EEUU, Israel y Argentina votan en la ONU en contra de declarar la esclavitud como el “crimen más grave contra la humanidad”

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —
26 de marzo de 2026 13:25 h

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Votan en la Asamblea General de Naciones Unidas en contra de una resolución que declara la trata transatlántica de esclavos “como el crimen más grave contra la humanidad”. Son Estados Unidos, Israel y Argentina, los tres únicos países que este miércoles por la noche se opusieron a una resolución promovida por Ghana que logró aboptarse con 123 votos a favor, 52 abstenciones y tres votos en contra.

La alianza entre Donald Trump, Benjamín Netanyahu y Javier Milei en los organismos multilaterales y en política exterior se visualiza cada día, desde la guerra en Irán hasta la Junta de Paz para Gaza, el Escudo de las Américas y los debates en Naciones Unidas, donde la comunión de voto es total.

Este miércoles, se unieron para quedar retratados como los únicos tres países en el mundo que votaron en contra de una resolución que insta a realizar reparaciones por los “agravios históricos” de la esclavitud.

Durante más de 400 años, millones de personas fueron arrebatadas de África, encadenadas y enviadas al otro lado del Atlántico, a América, para trabajar como esclavos en campos de algodón y en plantaciones de azúcar y café.

Los ecos de esa explotación resuenan hasta el día de hoy, a través de un persistente racismo y discriminación contra las personas negras.

La resolución promovida por Ghana y aprobada por la Asamblea General de la ONU describe “el tráfico de africanos esclavizados y la esclavitud racializada de africanos como el crimen más grave contra la humanidad, a raíz de la ruptura definitiva que supuso en la historia mundial, su escala, duración, naturaleza sistémica, brutalidad y las consecuencias perdurables que continúan estructurando las vidas de todas las personas a través de regímenes racializados de trabajo, propiedad y capital”.

El texto afirma la importancia de abordar los agravios históricos que afectan a los africanos y a las personas de la diáspora de una manera que promueva la justicia, los derechos humanos, la dignidad y la sanación, al tiempo que subraya que las reclamaciones de reparaciones representan un paso concreto hacia la reparación.

“Hoy nos unimos en solemne solidaridad para afirmar la verdad y buscar un camino hacia la sanación y la justicia reparadora”, declaró el presidente de Ghana, John Dramani Mahama, en nombre del Grupo Africano, integrado por 54 miembros y que constituye el bloque regional más grande de Naciones Unidas.

Pero eso, para EEUU, es “sumamente problemático en innumerables aspectos”, según declaró Dan Negrea, representante de los Estados Unidos ante el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (ECOSOC), antes de la votación.

Negrea afirmó que “Naciones Unidas existe para mantener la paz y la seguridad internacionales”, y que “no fue fundada para promover intereses y agendas específicas y estrechas, para establecer Días Internacionales de nicho, ni para crear nuevos y costosos mandatos de reuniones y presentación de informes”.

Además, Estados Unidos “no reconoce un derecho legal a reparaciones por agravios históricos que no eran ilegales bajo el derecho internacional en el momento en que ocurrieron”.

La presidenta de la Asamblea, Annalena Baerbock, señaló, por su parte que “la trata de esclavos y la esclavitud figuran entre las violaciones más graves de los derechos humanos en la historia de la humanidad; constituyen una afrenta a los propios principios consagrados en la Carta de nuestras Naciones Unidas y en la Declaración Universal de Derechos Humanos, documentos que nacieron, en parte, de estas injusticias del pasado”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, hizo, a su vez, un llamamiento a hacer frente a los legados perdurables de desigualdad y racismo que dejó la esclavitud: “Ahora debemos eliminar las barreras persistentes que impiden a tantas personas de ascendencia africana ejercer sus derechos y desarrollar todo su potencial. Debemos comprometernos con los derechos humanos, la igualdad y el valor intrínseco de cada persona”.