Huesca triplica a Zaragoza en el peso del alquiler de temporada entre las viviendas más caras de Aragón
Buscar una vivienda para alquilar de más de 1.000 euros al mes en Aragón ofrece dos realidades muy distintas. Mientras la provincia de Zaragoza concentra la mayor parte de la oferta de alquiler residencial de lujo, en las provincias de Huesca y Teruel predominan los anuncios destinados a alquiler de temporada, especialmente en el Pirineo, donde abundan los apartamentos para la campaña de esquí, y en comarcas como el Matarraña o Gúdar-Javalambre, donde las viviendas de mayor nivel se orientan a estancias vacacionales.
Un repaso a los anuncios publicados en Idealista refleja esa diferencia. En la provincia de Zaragoza hay actualmente 379 viviendas anunciadas por encima de los 1.000 euros mensuales, de las que 101 corresponden a alquileres de temporada. Es decir, alrededor de uno de cada cuatro inmuebles de este segmento de precios está destinado a estancias temporales.
La situación cambia por completo en Huesca, de los 73 anuncios que superan los 1.000 euros al mes, 64 son alquileres de temporada, lo que supone casi nueve de cada diez viviendas ofertadas. En Teruel ocurre algo similar: de los 19 inmuebles anunciados por encima de ese precio, 12 están destinados a este tipo de alquileres. Aunque menos acusada, esta tendencia también se observa en los alquileres de menor importe: en la provincia de Huesca, de los de los 30 primeros anuncios que aparecen en el portal de búsqueda de vivienda ordenados de menor a mayor precio, 17 son para alquiler de temporada. En el caso de Teruel, de los 30 primeros son diez los que aparecen destinados a ese tipo de alquiler.
Las quejas por esta realidad son una constante, especialmente en el Pirineo. La última, el pasado mes de junio, cuando los ayuntamientos de Aínsa-Sobrarbe y Biescas solicitaron al Gobierno de Aragón que impulse la declaración de ambos municipios como zonas de mercado residencial tensionado, una figura prevista en la Ley Estatal de Vivienda que permitiría acceder a ayudas para vivienda asequible, rehabilitación y alquiler social. Entre los argumentos esgrimidos por ambos consistorios figura, precisamente, la escasa oferta de alquiler de larga duración, el peso de las segundas residencias y de las viviendas de uso turístico y el encarecimiento tanto de la compra como del alquiler.
Un chalet protegido, el alquiler más caro
Entre las viviendas anunciadas con las rentas más elevadas destaca un chalet adosado situado en Zaragoza, protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) y rehabilitado recientemente. El inmueble se ofrece por 4.500 euros al mes para alquiler de temporada y por 3.600 euros mensuales en contratos de larga duración. La vivienda, de 429 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas, cuenta con seis dormitorios, cinco baños, jardín y gimnasio.
También figuran entre las ofertas más exclusivas varios chalés en zonas como la Colonia San Lamberto y otras áreas residenciales de la capital aragonesa, con rentas de varios miles de euros mensuales y equipamientos como piscina, jardín o amplias parcelas.
En Huesca y Teruel, sin embargo, los primeros puestos del listado de precios están copados por viviendas disponibles únicamente para alquiler temporal. De hecho, para encontrar un anuncio de larga duración entre los más caros es necesario descender decenas de posiciones en el listado ordenado por precio, lo que evidencia el peso que tiene el mercado vacacional en ambas provincias.
Este comportamiento se produce en un momento en el que el mercado del alquiler sigue tensionado en Aragón. Según el índice de precios de Idealista, el alquiler medio en la comunidad alcanzó en junio los 11,1 euros por metro cuadrado, un 10% más que un año antes.
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