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15 años del 15M: “El mayor legado de la PAH para el Sindicato de Inquilinas es poner el cuerpo para parar desahucios”
Dice Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas, que “de aquellos barros, estos lodos”, sobre cómo “la alfombra roja a los fondos” para comprar casas y la desaparición de la vivienda pública desde la crisis de 2008 contribuyeron a la actual emergencia residencial. En un diálogo organizado por elDiario.es con motivo del 15 aniversario del 15M con Lucía Delgado, que fue portavoz y fundadora de la Plataforma de Afectados en 2009 y una de las ideólogas del Sindicat de Llogateres en 2017, ambas reconocen la influencia de esas protestas en el actual movimiento de la vivienda. “El mayor legado de la PAH para el Sindicato es poner el cuerpo contra los desahucios”, dice Del Río.
En aquel 15M de 2011 que sacó a miles de personas a las calles contra la forma en que se estaba gestionando la crisis surgida de la burbuja de 2008, Lucía Delgado estaba “haciendo trabajo de hormiguita, de organizar a las personas que no podían pagar la hipoteca y visibilizando la injusticia de la crisis inmobiliaria”. Alicia del Río estudiaba Bachillerato en Valladolid y asistía sola a las manifestaciones de su ciudad porque “nadie” de su entorno “estaba metido”. Se quedó “flipando” con la movilización, “pensando que estaba ante un momento histórico”.
15 años después, Del Río es portavoz del Sindicato de Inquilinas en Madrid y cree que “no se podría entender sin el legado que construyó la PAH, tanto por el espíritu de desobediencia como porque cambiaron el sentido de lo que se entendía como normal, que se rescatara al sector inmobiliario y financiero con millones de euros mientras a las personas se las dejaba tiradas y se las expulsaba de sus casas”.
“Vivíamos una crisis inmobiliaria y ya se estaba orquestando la siguiente crisis del alquiler”, reflexiona Delgado, ahora en el Observatori DESCA, plataforma que investiga y visibiliza cuestiones que afectan a los derechos sociales y ecológicos. “El parque de vivienda de las ejecuciones hipotecarias se tendría que haber convertido en vivienda pública y no, como se hizo, vender con alfombra roja a los fondos de inversión y a los bancos sin ninguna prestación”, denuncia.
Durante el debate, Delgado y Del Río critican la falta de contundencia del actual Gobierno, que no consigue revertir la crisis de la vivienda y “mantiene a las socimis con muy bajos impuestos” y los desahucios que aún se dan en pisos de Sareb antes del traspaso a la nueva empresa pública Casa 47, mientras que resaltan que el gran legado de los movimientos sociales “está en la calle y no en las instituciones”, por mucho que algunos de quienes lideraron la PAH, con Ada Colau como máxima exponente, dieran el salto a la vida política y la gestión pública.