Orbán dice que las sanciones al petróleo ruso son “una bomba atómica” contra la economía húngara
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha dicho que no puede apoyar la última propuesta de sanciones de la Comisión Europea (CE) porque renunciar al petróleo ruso en un plazo tan corto supondría una “bomba atómica” para la economía del país centroeuropeo. “La propuesta que está sobre la mesa crea un problema y no plantea una solución a ese problema. Esto es inaceptable desde el punto de vista húngaro”, explicó Orbán en su charla de los viernes en la radio pública Kossuth.
“La propuesta equivale a una bomba atómica tirada sobre la economía húngara”, agregó. Según Orbán, la propuesta de la presidenta de la CE, Ursula Von der Leyen, tampoco tiene en cuenta las diferentes condiciones geográficas de cada país, que, en el caso de Hungría no tiene posibilidad de importar petróleo por mar, y el crudo “sólo llega por un oleoducto procedente de Rusia”.
Hungría importa de Rusia el 60% del petróleo y el 85% del gas que usa. El plan del Ejecutivo comunitario, presentado esta semana por Von der Leyen pasa por una prohibición gradual de las importaciones de petróleo ruso en un plazo de seis meses, mientras que en el caso del petróleo refinado el tiempo se amplía a ocho meses.
Informa EFE.