Apoyo entre restaurantes: La Vieja Bodega beca la formación de sumillería al responsable de La Chata 1821
Ángel Pérez Aguilar, al frente del restaurante La Vieja Bodega de Casalarreina, ha concedido una beca a Javier Diego Marqués, socio de la Asociación Cultural Sumilleres de La Rioja y uno de los responsables de La Chata 1821, para que curse la segunda edición del Máster en Sumillería de La Rioja. Además de facilitar el acceso a esta formación especializada, es un gesto de apoyo entre dos compañeros de la hostelería riojana y una forma de reivindicar la colaboración, el compromiso y la formación como herramientas para hacer crecer al conjunto del sector.
La Vieja Bodega se convierte así en el primer restaurante que promueve una beca individual dentro de este proyecto formativo, abriendo un camino que la Escuela de Sumillería de La Rioja y la Asociación esperan que sirva de espejo y estímulo para que otros restaurantes y empresas se sumen en futuras ediciones.
La segunda promoción del Máster comenzará el próximo 28 de septiembre en el Centro de la Cultura del Rioja, donde profesionales procedentes de la hostelería, las bodegas y otros ámbitos vinculados al vino iniciarán un curso académico que combina clases, catas, talleres, visitas técnicas y viajes formativos.
La Vieja Bodega nació en Casalarreina en 1994 y lleva más de tres décadas vinculada a la gastronomía riojana y a la cultura del vino. Su apoyo al Máster comenzó desde la puesta en marcha de la Escuela y ahora se concreta en una beca que permitirá a otro hostelero acceder a una formación que deseaba cursar, pero que no podía asumir por sus circunstancias personales.
“Me parece importante adquirir un compromiso y llevarlo a cabo. No se trata solamente de hablar, sino de hacer”, afirma Ángel Pérez. “Quizá no siempre pueda acudir a todas las actividades que organiza la Asociación, pero, cuando llega el momento de asumir un compromiso de verdad, ahí está La Vieja Bodega”.
El hostelero espera que su decisión anime a otros establecimientos a seguir el mismo camino. “Lo interesante es que el Máster se mantenga, crezca y que pueda haber dos, tres o cuatro restaurantes que hagan lo mismo. Me gustaría que fuéramos punta de lanza y que este gesto sirviera para que otros compañeros también se animaran”, señala.
Que alguien piense en ti y decida becarte para que puedas realizar esta formación es un orgullo y una ilusión tremenda
La elección de Javier Diego Marqués tampoco es casual. Desde la Asociación y la Escuela destacan su actitud, sus ganas de aprender y su implicación en las actividades formativas celebradas durante los últimos meses. A ello se une el proyecto que desarrolla junto a sus socios en La Chata 1821, histórico restaurante situado en el corazón de Logroño y recuperado, tras cinco años cerrado, con una propuesta basada en la cocina tradicional riojana.
Para Javier Diego, recibir esta beca ha supuesto “una ilusión y un orgullo enormes”. Llevaba tiempo interesado en cursar el Máster, pero no podía afrontar el coste de la matrícula, cuyo importe es de 6.000 euros. “Tenía muchísimas ganas de hacerlo, pero, por circunstancias personales, no podía costearlo. Que alguien piense en ti y decida becarte para que puedas realizar esta formación es un orgullo y una ilusión tremenda”, explica.
El hecho de que la ayuda proceda de otro hostelero añade un valor especial a la iniciativa. “Que este apoyo venga de un compañero rompe una barrera. Mucha gente piensa que entre los restaurantes existe mucha rivalidad, pero al final es todo lo contrario: nos ayudamos, nos recomendamos y tratamos de apoyarnos. Que la beca llegue de un compañero de profesión me hace todavía más ilusión”, asegura Javier.
La formación la aplicará directamente en La Chata
El vino ha formado parte desde hace años de los intereses personales y profesionales de Javier Diego. Su participación habitual en catas y cursos responde a una voluntad constante de aprender para poder transmitir después ese conocimiento a sus clientes. Ahora, el Máster le permitirá profundizar en esa formación y trasladarla directamente al proyecto de La Chata 1821, donde la cocina tradicional riojana y el respeto por el producto ocupan un lugar central.
“Siempre me ha ilusionado el mundo del vino. Intento acudir a catas para aprender, poder recomendar mejor y transmitir después lo que he aprendido. Que en La Rioja se haya apostado por crear un Máster en Sumillería como este me parece muy importante y necesario”, sostiene.
Los conocimientos adquiridos durante el curso tendrán una aplicación directa en La Chata 1821. Javier espera que la formación le permita revisar y mejorar la propuesta de vinos, ofrecer recomendaciones más precisas y avanzar hacia un servicio más cuidado y personalizado. “El Máster nos viene de perlas porque queremos darle una vuelta al restaurante y seguir mejorando. Todo lo que aprenda será un plus de profesionalidad para La Chata: nos ayudará a ofrecer un mejor servicio, una atención más detallada y una experiencia más completa a nuestros clientes”, explica.
La formación también contribuirá al desarrollo de las cenas maridadas que el restaurante ya ha comenzado a organizar con una gran acogida. “Nos viene como anillo al dedo, tanto para recomendar mejor los vinos como para seguir preparando catas y cenas maridadas”, añade. Durante el curso, Javier podrá aplicar parte de los conocimientos adquiridos al propio restaurante añadiendo valor a su propuesta de vinos y el servicio al cliente.
Sin formación no somos nada y, con formación, tenemos el mundo abierto
Para Ángel Pérez, invertir en formación significa favorecer la profesionalización de los restaurantes, pero también proteger y proyectar el valor de Rioja como territorio vinculado al vino. “Sin formación no somos nada y, con formación, tenemos el mundo abierto. En Rioja debemos contar con buenos profesionales capaces de actuar como embajadores de nuestra región y de nuestros vinos desde una cafetería, un bar, un restaurante, un hotel o una bodega”, defiende.
La beca concedida a Javier Diego nace de una decisión individual, pero tiene una clara vocación colectiva: demostrar que la cooperación entre compañeros es posible y que apoyar la formación de un profesional repercute en su restaurante, en sus clientes y en el conjunto de la hostelería riojana. Para la Asociación Cultural Sumilleres de La Rioja, este primer paso puede convertirse en el comienzo de una nueva vía de colaboración con restaurantes y empresas interesadas en facilitar el acceso de otros profesionales a una formación especializada.
Máster en Sumillería de La Rioja
El Máster en Sumillería de La Rioja está impulsado por la Asociación Cultural Sumilleres de La Rioja y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Logroño, el Gobierno de La Rioja y el Consejo Regulador de la DOCa Rioja, además de una amplia red de bodegas y empresas colaboradoras.
El programa ofrece 600 horas de formación a lo largo de un curso académico, con clases presenciales concentradas principalmente los lunes para facilitar su compatibilidad con la actividad profesional. Su modelo docente reúne a más de cincuenta especialistas procedentes de disciplinas como la sumillería, la viticultura, la enología, la gastronomía, el análisis sensorial, la gestión de sala, la psicología, la comunicación, el marketing, la coctelería y otras bebidas.
La metodología combina clases y catas con talleres, visitas a bodegas, encuentros profesionales, asistencia a ferias y viajes formativos por diferentes territorios vitivinícolas de España, Portugal y Francia. Todas estas actividades, incluidos los desplazamientos, alojamientos y comidas programadas en los viajes, están incluidas en la matrícula.
La segunda edición comenzará el 28 de septiembre de 2026 en el Centro de la Cultura del Rioja.
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