La movilidad laboral aprueba, pero necesita mejorar

M. M.

Los desplazamientos vinculados al trabajo continúan siendo el elemento de mayor vulnerabilidad en la seguridad laboral en España. Además, los avances en la cultura preventiva dentro de las organizaciones no impiden por el momento que la movilidad laboral siga suponiendo un riesgo real y presente importantes carencias en materia de formación, planificación de rutas y protocolos internos, especialmente en los trayectos in itinere.

Así lo concluye el II Informe de Seguridad Vial Laboral en España, publicado por el Real Automóvil Club de España (Race) y la Fundación Race, con el apoyo de FIA Foundation, y elaborado por GAD3. En él se analizan las percepciones y valoraciones de trabajadores por cuenta ajena, autónomos y responsables de prevención de riesgos laborales (PRL) en relación con la movilidad vinculada al trabajo.

El trabajo confirma que ésta sigue siendo uno de los elementos de mayor riesgo en el entorno laboral y que la cultura preventiva no está todavía plenamente consolidada. Los trabajadores por cuenta ajena identifican el cansancio, el estrés, el uso del móvil y el estado del vehículo como factores decisivos, mientras que los autónomos expresan una clara necesidad de recibir más información, más formación y apoyo específico para gestionar su seguridad en el día a día.

Por su parte, los responsables de PRL consideran que la movilidad afecta ya a la mayoría de las empresas, independientemente de su sector, y apuntan a la necesidad de reforzar los planes y protocolos internos.

En concreto, el 29% de los asalariados declara haber sufrido un siniestro in itinere, y el 21% durante su jornada laboral. Como factores de riesgo, estos trabajadores identifican el mal estado de los vehículos (73%), las condiciones de trabajo (67%) y el deficiente mantenimiento de las carreteras (58%).

Existe una percepción extendida de riesgo en los desplazamientos diarios y se valora de forma muy positiva medidas como equipar los coches con mejores sistemas de seguridad (77%), hacer un mantenimiento adecuado (74%) y modernizar el parque móvil (73%).

Uno de los elementos más mencionados es la falta de formación o de políticas específicas relativas al uso responsable del vehículo. Solo el 14% de los trabajadores por cuenta ajena afirma haber recibido entrenamiento práctico en conducción, específico para afrontar situaciones de riesgo en la conducción laboral, y apenas el 27% afirma que en su empresa tienen normas específicas para los conductores relativas al uso del móvil o al mantenimiento del vehículo.

En cuanto a quienes trabajan por cuenta propia, el 29% dice haber sufrido un siniestro vial in itinere, y el 23% durante su jornada laboral. Este colectivo es altamente dependiente del vehículo para su actividad e identifica varias causas como factores que aumentan el riesgo. Ocho de cada 10 autónomos se refieren al cansancio, las prisas y el estrés. Como medidas más eficaces para prevenir accidentes proponen el correcto mantenimiento del vehículo (85%), la mejora de las infraestructuras de transporte (79%) y una gestión adecuada de los tiempos de desplazamiento (75%).

Además, el 70% declara no haber recibido formación en seguridad vial laboral y un 25% indica no conocer sus propias coberturas, lo que indica un importante déficit formativo e informativo. Por ello, este grupo de trabajadores reclama una mayor implicación de las administraciones y un enfoque más claro de apoyo en prevención.

Una ley de movilidad bienvenida

Desde la perspectiva de los responsables de PRL, la movilidad es un riesgo transversal en la mayoría de las empresas, pertenezcan o no al sector del transporte. Estos profesionales reconocen avances significativos en la cultura preventiva -el 82% considera que la seguridad vial laboral ha mejorado-, pero advierten de que aún queda recorrido para integrarla plenamente en los procedimientos internos, dado que solo seis de cada 10 empresas cuentan con protocolos específicos y los niveles de riesgo percibido siguen situándose en valores medios-altos.

En su opinión, la aprobación de la nueva Ley de Movilidad Sostenible representa una herramienta decisiva que permitirá extender la implantación de planes de movilidad en las empresas y homogeneizar criterios. De hecho, estos son la herramienta más valorada por los expertos y responsables de PRL, ya que su implantación permitirá analizar riesgos, ordenar desplazamientos, modernizar flotas, mejorar el mantenimiento y fomentar alternativas más seguras.

En 2024 se produjeron en nuestro país 6.327 siniestros viales laborales, lo que representa un 11,8% del total de los accidentes de trabajo. De estos, el 28% tuvo lugar durante la jornada laboral (21.334), mientras que el 72% ocurrió durante los desplazamientos in itinere (54.993).

En estos siniestros perdieron la vida 239 personas, 104 durante su jornada laboral y 135 mientras iban o volvían del trabajo. Además, del total de siniestros laborales, los referentes a los desplazamientos causan casi el 30% del total de los fallecidos, lo que los convierte en la segunda causa de muerte en el trabajo.

La publicación del estudio coincide con un momento muy señalado para la movilidad y la prevención en España, en el que confluyen los ya referidos planes de movilidad laboral recogidos en la Ley de Movilidad Sostenible, la designación por el Gobierno de 2026 como Año de la Seguridad Laboral y el trigésimo aniversario de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Este contexto, enfatiza el Race, “refuerza la oportunidad y la urgencia de impulsar políticas eficaces que reduzcan la siniestralidad vinculada al trabajo y fomenten entornos laborales más seguros y sostenibles”.