La portada de mañana
Acceder
Empresas y administraciones se resisten al teletrabajo pese a la explosión de contagios
El panorama para quien suceda a Salvador Illa
Opinión - Romper el tablero, por Esther Palomera

¿Has pasado la COVID y no lo sabes? El test serológico te despejará dudas

Test serológico de COVID-19.

Mercè Palau

De lleno en la segunda ola de la pandemia por coronavirus, y a pocos días de las fiestas de Navidad, en España ya se han confirmado más de un millón y medio de contagios desde el inicio de la pandemia, según datos del Ministerio de Sanidad.  Pero la cifra de personas que podrían haber pasado la COVID  podría ser mucho mayor. 

Uno de los factores clave para abordar la propagación de la COVID en todo el mundo son las pruebas. No solo permiten calcular las tasas de infección y supervivencia de forma más detalladas, sino que también permiten identificar y aislar a las personas que tienen la enfermedad. A medida que esta ha ido propagándose, también lo han hecho los distintos tipos de pruebas para detectarlo. Ahora se hacen muchas más pruebas que las que se hacían al inicio de la pandemia.

En la mayoría de los países se han usado las pruebas PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa), porque está considerado el método de detección más importante, específica, sensible, la forma más estandarizada de contabilizar los positivos y la recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en las primeras fases de la enfermedad.

Pero tiene un pequeño inconveniente: una vez la persona se ha recuperado de la enfermedad, esta prueba no indica si ha habido infección. Esto crea incertidumbre, sobre todo en aquellas personas que se han aislado voluntariamente porque sospechan que pueden tener el virus pero no han aparecido síntomas o estos son leves y poco claros (un poco de tos, unas décimas casi imperceptibles, etc.).

Cómo funciona el test serológico

En estos casos, la manera de saber si hemos pasado la enfermedad nos la proporcionan los test serológicos. Esta prueba, a diferencia de la PCR, no detecta de forma directa el virus sino nuestra respuesta inmunológica contra el patógeno. ¿Qué significa esto? Con un simple análisis de sangre, que no es necesario realizar en ayunas, podemos saber si hemos tenido el SARS-CoV-2 y nuestro sistema inmunitario ha generado anticuerpos para combatirlo. Esto sería haber tenido un IgG positivo. Pero para entenderlo mejor, debemos conocer cómo funciona nuestro sistema defensivo.

Cuando el sistema inmune se ve amenazado por algún agente externo, se pone en marcha y genera unas proteínas, las inmunoglobulinas, llamadas anticuerpos. Son como pequeños soldados que tiene el cuerpo y que reconocen, captan y bloquean los virus para que las células del sistema inmune puedan eliminarlos. “Se estima que más del 90% de las personas que han tenido contacto con el virus desarrolla una respuesta de anticuerpos”, reconoce el doctor Daniel Carnevali, jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Quirónsalud de Madrid. 

La presencia de estos anticuerpos no significa que el virus esté presente, sino la respuesta inmunológica de nuestro cuerpo cuando hemos estado expuestos, hayamos tenido síntomas o no. De todos los tipos de inmunoglobulinas que existen, en el caso del coronavirus solo interesan dos: los IgM y los IgG. Los primeros son un marcador de infección reciente y se detecta entre los días 4 a 7 de la infección, aumentan hasta el día 14 y a partir de aquí ya empiezan a disminuir. Los IgG, en cambio, se detectan a partir del día 8 tras la infección y aumentan hasta las 3 semanas. 

Como recuerda el experto de Quirónsalud, la prueba de detección de anticuerpos de tipo IgG e IgM contra la COVID  no es la prueba rápida o test rápido de detección de anticuerpos. Los test rápidos son pruebas cualitativas, no cuantitativas, con unos datos de sensibilidad y especificidad inferiores.

Qué nos dicen los test serológicos

Cuando en la prueba los anticuerpos IgG son positivos y los IgM son negativos, significa que la infección ya se ha superado y ahora está inactiva; si los anticuerpos IgM son positivos, puede ser señal de una infección activa, sobre todo si los IgG son negativos. Si los dos, tanto IgG como IgM, son negativos, significa que no se ha pasado la enfermedad. Pero debe tenerse en cuenta que se calcula que en torno al 2-5% de los casos no desarrollan anticuerpos y lo más probable es que se haya eliminado el virus a través de una respuesta inmune celular. 

Según un estudio publicado en Sciencedirect, se deben recomendar las pruebas serológicas en pacientes con un resultado negativo en la PCR. En caso de sospecha de haberse infectado en los 15 días previos, es recomendable hacerse una PCR para poder descartar una infección activa. 

Sea cual sea el caso, no debemos relajar las medidas de protección que las autoridades sanitarias no dejan de recordarnos: distancia física, lavado regular de manos y mascarilla.

Etiquetas
Publicado el
16 de diciembre de 2020 - 05:00 h

Descubre nuestras apps

stats