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El cuero al pasto

¿Por qué la llamas ‘pausa para hidratación’ si deberías llamarla 'pausa publicitaria', Infantino?

5 de julio de 2026 21:42 h

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La FIFA está probando en la actual Copa del Mundo una pausa de tres minutos en cada tiempo que a muchos aficionados nos tiene soliviantados. A mí, por dos razones: por su efecto en el juego, frenando al equipo que va bien y aliviando al que va mal, y por el nombrecito que se le ha dado: cooling break, que Fundéu RAE ha recomendado traducir para el ámbito hispanohablante como pausa para hidratación y otros llaman pausa para refrescar.

¡De nuevo el eufemismo y la perífrasis como motores principales de la evolución lingüística! ¿Es la salud de los futbolistas lo que promueve la norma o es la salud financiera del negocio? Los críticos sospechamos que, más que la hidratación de los jugadores, que siempre se han refrescado acercándose a los utilleros en la banda cuando el juego se lo permitía, la FIFA y su líder, Gianni Infantino, buscan la hidratación de las cadenas de televisión, que les han pagado cantidades ingentes por los derechos de retransmisión del espectáculo. Seis minutazos de publicidad televisiva en momentos de grandes audiencias es un manguerazo superhidratante en cualquier cuenta de resultados. Las de las televisiones y las de la propia FIFA. Más justo y preciso hubiera sido ponerle el nombre de advertising break (pausa publicitaria).

Si lo que se pretendía también era que los entrenadores tuvieran una ventana de tres minutos en cada tiempo para redefinir estrategias, corregir errores, dar instrucciones o echar broncas… —es decir, para hidratar en sentido figurado al equipo—, mejor hubiera sido llamarle al parón time-out (tiempo muerto en castellano), como en el baloncesto o en el fútbol americano, y hacerlo de otra manera.

El fútbol es uno de los deportes más conservadores en sus reglas básicas. Muchas de las hoy vigentes tienen ya más de siglo y medio de vida. Son las que creó The Football Association, la Federación Inglesa, a partir de 1863. El fuera de juego y la uniformidad en las vestimentas son de aquellos años. El saque de puerta, de 1869. El descanso de 15 minutos entre cada tiempo, de 1870. El córner, de 1872. Las medidas fijas de las porterías (24 pies de ancho y 8 pies de alto; en metros, 7,32 y 2,44), de 1875. El silbato del árbitro, de 1878…

La principal novedad relevante de los últimos años en el reglamento, el VAR (acrónimo de Video Assistant Referee), tiene aún muchos detractores. Se aplica oficialmente en competiciones de la FIFA desde marzo de 2018, tras varios años de pruebas.

Pasada la Copa del Mundo, la FIFA decidirá qué se hace con la innovación de la pausa para hidratación, que inicialmente se había planteado como una regla no permanente que se aplicaría de manera excepcional en climas extremos. Ya puestos, y dada la aceleración del cambio climático, con puntas de temperaturas de casi 40 grados en muchos lugares del planeta hasta ahora más templados, quizás se debería convertir la norma en permanente pero que se parezca más al tiempo muerto del baloncesto: voluntaria, a petición del entrenador, y limitada a muy pocas veces. Pensada, en suma, para la mejora del juego. Como lo fue en el Brasil-Marruecos de la fase de grupos, el pasado 13 de junio, cuando a Carlo Ancelotti le sirvió para hacer ajustes en la Canarinha y equilibrar el partido. Los otros dos efectos hidratantes, en los futbolistas y en las cadenas de televisión, vendrían por añadidura.