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Cuando UPyD tenga que elegir

Fue un error de ambos partidos. Del PSOE, que pensaba que UPyD iba a convertirse en un partido de ex dirigentes socialistas respaldados por ex votantes de derechas. Y también del PP, que hizo justo la cuenta opuesta. Sin embargo, los resultados de las europeas y de las generales de 2008 demostraron que tanto el jacobinismo como la demagogia son transversales, que UPyD come de todo y que ciertas campañas de la derecha madrileña contra las autonomías también encuentran eco entre la izquierda. Hasta IU entregó votos. Contra pronóstico, había agua en la piscina (de Pedro J.). Gracias a ese error de cálculo, y a muchos aciertos de la hábil Rosa Díez, UPyD logró el imposible: colar su sigla en una sopa de letras que parecía eternamente congelada desde que se cocinó, en la transición. A pesar de la ley electoral, España se resiste al bipartidismo.

Rosa Díez acaba de ser reelegida al frente de su invento para los próximos cuatro años, aunque su futuro se decidirá mucho antes: durante los 28 meses que faltan hasta las siguientes generales. Si Díez es capaz de cabalgar un partido bipolar, que no tiene en la propuesta sino en el rechazo (al nacionalismo no españolista) su principal seña de identidad, es probable que llegue a las siguientes autonómicas y municipales de 2011 como tercera fuerza política, en una posición privilegiada. Su apoyo puede ser clave para desempatar muchas plazas importantes; entre ellas, tal vez Madrid. Podrá decidir, pero tendrá que elegir entre derecha o izquierda. Sea cual sea la opción, tanto en el PSOE como en el PP creen que UPyD comenzará a deshincharse a partir de ese momento; aunque lo mismo es otro error de cálculo.

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El País publica hoy una entrevista con Rosa Díez donde la líder de UPyD responde, precisamente, sobre a quién apoyaría en Madrid si llega el caso. Aunque en realidad responde poco.

P. En Madrid podrían ser bisagra. ¿Se siente más cerca de los planteamientos del PP de Esperanza Aguirre o de los del PSOE de Tomás Gómez? R. Cerca de ninguno. Tengo que ver lo que plantean... P. Por lo que plantean ahora. R. Pero es que voy a tener que decidir después. Y no en relación con lo que ellos propongan, ¿eh? sino que ellos tendrán que asumir cuestiones básicas que nosotros defendemos, si quieren nuestro apoyo.