este exilio masivo que se está produciendo. Es la principal idea que he sacado después de contactar con algunos de los españoles emigrados a diferentes ciudades de Europa.

Seguir leyendo »

Esto es lo que llaman ilusión

Una asamblea del 15M. Foto de Mariña Sánchez Testas (2011)

Nunca había vivido un proceso electoral con tanta ilusión. Esa ilusión que te hace temblar ante el cierre inminente de urnas. Esa ilusión que consigue que te emociones al solo escuchar el cántico del “sí se puede”. Esa ilusión que nos remueve como pueblo.
He nacido y me he criado en un entorno militante: la pelea por poder vivir con mayúsculas ha estado en los fotogramas que conforman mi vida. A partir del proceso político llamado 15M, en aquella primavera de mis veinte años, como dice aquella famosa canción de Mercedes Sosa: todo cambia. Todo cambió.

Seguir leyendo »