Nueva propuesta gastronómica: 'Classperiencia' llega a Logroño con catas maridadas de cócteles y productos de proximidad
La escena gastronómica de Logroño suma una nueva propuesta que busca romper los moldes del consumo tradicional. El bar Charrujano, ubicado en Avenida de Portugal, inicia los jueves jueves su proyecto 'Classperiencia', un ciclo de catas maridadas que tiene como objetivo pedagógico “quitar el miedo” a la coctelería técnica, acercándola al gran público a través de la experimentación y el producto de cercanía.
“La idea es que una persona que nunca se pediría un cóctel a base de vodka o whisky, descubra a través de nuestras propuestas sabores nuevos y curiosos que incorporan esas bebidas que, de base, no le atraen”, explica Raúl Paleo, maestro de ceremonias en estas novedosas catas maridadas.
Bajo los pilares de descubrir, degustar y compartir, estas sesiones no se limitan a la elaboración de combinados, sino que proponen un viaje sensorial de algo más de una hora de duración. La iniciativa destaca por su flexibilidad, adaptando cada cita a la temporalidad y a la disponibilidad de los productores locales, quienes se convierten en protagonistas indirectos de la oferta.
La propuesta, que se va renovando en cada sesión, incluye revisiones creativas de clásicos, como un margarita con notas dulces de puré de mango o versiones curiosísimas de Whisky Sour. Un elemento diferenciador de 'Classperiencia' es la integración del vino de Rioja como base para la coctelería, reivindicando el potencial del producto estrella de la región en formatos contemporáneos. Además, se emplean técnicas avanzadas como la infusión de destilados con hielo seco para potenciar aromas y texturas.
El maridaje es la otra columna vertebral de la actividad. Los cócteles se diseñan en equilibrio con los pinchos, creando una sinergia donde la comida y la bebida se complementan en función de los ingredientes de temporada. Con esta estructura, se busca ofrecer una alternativa de ocio gastronómico que se sale de la norma, permitiendo a los asistentes disfrutar de una cena maridada diferente.
La inclusión es también una seña de identidad del ciclo. Conscientes de las nuevas demandas sociales, el Charrujano ha previsto opciones sin alcohol y alternativas para necesidades dietéticas específicas, como el uso de Baileys sin lactosa. El objetivo es que la experiencia sea accesible para todo tipo de paladares y preferencias, manteniendo el rigor en la elaboración.
Las sesiones se celebrarán de forma periódica los jueves, dependiendo de la demanda y de la rotación de los productos locales. Los interesados podrán encontrar la información sobre fechas y realizar sus reservas a través de las redes sociales del establecimiento.
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