La UE aprueba el préstamo de 90.000 millones a Ucrania y nuevas sanciones a Rusia tras levantar Hungría su veto
Los Gobiernos de la Unión Europea (UE) han dado este miércoles el visto bueno definitivo al préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania y al vigésimo paquete de sanciones contra Rusia después de que Ejecutivo de Hungría, todavía presidido por Viktor Orbán, haya levantado su veto a ambas cuestiones.
Las dos decisiones han sido adoptadas por los embajadores de los Veintisiete ante la UE y aún tienen que ser confirmadas por procedimiento escrito, que debería quedar concluido este jueves, según fuentes europeas.
Budapest ha levantado el veto a ambas cuestiones después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunciase en la víspera la finalización de la reparación del tramo en territorio ucraniano del oleoducto Druzhba –que abastece a Hungría–, dañado a finales de enero por un ataque ruso, cuestión a la que Orbán vinculaba ambos vetos.
El ultraderechista, que el pasado 12 de abril perdió las elecciones frente al opositor Peter Magyar y dejará el poder tras 16 años al frente del Ejecutivo, se había comprometido en diciembre pasado con sus homólogos de la UE a aprobar el paquete de ayuda a Ucrania tras obtener garantías de que Budapest no tendría que participar del mismo.
Sin embargo, en vísperas de unos comicios a los que concurrió con la oposición a Ucrania como principal argumento de campaña, Orbán dio marcha atrás y anunció que no aprobaría el préstamo hasta que Kiev reparase el oleoducto, algo que irritó a sus socios y a las instituciones comunitarias.
Magyar ya había anunciado tras su victoria que levantaría el veto a la ayuda, aunque finalmente no ha hecho falta esperar a que llegue al gobierno.
En concreto, los embajadores europeos han aprobado la enmienda al Marco Financiero Plurianual que permitirá a la Comisión Europea emitir deuda en los mercados para financiar el préstamo, el último elemento que faltaba por aprobar para poner en marcha la ayuda. A la espera de este visto bueno definitivo, el Ejecutivo comunitario ya había estado trabajando en ello para que el primer desembolso a Kiev pueda producirse durante el segundo trimestre del año.
Junto a Eslovaquia, Hungría bloqueaba también el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia por su invasión de Ucrania, cuya propuesta inicial en febrero incluía vetar completamente los servicios marítimos a los petroleros rusos, sancionar a más empresas del sector energético y a más bancos rusos, así como disposiciones para evitar que productos sensibles lleguen a este país.
La Comisión Europea había propuesto estas medidas restrictivas el 6 de febrero, con el objetivo de que estuvieran acordadas de cara al cuarto aniversario del inicio de la invasión, para el que los líderes de las instituciones se desplazaron a Kiev el 24 de febrero, pero finalmente no fue posible por el veto de Budapest y Bratislava.