Nada de bromas
"No se puede tratar frívolamente nada que haga referencia a un suplicio, ni bromear con las capuchas ni los hilos eléctricos de la prisión de Abu Ghraib; ni con los instrumentos de tortura de los campos de concentración; ni con la silla eléctrica, ni con la guillotina, ni con el garrote vil, ni con el pelotón de fusilamiento; ni con los laeger soviéticos, ni con los hornos crematorios nazis."
Josep M. Soler, abad de Montserrat