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Cuenca

La empresa que reinventa la artesanía: recoge lana de ovejas en peligro extinción de toda España y le da un nuevo valor

Uno de los rebaños de ovejas con los que trabajan

Pilar Virtudes

22 de febrero de 2026 19:45 h

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Desde Mota del Cuervo, en Cuenca, una familia heredera de antepasados que se dedicaban a la lana, a lavarla, hilarla y tejerla, han reinterpretado este oficio, hoy prácticamente perdido, para revitalizarlo e incorporarlo a la vanguardia con ideas nuevas, pero muy arraigado en los valores y sostenibilidad de los territorios.

Rueca de hilar

Los inicios de esta familia se remontan a 1923 cuando la lana se lavaba en el río y era la materia prima para las mantas y los capotes de pastor. Desde entonces esta empresa y sus protagonistas, la familia Cobo han pasado por múltiples avatares, han tenido que ir adaptándose a los tiempos, desde la llegada de la maquinaria agrícola y los cambios que introdujo en la forma de trabajar hasta la aparición de las fibras sintéticas, o la desvalorización de lana hasta quedarse como un residuo sin apenas valor ni demanda, algo que incluso es un problema para los ganaderos de ovino.

Telares en Mota del Cuervo

Es en 2020 cuando Ramón Cobo, recoge toda esta tradición y experiencia y pone en marcha Wooldreamers, y poco tiempo después otra iniciativa ligada a este Wool4life.

“Es un proyecto familiar, todos son parte de una familia y herederos de personas que se dedicaban a la lana desde hace 100 años y han pasado por lavarla, hilarla y tejerla. Somos herederos de ese conocimiento. Wooldreamers y Wool4life después de esos 100 años nacen por la necesidad de hacer algo con unos valores y un impacto territorial, cultural, social, más positivo y regenerativo ante el declive general que tiene el sector y la industria de la lana”, cuenta Adriana Cajigas, responsables de Wool4life.

En realidad hacen lo mismo que esos primeros Ramón y Teodoro. “Eran trabajadores de la lana, primero lavaban, cardaban tejían la lana para mantas y capotes de pastor, y luego dieron el salto a ser productores de hilo, y ahora Wool4life vuelve a retomar ese conocimiento de tejer a mano en los telares con ese diseño contemporáneo y con un vínculo actual, el saber sigue siendo el mismo, la materia sigue siendo la misma pero la idea es hacer productos contemporáneos que vuelvan a tener relevancia en la vida de la gente”, asegura. Y todo ello desde su taller restaurado en Mota del Cuervo, y garantizando la trazabilidad y sostenibilidad del producto.

Telares

Woooldreamers se encarga de la elaboración del hilo para un público muy específico, para las ‘knitters’, las tejedoras a mano, también para empresas que necesitan hilo, mientras Wool4life, un proyecto que, aunque es más pequeño y más reciente, tiene más envergadura, más complejidad, se encarga del producto terminado, de la pedagogía e incluso de ofrecer experiencias. “Abarca tres segmentos, uno que va dirigido a la formación, transformación de conocimiento; otro que es el que realiza producto terminado ya, el único que trabaja producto acabado; y el último es ser productor para otros, cualquier diseñador viene y dice ‘quiero diseñar una alfombra con vuestra lana’, lo hacemos realidad. Dentro de la parte de formación generamos también diferentes experiencias, ya sea de vivir la trashumancia, catas, visitas guiadas a las instalaciones”, asegura Adriana Cajigas.

La lana que luego tratan procede de rebaños de toda España, toda lana es buena para sus producciones. “Nosotros defendemos que no hay oveja buena o mala, hay usos para cada tipología de lana, desde la más fina a la más basta, pero una no es mejor que otra, la fina se utiliza para el textil de vestimenta y la basta más para interiorismo o cosas que no están en contacto con la piel”, asegura.

Hilos

Precisamente, uno de los fines de estos proyectos es “dar difusión y conocimiento a lanas que no son queridas” y, como resultado estos rebaños de ovejas en muchos casos únicas, “están en peligro de extinción”. Por ello intentan “incorporar cada vez más rebaños que están en riesgo, a través del estudio de las posibilidades de esas lanas, sacar productores que revitalicen esa raza”.

Se afanan en trabajar con los pastores trashumantes, para “revitalizar a aquellos que hacen algo tan positivo para el ecosistema como la trashumancia y colaborar con los que tiene razas en peligro de extinción para ver cómo entre los dos generamos esa reinserción de las ovejas”.

Productos terminados

La infraestructura que tienen en Mota del Cuervo consta de un lavadero, una fábrica de hilado y un taller de telares manuales donde se teje, instalaciones que están abiertas para aquello que buscan sólo lavar la lana, o hilarla. “Nosotros ponemos la infraestructura a cualquier que necesita lavar o hilar u otras labores”, señala. Entre los dos proyectos dan trabajo a 27 personas de forma directa.

Venta online y realización para diseñadores

La venta de sus productos la hacen a través de la tienda online en sus dos páginas webs donde se pueden adquirir directamente hilos para el consumidor final que quiere hacer labores, o la compra de productos ya hechos como bolsos, chales o mantas. Luego hay otra venta que se hace a los interioristas y diseñadores que conectan directamente y les encargan del desarrollo de proyectos. Actualmente tienen varios abiertos. “Cada vez nos llaman más, ya hemos colaborado en Madrid Design Festival, con la diseñadora textil Inés Sistiaga, o con la artista y diseñadora Regina Dejiménez”, resume.

Trabajando en los telares

Todos sus productos están perfectamente identificados con la procedencia de los rebaños o de las ovejas que han cedido su lana para la producción. Ellos mismos señalan en su web que cada una de sus producciones “no es solo lana. Es paisaje transformado en materia, es memoria que abriga, es vínculo entre el tiempo y la tierra”.

Evidentemente son producciones que no están dirigidas a un público masivo, tienen un consumidor concreto que se identifica con el paisaje, la sostenibilidad y el cuidado de las tradiciones.

Según Adriana Cajigas, “en general el mercado siempre tiene la tendencia de ser más abierto en el exterior, en los países del norte de Europa y América. Ellos tienen una cultura del producto artesanal de calidad y sostenible mayor que en España, lamentablemente”. En España esta valorización de un producto como los que elabora World4life está mejorando pero “aun no es el que debería ser”.

Son productos con un precio que dan valor a algo “que has hecho todo a mano de principio a fin, a veces se puede juzgar que es caro, pero ese no es nuestro público porque no está hablando el mismo lenguaje que tú, ni entiende el mundo con los valores que realmente transformarían las cosas que no se hacen de manera correcta”, añade.

Telar

El último premio que ha recibido Ramón Cobo por recuperar y dar valor a estos oficios artesanos ha sido el Premio Maestro Artesano del Círculo Fortuny 2025, que rinde homenaje a los guardianes de los oficios tradicionales, en la categoría Mejor Artesano de Vanguardia, algo que le ha llenado de satisfacción porque, según Cajigas, “aúna la visión de recoger todo lo tradicional y lo que se ha quedado antiguo con el concepto de vanguardia. Que nos encuadren en esa sinergia ha sido una alegría”.

Lavadero de lana
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