Carla Toscano abandona su acta de concejala en el Ayuntamiento de Madrid después de su expulsión de Vox
“Esta etapa, que comencé en 2019 con muchísima ilusión, se acaba con una decepción inmensa y daños personales y de salud”. Así concluye la hasta ahora concejala no adscrita en el Ayuntamiento de Madrid, Carla Toscano, su paso por Cibeles de la mano de Vox. En agosto se confirmaba su expulsión del partido después de haber apoyado al portavoz municipal, Javier Ortega Smith, en su cruzada contra la cúpula del partido. Ahora Toscano también deja su acta en el consistorio y abandona definitivamente el barco:“No quería seguir en una organización de cuyas ideas cada vez me sentía más alejada, así como de su forma de tratar a las personas. Me quedé porque Ortega Smith así me lo pidió, poniéndole la condición de que mi permanencia fuera solo por unos pocos meses”.
El aludido, actualmente concejal no adscrito, es quien ha anunciado su marcha en declaraciones a los medios, después de un acto en homenaje a los bomberos fallecidos en los Almacenes Arias. Desde ese lugar, el ex secretario general de Vox aludió a motivos “absolutamente personales” de su compañera y se limitó a reiterar su “cariño” y “agradecimiento” por el trabajo hecho. Poco después, en sus redes sociales, la propia Toscano se encargó de enumerar los motivos. Con uno a la cabeza: su reciente expulsión de la formación de Santiago Abascal.
“Como algunos sabréis, hace unos meses se inició un procedimiento contra mí por no acatar una instrucción que era ilegal. Naturalmente existen razones más de fondo, y menos obvias. Hace un tiempo me planteé dejar la política, al detectar una distancia cada vez mayor entre lo que defiendo y las nuevas posiciones del partido. Un viraje ideológico que, por cierto, denuncié tanto interna como públicamente”, ha recordado la edil saliente, que meses después de iniciarse los trámites para darle de baja señaló los vínculos de Vox con “asociaciones sionistas” defensoras de los intereses de Israel.
En su despedida a Toscano de este viernes, Javier Ortega Smith ha reivindicado su defensa de las posiciones políticas que adoptaba, “a veces en solitario, en la tribuna y contra viento y marea”, refiriéndose tanto a asuntos bien integrados en la agenda de Vox (menciona su oposición frontal a lo que denomina “ideología de género”) como a su fidelidad al entonces portavoz municipal cuando comenzó la fractura interna.
“No acatar una instrucción ilegítima me ha llevado a ser expulsada”, decía Toscano sobre este mismo tema en su carta de adiós. Insistió en que la dirección del partido “no tenía competencias” para destitutir a Ortega Smith de su cargo en el Ayuntamiento de Madrid, y defendió haber tomado la decisión de desobedecer su directriz siendo “plenamente consciente de las consecuencias”; es decir, que la siguiente expulsión fuera la suya. Junto a Toscano también echaron a Ignacio Ansaldo, otro de los partidarios de Ortega en el grupo municipal.
Preguntado por quién ocupará ahora el escaño que deja vacante su excompañera, Ortega Smith ha explicado que la siguiente persona de la lista de Vox en Madrid, si es que acepta recoger el acta. Sin embargo, mantendrá la condición de no adscrito de la que ya gozaba Toscano. El número seis de entre los nombres incluidos en las elecciones de 2023 lo ocupa Cristian Toro, un medallista olímpico que ha pasado por programas de televisión como Supervivientes o Mujeres y Hombres y Viceversa. En el momento de escribir estas líneas, aún no se ha pronunciado públicamente sobre su futuro.
Aliados del “concejal proscrito” de Cibeles
Por su parte, Carla Toscano aterrizó en 2023 en el Palacio de Cibeles como la número dos de la lista que, entonces, encabezaba Ortega Smith. Junto con Ansaldo, respaldó al entonces portavoz municipal cuando la dirección nacional de Vox trató de sustituirle por Arantxa Cabello. Luego, todos ellos acabaron fuera del partido y abocados a terminar como concejales no adscritos, aquellos que han sido elegidos por una candidatura y ahora no forman parte de la agrupación. Actualmente, el ya concejal Fernando Martínez Vidal es quien permanece en Vox Madrid junto a Cabello, que ejerce la Portavocía.
En cuanto a su propia situación en Cibeles, Ortega Smith ha insistido en reivindicar el papel de “concejal proscrito” en el que le acompaña Ignacio Ansaldo. “Es un cargo que nos llena de orgullo porque estamos proscritos de quienes han convertido nuestro proyecto político inicial, Vox, en su negocio particular”, ha sostenido. El edil ha añadido que estar “proscritos” de quienes, a su juicio, no están a la altura de los principios y valores por los que confiaron en el proyecto muchos madrileños y españoles supone “un auténtico honor”.
Toscano e Ignacio Ansaldo apoyaron a Ortega Smith, mientras que Cabello y Fernando Martínez Vidal se alinearon con la dirección nacional. La división llegó al Pleno de Cibeles, donde los cinco concejales comenzaron a votar por separado ante la imposibilidad de materializar el relevo del portavoz. Vox abrió expedientes disciplinarios a Ortega Smith y, posteriormente, a Toscano y Ansaldo por respaldarle. Los tres acabaron expulsados del partido. Ortega Smith pasó a ser concejal no adscrito después de que la Justicia rechazara suspender cautelarmente su expulsión. La cadena de acontecimientos siguió con sus dos aliados, y ahora una de ellas se despide prometiendo no mirar atrás: “Dimito por segunda vez. Y última”.