Cierran las primeras torretas de incendios en La Rioja a pesar de las altas temperaturas
Con máximas previstas de 39 grados en pleno mes de septiembre, el dispositivo especial contra los incendios comienza a reducirse. De hecho, este pasado miércoles, 2 de septiembre, el Gobierno de La Rioja procedió al cierre de las torretas de vigilancia de 'Los Agudos', en Calahorra, y 'Nájera'. El cierre se produce antes que los años anteriores a pesar de haber sido este uno de los veranos más secos que se recuerdan y de seguir con previsiones de temperaturas en el valle muy poco habituales para el mes de septiembre.
Desde la consejería de Medio Ambiente del Gobierno de La Rioja alegan que las quince torretas se planifican anualmente “según necesidades, teniendo en cuenta su ubicación, si se encuentran en una zona con más influencia agrícola o forestal, condiciones del año climático e histórico de peligro”, pero no dan ningún argumento sobre la decisión de cerrar estas dos el segundo día de septiembre. Se limitan a responder que la decisión sobre las otras trece se tomará durante la última quincena de septiembre y, en función del riesgo, se empezarán a desmontar en la primera quincena de octubre.
La previsión anual contempla un periodo de apertura de los puestos de tres meses, con inicio del montaje en torno al 1 de julio y finalización del desmontaje a finales de octubre, “si bien estas fechas podrán ajustarse en función de las condiciones meteorológicas y la evolución del riesgo de incendios”. A efectos de planificación, el Gobierno de La Rioja preveía una campaña de entre 60 y 120 días, con la posibilidad de activar una bolsa adicional de hasta 60 días más en función de las necesidades detectadas por la Dirección General de Medio Natural.
La realidad es que las primeras torretas ya han sido desmanteladas nada más comenzar septiembre sin ninguna explicación y el propio personal encargado de la prevención y extinción de incendios en la comunidad asegura no entender esta decisión que califican como un “cierre incomprensible por el contexto climático actual”.
El pasado mes de junio, el Gobierno de La Rioja anunció a través de todos sus canales y de los medios de comunicación, un adelanto del inicio de temporada con la apertura de dos torretas. Eran las torretas de Yerga y Cabimonteros, dos torretas útiles para incendios agrícolas que adelantaban su apertura por el inicio también prematuro este año de los trabajos agrícolas debido al calor. Sin embargo, ahora que se cierran otras dos de forma prematura, no hay ningún tipo de comunicación por parte del Gobierno ni siquiera explicaciones cuando se piden.
La mayoría de las torretas de vigilancia de La Rioja, las torretas de montaña, comenzaron su actividad durante la segunda semana del mes de julio, entre los días 6 y 10. Sólo la de Moncalvillo abrió antes, el día 22 de junio.
La dinámica general que sigue el Gobierno de La Rioja, no sólo este año sino también los anteriores, incluida la pasada legislatura, es la apertura y cierre atendiendo más al calendario previamente fijado que a las necesidades climáticas, naturales y atmosféricas.
La Rioja cuenta en total con quince torretas: Yerga (Autol-Alfaro), Cabimonteros (Arnedillo), Moncalvillo (Santa Coloma), Alcarama (Cornago), Los Agudos (Calahorra), Nido Cuervo (Hornillos de Cameros), El Horquín (Lumbreras), Mojón Alto (Villoslada), Nájera, La Fonfría (Villarejo), Pancrudo (Viniegra de Abajo), El Hombre (Ezcaray), San Pelayo (Gimileo), Brínzola (mancomunidad de Villavelayo-Canales-Mansilla) y Cerro Urbaña (Ventrosa de la Sierra).
0