La Ley de Igualdad Social de LGTBI se aprobó recientemente en la Asamblea Regional por unanimidad, situando a Murcia a la cabeza de los derechos de este colectivo. Pero para Vox Murcia no ha sido un avance.
El partido político sin representación en la Cámara “rechaza la sumisioÌn del gobierno regional del PP y de toda la caÌmara autonoÌmica a los postulados maÌs radicales de la ideologiÌa de geÌnero”.
Uno de los argumentos subrayados por la agrupación es que “la sanidad murciana tiene otras prioridades de gasto mucho maÌs acuciantes que las cirugiÌas de cambio de sexo, teniendo en cuenta las largas listas de esperas quiruÌrgicas o para visitar al especialista, asiÌ como otros muchos recortes sanitarios que han afectado a los ciudadanos durante los uÌltimos anÌos”.
“AuÌn maÌs grave nos parece la grave intromisioÌn que se pretende hacer en la formacioÌn moral de los ninÌos, violando el derecho de los padres a educarlos seguÌn sus propias convicciones, y de modo especial en una materia tan delicada como es la sexualidad”, señaló Vox.
Vox se postula a favor de “la defensa de los valores familiares que han construido nuestra civilizacioÌn y de la libertad de educacioÌn, frente a las imposiciones de minoriÌas extremistas”.
La formación política apeló “especialmente a la responsabilidad del partido que gobierna actualmente nuestra comunidad autoÌnoma” para la retirada de dicha ley.
La Ley presentada por el Grupo Parlamentario Socialista parte de una “perspectiva global e integral”, según dicho partido, a la hora de hacer frente a la homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia, actuando en el ámbito educativo, del empleo.
También apuesta por la igualdad de acceso a los tratamientos sanitarios o garantizando la reasignación de sexo, apoyando la visibilidad y el fomento de espacios donde la identidad de género y la orientación sexual puedan desarrollarse con libertad, al tiempo que contemple sanciones hacia los comportamientos que atenten contra una normal convivencia social.