Durante veinticuatro horas, la Plaza Mayor de Cáceres permanecerá iluminada por las velas de quienes se niegan a mirar hacia otro lado ante la tragedia que vive la población palestina. Bajo el lema 'Stop genocidio en Gaza', las plataformas 'Personas Refugiadas de Cáceres' y 'Cáceres con Palestina' han convocado una vigilia ininterrumpida desde las 19:00 horas del viernes 17 hasta las 19:00 del sábado 18 de octubre, un acto simbólico que busca “mantener la luz encendida” y recordar que, mientras el mundo calla, en Gaza la vida se apaga.
La iniciativa no consiste en una acampada, sino en un acto colectivo de resistencia pacífica y solidaridad. Durante toda la jornada se sucederán intervenciones artísticas y expresiones culturales —música, poesía, pintura en directo, narración, teatro o danza— en un formato íntimo y sin equipos de sonido. El objetivo es ofrecer un espacio de compromiso y reflexión en silencio, sin estridencias, pero con la firmeza de quienes creen que el arte también es una forma de denuncia. Las personas interesadas pueden inscribirse para participar o colaborar en la organización a través del formulario habilitado por las plataformas convocantes de la Vigilia contra el genocidio en Gaza.
Esta acción se enmarca en una oleada de movilizaciones ciudadanas que en las últimas semanas se han multiplicado en Extremadura en solidaridad con el pueblo palestino. El pasado mes, cientos de personas se concentraron en la misma Plaza Mayor de Cáceres en apoyo a la flotilla humanitaria Global Sumud, interceptada por el Ejército israelí cuando trataba de llegar a Gaza con ayuda médica y alimentos. A principio de este mismo mes, se repitió. Manifestaciones similares se desarrollaron en más de una veintena de localidades de la región, convocadas por colectivos sociales, feministas y de derechos humanos.
No era la primera vez que la ciudadanía cacereña mostraba su compromiso con Palestina. En septiembre de 2024, una jornada reivindicativa en la Plaza Mayor reunió a centros educativos, asociaciones culturales y organizaciones no gubernamentales que durante nueve horas leyeron los nombres de miles de niñas y niños asesinados en Gaza. Aquella acción colectiva denunció que, según las cifras de la ONU y las entidades humanitarias, más de 18.000 menores palestinos habían perdido por aquel entonces la vida en los últimos años.
También el pasado junio, decenas de mujeres y hombres vestidos de negro y con bebés simulados envueltos en sudarios blancos, recorrieron el centro de Cáceres para exigir “el fin del genocidio en Palestina”. Y en diciembre, ante la actuación del grupo israelí Mayumaná en el Gran Teatro, varias personas se manifestaron en el marco de la campaña internacional BDS (Boicot, Desinversión y Sanción), que reclama el cese de relaciones culturales, académicas y económicas con Israel mientras persista la ocupación de los territorios palestinos.
Las plataformas convocantes subrayan que el objetivo de esta vigilia no es únicamente denunciar la violencia, sino reivindicar la humanidad que une a los pueblos frente a la barbarie. “Queremos mantener viva la solidaridad y el mensaje de paz durante 24 horas ininterrumpidas”, señalan en su comunicado.
En una ciudad que ha convertido su Plaza Mayor en escenario de protesta, arte y conciencia, esta vigilia será un recordatorio de que la empatía también es una forma de resistencia. Mientras en Gaza las bombas han continuado cayendo hasta hace pocas horas sobre hospitales, escuelas y viviendas, en Cáceres se encenderán velas y se alzarán voces para recordar que ninguna causa puede justificar el exterminio de un pueblo.
Porque tanto guardar silencio, como cantar, pintar, bailar, y construir arte con un objetivo, también es tomar partido. Y es que el genocidio parece haber sido paralizado de momento, pero y ¿la paz? Ojalá.