eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

El hombre al que odió toda Italia en 2002

El árbitro Byron Moreno perpetró uno de los arbitrajes más sospechosos que se recuerdan en un Mundial

- PUBLICIDAD -
Bryan Moreno

Bryan Moreno

Los aficionados españoles se las prometían muy felices en aquel verano de 2002 cuando la selección de José Antonio Camacho se clasificó para cuartos de final y el rival que le esperaba era Corea del Sur. Eran los anfitriones pero la diferencia entre ambos equipos era notable. Nadie sospechaba que a España le aguardaba la misma arma que había eliminado con escándalo a Italia: el arbitraje. Un colegiado egipcio de nombre Gamal el Ghandour fue el principal responsable de la eliminación de los Casillas, Raúl, Joaquín y compañía. 

Algo debieron sospechar los futbolistas españoles cuando vieron lo que le había sucedido a Italia en la ronda anterior. Los azzurri contaban con un equipazo, de hecho buena parte de esa escuadra fue campeona cuatro años después en Alemania. Pero el partido contra Corea será siempre recordado por los italianos como el partido de la infamia. Un árbitro ecuatoriano se ocupó de hacer todo lo posible porque los italianos no avanzaran de ronda. 

El listado de acciones clave se resume en:

  • Penalti a los tres minutos a favor de Corea por un supuesto agarrón. El portero Buffon paró la pena máxima.
  • Minuto 4 del segundo tiempo: Kim Tae-Young da un codazo a Del Piero que debía haber sido tarjeta roja. El jugador coreano ya tenía tarjeta amarilla y no fue penalizado.
  • En el minuto 90 el coreano Lee Chun-Soo da una patada en la cabeza a Maldini, que se encontraba disputando un balón en el suelo. Moreno no señaló ni la falta.
  • En el primer tiempo de la prórroga se produce la expulsión de Totti. El centrocampista italiano tenía una amarilla en el primer tiempo y el árbitro le sacó la segunda por simular un penalti. Lo cierto es que Totti fue objeto de falta y debía haber sido un penalti a favor de Italia.
  • En el minuto 20 de la prórroga se anula un gol legal a Tommasi. En ese Mundial funcionaba el gol de Oro. Es decir. Si Italia hubiera marcado este gol o el penalti a Totti el partido hubiera acabado en ese momento con la victoria italiana.

Ese gol de oro llegó casi al final de la prórroga pero lo marcó el coreano Ahn Jung-hwan. El coreano fue el primer en pagar los platos rotos ya que fue despedido por el Perugia, que entonces era su club. “No tengo ninguna intención de pagar el salario de alguien que ha arruinado al fútbol italiano”, afirmó Luciano Gaucci, propietario del Perugia. La indignación italiana era máxima. Lo que pasó en los meses posteriores solo confirmaban todas sospechas de que los italianos habían sido robados.

En septiembre de ese mismo año, Moreno fue suspendido por 20 partidos después de un partido en el que cometió todo tipo de irregularidades y fue alargando el descuento hasta que con 12 minutos extras el Liga Deportiva Universitaria de Quito marcó dos goles y acabó ganando por 4-3 al Barcelona Sporting Club. Al volver de su sanción volvió a ser suspendido tras sacar tres tarjetas rojas a un mismo equipo. No se pudo demostrar ningún vínculo ilícito pero dejó el arbitraje. En 2003 llegó a participar en programas de tele basura en Italia donde era objeto de mofa constante. Entre el honor y el dinero lo segundo era lo primero.  

En 2010, Byron Moreno era ya solo un mal sueño de la afición italiana cuando su nombre volvió a aparecer en las noticias de medio mundo. El ex arbitro había sido detenido en el aeropuerto JFK de Nueva York al tratar de introducir seis kilos de heroína que llevaba adheridos a su cuerpo. Moreno fue condenado a pasar 30 meses en una cárcel estadounidense antes de regresar a su país. El ex colegiado se ha reciclado y ahora ejerce como comentarista deportivo en varios medios de Ecuador.

Mientras tanto, en Rusia 2018

Marruecos ni en el campo ni en los despachos

La selección norteafricana llegó a Rusia con ganas de aprovechar la incertidumbre española y dar una sorpresa en el Grupo B pero nada más lejos de la realidad. Tras caer por la mínima ante Irán y Portugal, la selección marroquí dejó un último titular antes de hacer las maletas: jugadores y federación acusaron al árbitro estadounidense Mark Geiger de pedir la camiseta a Cristiano Ronaldo en el descanso del decisivo Portugal-Marruecos. La FIFA ha emitido un comunicado zanjando la polémica y declarándose "decepcionada" con la federación norteafricana. La realidad es que Marruecos apuntó al norteamericano Geiger apenas una semana después de la elección del Mundial 2026 en EEUU, México y Canadá por encima de la candidatura marroquí. Ni en el campo ni en los despachos le han salido las cosas.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha