Ecologistas extremeños califican como “abuso de poder” que las propietarias de Almaraz pidan su prórroga

Asociaciones ecologistas y de otros sectores sociales de Extremadura califican de “tomadura de pelo” y “falta de respeto democrático y abuso de poder” que las empresas propietarias de la central nuclear de Almaraz hayan anunciado que pedirán una prórroga hasta 2030 para el cierre programado de la planta, previsto para 2027 y 2028.

Carmen Ibarlucea, representante de Colectivos sin Lucha, uno de los 70 que han suscrito un manifiesto antinuclear presentado este viernes en Mérida junto a la Asociación para la Defensa de la Naturaleza y Recursos de Extremadura (ADENEX) y Ecologistas en Ecologistas en Acción, ha recordado que la decisión de cierre de las centrales nucleares se tomó por consenso “y no se opuso al calendario nadie” y ahora, cuando se acerca la fecha fijada, “empiezan a decir vamos a seguir” pese “a que han tenido tiempo para pensar en alternativas”. “Dijeron si al calendario y luego se han dormido en los laureles”, ha asegurado.

Además, según ha explicado José María González, de ADENEX, aunque estas empresas soliciten formalmente esa prórroga este mes de junio, se daría la circunstancia de que hasta junio de 2028 no se le daría la autorización, porque así lo marca la legislación actual, y en noviembre de 2027 tendría que estar cerrada la unidad I.

González ha detallado que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) necesita ese plazo de tres años para analizar toda la documentación que la empresa les envíe y luego el Gobierno tiene un año más para autorizarlo.

Por ello, ha considerado que se dará “una situación rocambolesca” de que la Unidad I estará un año o dos parada hasta que llegue la autorización, y se ha preguntado si realmente una empresa que haya tenido parada ese tiempo la planta va a querer volver a abrirla.

En este sentido, ha recordado lo que ocurrió con Santa María de Garoña, en Burgos, que cerró Ibedrola por su cuenta y aunque luego llegó el PP al Gobierno “y le dijo que si podía seguir”, la empresa dejó el proyecto.

En este manifiesto, se critica que las compañías propietarias - Iberdrola, Endesa y Naturgy- están “completamente ajenas” a la pérdida de puestos de trabajo que supone el cierre, critican que esa preocupación debían haberla tenido los sucesivos gobiernos regionales y estatales “que no han hecho nada para crear una alternativa”.

También se pide, entre otras cuestiones, que se haga efectivo el cierre de la CNA en el plazo previsto y que el Gobierno central ponga en marcha la construcción de un Almacén Geológico en Profundidad cuanto antes, que sea sufragado por las compañías eléctricas y no por los ciudadanos.

Además, exigen la restauración ecológica una vez terminado el desmantelamiento y del período de vigilancia que confirme que no existen riesgos residuales en la superficie y que las eléctricas “no eluda sus responsabilidades”.

Asimismo, exigen que los gobernantes “abandonen la cruzada” emprendida para evitar el cierre de Almaraz y que se elabore un plan de empleo para generar puestos de trabajo sostenibles en la comarca de Campo Arañuelo y en los municipios afectados por el cierre.