España critica la reunión económica previa organizada por Italia, Bélgica y Alemania por minar los principios básicos de la UE

Rodrigo Ponce de León

Corresponsal en Bruselas —
12 de febrero de 2026 15:54 h

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Las diferentes posiciones sobre cómo afrontar un incremento de la competitividad en la Unión Europea está creando conflictos entre los países. España ha criticado la reunión previa que organizaron Italia, Alemania y Bélgica para debatir prioridades económicas, justo antes del encuentro informal que los líderes de los 27 países de la UE que se está celebrado este jueves en el castillo de Alden Biesen, en Bélgica.

Italia, Alemania y Bélgica han coordinado una reunión previa a la cumbre de este jueves para consensuar posturas comunes sobre competitividad, en la que han participado 19 países europes, según la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Francia también acudió al encuentro previo, aunque su postura diverge en algunos aspectos de los organizadores de este encuentro previo. España no participó en la reunión, aunque en un primer momento no se dieron explicaciones de su ausencia por parte de Moncloa.

Este jueves, fuentes cercanas al Gobierno de Pedro Sánchez han confirmado que se ha hablado con Italia para trasladar que esta clase de iniciativas minan los principios básicos de la UE. Según personas cercanas al Ejecutivo esta reunión previa en lugar de acercar soluciones, las alejan. Según las mismas fuentes, España ni siquiera ha sido invitada a la reunión previa.

Las mismas fuentes no han llegado a explicar por qué se centraba la crítica en Italia y no se incluía a Bélgica y a Alemania, que también eran organizadores del encuentro.

Posteriormente el Gobierno italiano ha respondido que Sánchez y Meloni tuvieron ocasión de intercambiar impresiones al margen del encuentro informal de los líderes de la UE, pero que durante la conversación, el presidente Sánchez no planteó ninguna cuestión respecto a la falta de invitación a la reunión de coordinación celebrada antes del inicio de los trabajos en el Castillo de Alden Biesen.

Al encuentro previo han acudido representantes de la Comisión Europea además de Francia, Austria, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Hungría, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía, Eslovaquia y Suecia, según el Gobierno italiano.

No es el único desencuentro. Italia y Alemania están liderando un bloque dentro de la UE para canalizar cómo deben ser el camino para que la UE sea más competitivo. Meloni ha declarado este jueves al llegar al castillo de Alden Biesen que “sin duda, existe un motor germano-italiano, hay una convergencia con el canciller Merz en muchos asuntos”. A este motor se ha reunido posteriormente Bélgica, aunque son los otros dos países quienes llevan la batuta de las reformas.

El canciller de Alemania, Friedrich Merz, y Meloni han hecho esta vez un tándem, rompiendo la tradicional pareja de intereses económicos entre Francia y Alemania. Se ha tensado tanto la cuerda que Merz se ha reunido esta mañana con el presidente francés Emmanuele Macron, antes de comenzar las negociaciones en el castillo belga, para evitar dar una imagen de división. Además, Merz ha convencido a Macron para que relegue la discusión de los eurobonos, la emisión de deuda europea conjunta, a la cumbre que se celebrará el próximo marzo, cuando ya se espera que estas discusiones se traduzcan en medidas concretas.

“Me alegra que Emmanuel Macron y yo —como casi siempre— estemos de acuerdo. Estoy seguro de que hoy damos un paso adelante, sin tomar decisiones, pero preparando decisiones”, ha declarado Merz. Mientras, Meloni ha insistido referiéndose a Francia que aunque se esté “reforzando la cooperación bilateral” con Alemania, “no es algo que hagamos en contra de alguien más, no se está excluyendo a nadie”.