Treinta años preparando las patatas bravas que se han convertido en seña de identidad de Villar de Torre
Mientras las patatas bravas protagonizan cartas, rutas gastronómicas y concursos por toda España, en Villar de Torre llevan 30 años preparando las suyas y convirtiéndolas en una auténtica seña de identidad del pueblo. Este domingo 30 de agosto, a partir de las 13:00 horas, Villar de Torre celebrará la XXIX edición del Festival de la Patata Brava, una cita que se ha consolidado y ya es uno de los días más esperados del año en el pueblo.
El festival, lejos de perder fuerza con el paso de los años, sigue creciendo edición tras edición y batiendo sus propios récords. El año pasado se vendieron más de 2.600 entradas. Además de comer unas buenas patatas, el festival sirve para unir a todo el pueblo. Durante las semanas previas, vecinos de distintas generaciones trabajan juntos para preparar una jornada muy especial, con un protagonismo especial de los jóvenes de Villar de Torre, que se implican en la organización y hacen posible que una tradición nacida hace tres décadas siga más viva que nunca.
Para muchos de ellos, el festival supone además una oportunidad para regresar al pueblo, reencontrarse con amigos y familiares y trabajar codo con codo por algo que sienten como propio. Como explica Cristina del Pozo, vicepresidenta de la Asociación Cultural San Juan Bautista, “la patata es una seña de identidad para nosotros, más que un simple festival de pueblo, es uno de esos días que construyen comunidad, crean recuerdos y ayudan a mantener vivos nuestros pueblos”.
La jornada está organizada por la Asociación Cultural San Juan Bautista y el Ayuntamiento de Villar de Torre, que volverán a poner todo su esfuerzo en recibir a quienes quieran acercarse hasta la localidad y descubrir por qué, ahora que todo el mundo habla de patatas bravas, en Villar de Torre pueden presumir de llevar tres décadas haciéndolas.
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