Álava pide “medidas cautelares” contra las colonias de Euskal Udalekuak en dos localidades de Navarra
La Diputación de Álava ha solicitado ante la magistrada de Vitoria Marta Escudero la aplicación de “medidas cautelares” para los campamentos de Euskal Udalekuak en dos localidades de Navarra, Goñi y Abaigar, según confirman fuentes forales. La juez Escudero es la que investiga si se pudieron cometer delitos de violencia sexual en otra colonia de la misma entidad, la de Bernedo, que ya no se está celebrando este año, a diferencia de las dos navarras.
Este caso trascendió el pasado año, cuando se conoció la existencia de una veintena de denuncias de posible violencia sexual hacia menores en Bernedo. Al menos uno de los casos podría tener la consideración de agresión y se analizan también presuntas conductas de exhibicionismo.
La diputada alavesa de Cultura y Deporte, Ana del Val, del PSE-EE, ha explicado en la Cadena Ser que la investigación penal de las denuncias ya está avanzando después de quince meses al ralentí. Los primeros monitores imputados tendrán que declarar en septiembre, según las mismas fuentes. También se está citando ya a las víctimas. Del Val ha indicado que Álava hará “todo lo posible” para la “protección superior del menor”.
La realidad, sin embargo, es que todas las resoluciones judiciales conocidas hasta ahora han sido favorables a Euskal Udalekuak. Por un lado, la entidad ha logrado suspender cautelarmente en la vía contencioso-administrativa el proceso sancionador iniciado por Álava, que implicaba la prohibición de realizar la colonia de Bernedo y una multa económica. Por otro lado, en Navarra han decaído hasta tres veces los intentos de organizaciones como Vox o Abogados Cristianos de que se investigue por lo penal a Goñi y Abaigar al entender que podría haber ocurrido lo mismo que en Bernedo.
Euskal Udalekuak siempre ha denunciado estar siendo víctima de una persecución contra su modelo de campamentos en euskera y transinclusivos que buscan la “desexualización” de la desnudez que en ellos se practica. Un volumen elevado de familias secundaron a la entidad después de la cascada de denuncias conocidas tras el pasado verano, así como personalidades del mundo de la cultura vasca. Se sienten víctimas de la “represión mediática y judicial”.
El caso de Bernedo ha motivado la modificación de la ley vasca de Juventud, así como del decreto sobre organización de campamentos. Muchas de las medidas tampoco llegaron a tiempo para el 1 de julio, el momento de inicio de la temporada. Buscan reforzar el control de las actividades.