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Las tres grandes eléctricas suman su mejor resultado desde 2014 tras los precios récord de la luz

Antonio M. Vélez

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Iberdrola, Endesa y Naturgy, las tres principales compañías del sector eléctrico español, se anotaron en 2021 un beneficio conjunto de 6.533 millones de euros, el más elevado desde el ejercicio 2014, en el año en el que el precio de la luz pulverizó todos los récords.

El canon del PP que habrá que devolver a las eléctricas supera el agujero del Castor: más de 1.624 millones

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Esos más de 6.500 millones de beneficio están un 40% por encima de las ganancias conjuntas de las tres grandes del sector en 2020, el año del estallido de la pandemia, cuando una de ellas, Naturgy, declaró unos números rojos de 347 millones tras una multimillonaria devaluación de activos, principalmente de generación convencional en España, y a causa de la caída de la demanda. 

Mientras, en el año uno de la crisis del COVID las dos primeras eléctricas españolas (Iberdrola y Endesa) sumaron un beneficio conjunto superior a los 5.000 millones. En 2021 ambas han mejorado esa cifra un 6%. Entre las dos se han anotado 5.319 millones de ganancias.

La segunda mitad del año pasado estuvo marcada por la peor crisis energética en Europa en 40 años, con una enorme volatilidad de precios. El mercado mayorista de electricidad en España batió cerca de una treintena de récords, impulsado por la subida exponencial del gas natural, lo que propició una batería de medidas (sobre todo fiscales) y un intento del Gobierno por poner coto a los denominados beneficios caídos del cielo derivados de la subida del gas.

En las últimas semanas, la cotización de esta materia prima, que determina el precio del denominado pool por el sistema de casación que España reclama cambiar en la UE, se había relajado algo. Pero el gas lleva dos días subiendo en vertical (la referencia del mercado holandés, TTF, se ha disparado más de un 22% en dos sesiones) a medida que la tensión bélica en Ucrania se recrudece.

Al analizar los resultados de las grandes del sector en España, destaca Iberdrola, que este miércoles anunciaba, tal y como se preveía, su cuarto récord anual de beneficios consecutivo: 3.884 millones, un 8% más que en el ejercicio precedente.

El aumento, acompañado de unas inversiones también récord (9.940 millones), es mayor de lo esperado y ha permitido a la multinacional vasca elevar el dividendo un 5% y adelantar a 2022 su objetivo de alcanzar un beneficio de al menos 4.000 millones.

La primera eléctrica española atribuye los buenos resultados del pasado ejercicio al buen comportamiento operativo en Estados Unidos y Brasil, a la nueva capacidad instalada y al mayor peso de los activos regulados de redes y la fortaleza financiera. Eso, afirma, ha compensado el negativo comportamiento del negocio de generación y clientes, afectado por los altos precios de la energía en España y Reino Unido.

Otro factor determinante para esos buenos resultados ha sido la sentencia del Tribunal Supremo que el año pasado tumbó el canon hidroeléctrico que implantó el Gobierno del PP en 2015. La anulación de ese canon, que el Ejecutivo actual va a intentar recuperar (aunque sin carácter retroactivo) con varias enmiendas introducidas en el Senado a la Ley de Residuos, ha obligado al Estado a devolver a las empresas del sector más de 1.900 millones, cargando ese importe al déficit público.

Buena parte de esa cifra ha ido a parar a las cuentas de Iberdrola, Endesa, Naturgy y Acciona, que este jueves presenta sus resultados anuales. Y en especial, a Iberdrola, líder hidroeléctrico nacional. En el informe de resultados remitido este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la empresa cita un efecto positivo de 951 millones por el descenso de la partida de Tributos “por el impacto no recurrente de sentencias judiciales en España”.

En cuanto a Endesa, le han correspondido 300 millones por la devolución de ese canon, según explica en sus cuentas, en un ejercicio en el que la filial del grupo semipúblico italiano Enel en la Península Ibérica se anotó un beneficio neto de 1.435 millones. Casi un 3% más que en 2020, y la cifra más elevada desde 2017, en “un año especialmente complicado por el impacto de la gran subida de los precios mayoristas de la electricidad a escala europea”, que, asegura Endesa, le perjudica porque comercializa más energía de la que genera. 

Los altos precios energéticos explican que, según sus cuentas, en 2021 la partida de compras de energía se duplicara con creces, hasta los 7.603 millones (frente a los 3.322 millones de un año antes). Esos resultados, mejor de lo anunciado previamente, han permitido al grupo que pilota José Bogas anunciar un aumento de sus dividendos del 11%.

Ganar el doble

Este miércoles, también volvía a hacer suya la tesis de que las grandes del sector no han sacado beneficio a los disparatados precios del pool el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, al afirmar que han seguido ofreciendo precios estables a sus clientes: “Si hubiéramos vendido a 200 euros” por megavatio hora, el precio al que cotiza ahora de nuevo el pool por el efecto de la crisis rusa, y que superó holgadamente el pasado diciembre, “nuestros resultados se habrían multiplicado por dos”, aseguraba en una conferencia con analistas.

Por su parte, Naturgy abandonó en el pasado ejercicio las pérdidas y se anotó un beneficio de 1.214 millones. Y eso, a pesar de los costes de restructuración del grupo, que ha recortado su plantilla más de un 42% desde la llegada en 2018 del actual presidente ejecutivo, Francisco Reynés. El plan de bajas voluntarias de empleados en España tuvo un impacto en ebitda de 410 millones y de 291 millones en el beneficio neto. Y la penalización por la ruptura de algunos contratos de gas en el último trimestre del año le ha obligado a provisionar 234 millones.

Esos efectos negativos se vieron compensados por tres aspectos: el primero, las plusvalías de la venta de CGE Chile a la china State Grid; el segundo, el acuerdo con la italiana ENI para repartirse Unión Fenosa Gas (UFG) y cerrar el conflicto abierto por una planta de licuefacción en Egipto. Y el tercero, de nuevo, la sentencia del Supremo, por la que a Naturgy le han correspondido 191 millones tras la reversión de la provisión del canon hidráulico 2013-2020 durante el último trimestre de 2021.

Tras presentar sus resultados, el grupo anunció su escisión en dos nuevas compañías, un plan que ha tenido una tibia acogida en bolsa, una vez ha dado entrada en su consejo al fondo australiano IFM, tras la opa parcial del pasado ejercicio.

Los más de 6.500 millones de ganancias obtenidos por las tres grandes del sector en 2021 suponen la mayor cifra conjunta de beneficios anuales para esas tres compañías desde 2014. Ese también fue un ejercicio atípico, en este caso, por los más de 3.300 millones que ganó Endesa tras vender a su máxima accionista, Enel, su negocio en Latinoamérica.

El récord de beneficios para el sector data de 2008, cuando se cerró otra operación extraordinaria relacionada con Endesa, la venta de sus activos en Europa a E.ON como consecuencia del proceso de opas sobre la eléctrica española, que infló las ganancias de esta compañía, entonces en manos de Enel y Acciona, hasta la cifra récord de 7.169 millones.

El sector se anotó ese año más de 12.200 millones de ganancias, aunque el mapa era distinto al actual: Naturgy entonces se llamaba Gas Natural, antes de adquirir la antigua Unión Fenosa.

Iberdrola, Endesa y Naturgy, las tres principales compañías del sector eléctrico español, se anotaron en 2021 un beneficio conjunto de 6.533 millones de euros, el más elevado desde el ejercicio 2014, en el año en el que el precio de la luz pulverizó todos los récords.

El canon del PP que habrá que devolver a las eléctricas supera el agujero del Castor: más de 1.624 millones

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Esos más de 6.500 millones de beneficio están un 40% por encima de las ganancias conjuntas de las tres grandes del sector en 2020, el año del estallido de la pandemia, cuando una de ellas, Naturgy, declaró unos números rojos de 347 millones tras una multimillonaria devaluación de activos, principalmente de generación convencional en España, y a causa de la caída de la demanda. 

Mientras, en el año uno de la crisis del COVID las dos primeras eléctricas españolas (Iberdrola y Endesa) sumaron un beneficio conjunto superior a los 5.000 millones. En 2021 ambas han mejorado esa cifra un 6%. Entre las dos se han anotado 5.319 millones de ganancias.

La segunda mitad del año pasado estuvo marcada por la peor crisis energética en Europa en 40 años, con una enorme volatilidad de precios. El mercado mayorista de electricidad en España batió cerca de una treintena de récords, impulsado por la subida exponencial del gas natural, lo que propició una batería de medidas (sobre todo fiscales) y un intento del Gobierno por poner coto a los denominados beneficios caídos del cielo derivados de la subida del gas.

En las últimas semanas, la cotización de esta materia prima, que determina el precio del denominado pool por el sistema de casación que España reclama cambiar en la UE, se había relajado algo. Pero el gas lleva dos días subiendo en vertical (la referencia del mercado holandés, TTF, se ha disparado más de un 22% en dos sesiones) a medida que la tensión bélica en Ucrania se recrudece.

Al analizar los resultados de las grandes del sector en España, destaca Iberdrola, que este miércoles anunciaba, tal y como se preveía, su cuarto récord anual de beneficios consecutivo: 3.884 millones, un 8% más que en el ejercicio precedente.

El aumento, acompañado de unas inversiones también récord (9.940 millones), es mayor de lo esperado y ha permitido a la multinacional vasca elevar el dividendo un 5% y adelantar a 2022 su objetivo de alcanzar un beneficio de al menos 4.000 millones.

La primera eléctrica española atribuye los buenos resultados del pasado ejercicio al buen comportamiento operativo en Estados Unidos y Brasil, a la nueva capacidad instalada y al mayor peso de los activos regulados de redes y la fortaleza financiera. Eso, afirma, ha compensado el negativo comportamiento del negocio de generación y clientes, afectado por los altos precios de la energía en España y Reino Unido.

Otro factor determinante para esos buenos resultados ha sido la sentencia del Tribunal Supremo que el año pasado tumbó el canon hidroeléctrico que implantó el Gobierno del PP en 2015. La anulación de ese canon, que el Ejecutivo actual va a intentar recuperar (aunque sin carácter retroactivo) con varias enmiendas introducidas en el Senado a la Ley de Residuos, ha obligado al Estado a devolver a las empresas del sector más de 1.900 millones, cargando ese importe al déficit público.

Buena parte de esa cifra ha ido a parar a las cuentas de Iberdrola, Endesa, Naturgy y Acciona, que este jueves presenta sus resultados anuales. Y en especial, a Iberdrola, líder hidroeléctrico nacional. En el informe de resultados remitido este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la empresa cita un efecto positivo de 951 millones por el descenso de la partida de Tributos “por el impacto no recurrente de sentencias judiciales en España”.

En cuanto a Endesa, le han correspondido 300 millones por la devolución de ese canon, según explica en sus cuentas, en un ejercicio en el que la filial del grupo semipúblico italiano Enel en la Península Ibérica se anotó un beneficio neto de 1.435 millones. Casi un 3% más que en 2020, y la cifra más elevada desde 2017, en “un año especialmente complicado por el impacto de la gran subida de los precios mayoristas de la electricidad a escala europea”, que, asegura Endesa, le perjudica porque comercializa más energía de la que genera. 

Los altos precios energéticos explican que, según sus cuentas, en 2021 la partida de compras de energía se duplicara con creces, hasta los 7.603 millones (frente a los 3.322 millones de un año antes). Esos resultados, mejor de lo anunciado previamente, han permitido al grupo que pilota José Bogas anunciar un aumento de sus dividendos del 11%.

Ganar el doble

Este miércoles, también volvía a hacer suya la tesis de que las grandes del sector no han sacado beneficio a los disparatados precios del pool el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, al afirmar que han seguido ofreciendo precios estables a sus clientes: “Si hubiéramos vendido a 200 euros” por megavatio hora, el precio al que cotiza ahora de nuevo el pool por el efecto de la crisis rusa, y que superó holgadamente el pasado diciembre, “nuestros resultados se habrían multiplicado por dos”, aseguraba en una conferencia con analistas.

Por su parte, Naturgy abandonó en el pasado ejercicio las pérdidas y se anotó un beneficio de 1.214 millones. Y eso, a pesar de los costes de restructuración del grupo, que ha recortado su plantilla más de un 42% desde la llegada en 2018 del actual presidente ejecutivo, Francisco Reynés. El plan de bajas voluntarias de empleados en España tuvo un impacto en ebitda de 410 millones y de 291 millones en el beneficio neto. Y la penalización por la ruptura de algunos contratos de gas en el último trimestre del año le ha obligado a provisionar 234 millones.

Esos efectos negativos se vieron compensados por tres aspectos: el primero, las plusvalías de la venta de CGE Chile a la china State Grid; el segundo, el acuerdo con la italiana ENI para repartirse Unión Fenosa Gas (UFG) y cerrar el conflicto abierto por una planta de licuefacción en Egipto. Y el tercero, de nuevo, la sentencia del Supremo, por la que a Naturgy le han correspondido 191 millones tras la reversión de la provisión del canon hidráulico 2013-2020 durante el último trimestre de 2021.

Tras presentar sus resultados, el grupo anunció su escisión en dos nuevas compañías, un plan que ha tenido una tibia acogida en bolsa, una vez ha dado entrada en su consejo al fondo australiano IFM, tras la opa parcial del pasado ejercicio.

Los más de 6.500 millones de ganancias obtenidos por las tres grandes del sector en 2021 suponen la mayor cifra conjunta de beneficios anuales para esas tres compañías desde 2014. Ese también fue un ejercicio atípico, en este caso, por los más de 3.300 millones que ganó Endesa tras vender a su máxima accionista, Enel, su negocio en Latinoamérica.

El récord de beneficios para el sector data de 2008, cuando se cerró otra operación extraordinaria relacionada con Endesa, la venta de sus activos en Europa a E.ON como consecuencia del proceso de opas sobre la eléctrica española, que infló las ganancias de esta compañía, entonces en manos de Enel y Acciona, hasta la cifra récord de 7.169 millones.

El sector se anotó ese año más de 12.200 millones de ganancias, aunque el mapa era distinto al actual: Naturgy entonces se llamaba Gas Natural, antes de adquirir la antigua Unión Fenosa.

Iberdrola, Endesa y Naturgy, las tres principales compañías del sector eléctrico español, se anotaron en 2021 un beneficio conjunto de 6.533 millones de euros, el más elevado desde el ejercicio 2014, en el año en el que el precio de la luz pulverizó todos los récords.

El canon del PP que habrá que devolver a las eléctricas supera el agujero del Castor: más de 1.624 millones

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Esos más de 6.500 millones de beneficio están un 40% por encima de las ganancias conjuntas de las tres grandes del sector en 2020, el año del estallido de la pandemia, cuando una de ellas, Naturgy, declaró unos números rojos de 347 millones tras una multimillonaria devaluación de activos, principalmente de generación convencional en España, y a causa de la caída de la demanda.