Vox tacha de “mercancía averiada” la historia oficial de la represión franquista y presume de derogar la ley balear de memoria

Esther Ballesteros

Mallorca —
4 de marzo de 2026 17:20 h

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Vox ha sacado pecho este miércoles de la derogación de la ley balear de memoria democrática que, con toda probabilidad, se materializará la próxima semana. Lo ha hecho, de nuevo, apelado a la narrativa de la extrema derecha según la cual las normas aprobadas en esta materia buscan reescribir el relato del golpe franquista, la guerra civil y la dictadura: “Esta ley nunca ha buscado justicia, sino venganza y borrar a media España de los libros de historia con dinero público”, ha proclamado de la portavoz del partido en el Parlament balear, Manuela Cañadas, a pesar de que el texto autonómico rechaza cualquier tipo de totalitarismo y régimen antidemocrático, se inscribe en las políticas de reparación impulsadas en Europa y ha sido señalado por organizaciones y expertos como un ejemplo de desarrollo de los estándares internacionales en materia de derechos humanos.

“Se acabó el tiempo del revanchismo y se acabó la dictadura del pensamiento único”, ha espetado Cañadas, quien ya elevó la tensión en el pleno del Parlament de este martes al acusar a los partidos de izquierda de ser “cómplices” de “violaciones”, de “tráfico de seres humanos” y del “terrorismo yihadista” por apoyar la regularización extraordinaria de personas migrantes, sin que el presidente de la Cámara, Gabriel Le Senne (Vox), reprobara o retirara sus imputaciones del libro de sesiones.

La institución ha estado de nuevo este miércoles marcada por la controversia a tenor del debate de una proposición no de ley del PSIB-PSOE que reclamaba al Govern de Marga Prohens (PP) no derogar la ley de memoria. Durante la defensa de la iniciativa en la Comisión de Asuntos Institucionales, el diputado socialista Omar Lamin ha recriminado que la supresión de la norma, pactada por PP y Vox a inicios de legislatura, supone “una involución moral y política sin precedentes”. “Utilizar la memoria de las víctimas como moneda de cambio para mantener el poder político es un acto de indignidad y una traición a los valores democráticos”, ha aseverado.

El parlamentario ha recordado, además, que la derogación supone la ruptura del acuerdo con el que, en diciembre de 2024, los populares se comprometieron con los partidos de izquierdas a no eliminar la norma a cambio de poder contar con el apoyo de la oposición para corregir una votación. Apenas seis meses después, el PP incumplió el pacto: la necesidad de contar con los votos de Vox para sacar adelante los presupuestos autonómicos de 2025 los llevó a ceder finalmente a la agenda ultra de su socio de investidura. Un cambio de postura que la izquierda recrimina con dureza a los conservadores.

“Tras una crisis política e institucional, el Govern de Marga Prohens y el PP se comprometieron y acordaron con las fuerzas progresistas y con la sociedad balear a no derogar la ley de memoria y a mantener las políticas de verdad, justicia y reparación”, ha recalcado Lamin, quien ha reprochado que el incumplimiento de este acuerdo “es una traición manifiesta a aquel compromiso, una falta de respeto hacia las víctimas y sus familias y una ruptura de confianza con toda la ciudadanía”.

Por su parte, Vox ha reivindicado nuevamente y sin ambages la supresión de la ley. “Yo me sentiré muy orgulloso de mi paso por este Parlament si una de mis aportaciones a la política de estas islas ha sido la derogación de la ley de memoria democrática”, ha espetado el diputado Sergio Rodríguez, quien ha advertido de que su grupo “nunca aceptará una ley que diga que en nuestra guerra civil había un bando bueno y un bando malo”. “No les compramos esa mercancía averiada”, ha proseguido, mostrándose “dispuesto, con estoicismo, paciencia y rigor, a aguantar su culebrón venezolano sin ningún tipo de problema”, en alusión al pleno en el que, el próximo martes, será sometida a voto la revocación del texto. El diputado ha deslizado finalmente que eliminar la ley de memoria “de antidemocrático no tiene absolutamente nada, porque cualquier decisión que en un parlamento democráticamente elegido se toma por mayoría es una decisión democrática”.

“No es lo mismo ser democrático que demócrata”

Frente a ello, el portavoz de Més per Mallorca, Lluís Apesteguia, ha replicado la intervención de Vox cuestionando su interpretación del concepto de democracia. “No es lo mismo ser democrático que ser demócrata”, ha señalado, antes de ilustrarlo con un ejemplo histórico: “Podríamos coincidir en que Hitler fue elegido democráticamente, pero difícilmente coincidiremos en que Hitler era una persona demócrata”. A su juicio, confundir ambos conceptos conduce a lecturas simplistas del pasado, cuando precisamente el estudio de la historia debe servir para aprender de los errores y evitar que se repitan.

En ese sentido, el parlamentario ecosoberanista ha defendido la importancia de recordar el pasado para evitar repetir los errores históricos y a la necesidad de contextualizar la Guerra Civil y el franquismo, recordando que numerosas “personas inocentes del bando republicano acabaron en los campos de concentración nazis, compartiendo espacio con judíos y con homosexuales”, mientras que “las personas del bando nacional fueron a luchar con los nazis en la División Azul”. Se trata de unos hechos que, ha incidido, evidencian que el franquismo “no es un champiñón histórico que surge de forma aislada”, sino que se inscribe en un contexto internacional y en alianzas con regímenes hoy considerados incompatibles con los valores democráticos.

Mientras tanto, el diputado del Grupo Mixto Josep Castells ha recordado que la ley se aprobó con consenso y suprimirla supondría romper ese marco. “Una cosa es mejorar una norma y otra es derogarla, romper continuidades y dejar procesos a medio camino”.

El diputado independiente Llorenç Córdoba se ha sumado a las críticas relativas a la “instrumentalización política” del debate memorialista. “Cuando la memoria democrática se usa como herramienta partidista, en lugar de reparar se polariza”, ha advertido, aunque ha insistido en que la solución no es eliminar la ley sino “despolitizar”.

Por parte del PP, Rafael Nadal ha evitado entrar en el fondo del debate “más allá del relato que se ha querido construir”, defendiendo que la derogación de la ley debe discutirse en el pleno de la Cámara. “Una y otra vez estamos debatiendo sobre lo mismo con iniciativas que repiten el mismo planteamiento. Y, sinceramente, no nos parece la mejor manera de utilizar el tiempo de este Parlament”, ha señalado el popular, reconociendo, con todo, que se trata de “un tema sensible que merece ser tratado con rigor y serenidad

Finalmente, la comisión ha rechazado, con los votos en contra de PP y Vox, el punto central de la iniciativa socialista, que instaba al Govern a no derogar la ley de memoria democrática y a mantener las políticas públicas de memoria. Populares y extrema derecha también han tumbado el punto que pedía impulsar desde el ámbito local acciones de memoria democrática, como la localización de fosas o la conmemoración de las víctimas del franquismo. La comisión sí ha aprobado otros tres puntos de la proposición, entre ellos reafirmar el compromiso con la verdad, la justicia y la reparación, mantener las políticas de memoria democrática y expresar apoyo a las familias de las víctimas y a las entidades memorialistas.